
La judoka iruindarra Ariane Toro ha logrado la medalla de bronce en los Europeos de judo que han arrancado este jueves en Tiflis, tras colgarse el bronce en la categoría de hasta -52 kilos. En su caso, es el tercer bronce consecutivo que se cuelga, después de los cosechados en 2024 en Zagreb y en 2025 en Podgorica, al imponerse este jueves a la neerlandesa Naomi van Krevel en la final de repesca.
Un bronce que Toro, hija de la exjudoca Yolanda Soler, medallista en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, ha estado cerca de cambiar ese bronce por un metal más preciado, tras las magníficas sensaciones que ha ido dejando en sus dos primeros combates en los que se ha impuesto a la kosovar Fatjona Kasapi y la húngara Reka Pupp.
Pero esa racha victoriosa se ha visto truncada en las semifinales en las que la navarra de 22 años ha caído tras un durísimo y larguísimo combate ante la francesa Amandine Buchard, plata en los Juegos Olímpicos de Tokio y bronce en los de París.
Ha sido un duro golpe para la iruindarra. Pero Ariane Toro, que este curso ya se ha colgado la medalla de plata en el prestigioso Grand Slam de París, se ha sabido recuperar y ha conseguido derrotar a la neerlandesa Naomi van Krevel en la final de repesca, con lo que ha vuelto a subirse sonriente al podio continental.

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