Mikel Jauregi
GARAren edizio taldeko kidea / Miembro del equipo de edición de GARA

Dos txapelas para cubrir una final que, pase lo que pase, será histórica

La final del Campeonato de Mano Parejas que esta tarde acogerá el Navarra Arena pasará seguro a la historia. Ni siquiera hay que esperar al resultado. 

Altuna se dispone a pegar de derecha en el partido de la liguilla de semifinales que enfrentó a ambas parejas.
Altuna se dispone a pegar de derecha en el partido de la liguilla de semifinales que enfrentó a ambas parejas. (Endika PORTILLO | FOKU)

 

De rojo, Jokin Altuna y Joseba Ezkurdia; de azul, Unai Laso y Jon Ander Albisu. La cita, en el imponente Navarra Arena de Iruñea. Será el broche a un Campeonato de Parejas que, en términos generales, ha satisfecho al pelotazale, y también a las propias empresas -para mayor morbo, cada una ha metido a su dupla “favorita” en la final-. Solo queda que el partido responda a las expectativas creadas.

No hay favorito claro: Laso-Albisu estuvieron intratables en la primera fase, mientras que Altuna-Ezkurdia han ido creciendo hasta acabar imbatidos la liguilla de semifinales. El dinero hoy saldrá a la par.

Además de todos esos condimentos, se da la especial circunstancia de que la final de esta tarde es histórica antes incluso del saque inicial. Caiga el último tanto del lado azul o lo sumen los colorados, el Navarra Arena asistirá a un hito.

JOKIN ALTUNA

Si son Altuna y Ezkurdia quienes alcanzan el cartón 22, el de Amezketa sumaría su décima txapela en profesionales en las tres modalidades. Una hazaña solo al alcance de los elegidos. De hecho, únicamente tendría por delante a tres manistas en número de campeonatos, y vaya tres: Julián Retegi (que cuenta con 20), Aimar Olaizola (14) y Juan Martínez de Irujo (13).

El delantero ha ido “malacostumbrando” al pelotazale casi desde que debutara en junio de 2014: con una regularidad asombrosa, se asoma a las finales casi sin fallo (es la decimoséptima). Eso sí, donde más le ha costado ha sido, precisamente, en el Parejas: ha llegado a dos, en 2020 y en 2024, en ambas ocasiones con Martija, y ganó la primera y sucumbió en la segunda.

La mejor noticia para él, y también para el pelotazale neutral -no tanto para sus adversarios-, es que tiene cuerda para rato si le respetan las lesiones: cumplió 30 el viernes.

JOSEBA EZKURDIA

Y si lo de Altuna es digno de elogio, qué decir de su compañero. Si se cala la txapela, entrará en la historia por ser el primero en ganar el Parejas en ambas posiciones -como delantero lo ha hecho tres veces, la última el pasado año-. Casi nada.

El de Arbizu ha cumplido con nota una muy complicada labor. Porque Joseba Ezkurdia no es Mikel Urrutikoetxea -el anterior experimento de delantero reconvertido a zaguero-: no cuenta con postura de abajo, lo que le dificulta quitar pelota al delantero rival, y tampoco con un gran golpe. Pero es competitivo, experimentado, defiende un montón, la pelota le sale rápida de ambas manos... y tiene un juego de aire que le permite no tener que correr atrás y meter, de paso, una presión terrible a sus contrincantes. Esa volea...

Comenzó el torneo con más dudas que certezas, y se le vio incómodo en muchos partidos. Altuna y él tuvieron que apretar para meterse en semis, pero el arbizuarra fue cogiendo confianza y ha acabado asentándose, y exhibiéndose.

UNAI LASO

Y para exhibiciones, las de la pareja finalista de Baiko desde que se iniciara el Parejas. Con un Unai Laso desatado, que, para sorpresa de la mayoría, ha vuelto tras su paso por el quirófano al menos al mismo nivel que antes de que se lesionara gravemente la rodilla derecha.

Está mandón, veloz, fresco de golpe, y es consciente de que le toca a él tirar de la dupla. Y se le ve cómodo en esa condición de líder. Maduro.

El de Bizkarreta, a sus 28 años, de vencer esta tarde, ingresará en ese selecto club de manistas que cuentan en sus vitrinas con txapela en las tres modalidades: Parejas, Manomanista y Cuatro y Medio. Allí le esperan Urrutikoetxea, Oinatz Bengoetxea, Fernando Arretxe, Martínez de Irujo, Olaizola II, Retegi II, Abel Barriola y el propio Altuna.

Ha perdido las dos finales del Parejas que ha jugado, en 2022 y 2023. ¿Será la tercera la que le dé el triplete?

 

JON ANDER ALBISU

En el caso del ataundarra, su victoria supondría un hito más emocional que histórico. Es el veterano del cuarteto -cumplirá 36 en mayo-, pero curiosamente es el único de los finalistas que aún no tiene txapela en Primera. En su larga trayectoria ha sido considerado siempre uno los mejores zagueros del cuadro, con dos poderosos brazos, pero, por una u otra razón, se le resiste el Parejas.

Ha llegado a dos finales: en la de 2013 su compañero Pablo Berasaluze se rompió el tendón de Aquiles cuando el marcador iba 4-6; y en la de 2021, Peña II y él fueron arrollados por Elezkano II y Zabaleta.

Igual que para Laso -con el que fue alineado también en 2020, pero la pandemia y la no renovación del contrato del de Bizkarreta por parte de su empresa impidieron que pudieran culminar el torneo-, es su tercera final. ¿La vencida? Sería un merecido premio para un deportista que encara el tramo final de su carrera y una persona que es muy querida por compañeros y pelotazales.