Martxelo Diaz
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

«No lograremos volver a una normalidad que ya hemos perdido»

Estamos en una situación de no normalidad, debido a que el agotamiento de los recursos ya ha empezado. Y es imposible volver a esa normalidad que conocimos. Así lo han expuesto este martes en Txantrea Antonio Turiel, Antonio Aretxabala y Carlos Taibo.  

Antonio Turiel, Antonio Aretxabala y Carlos Taibo, en el salón de Salesianas del barrio iruindarra de Txantrea.
Antonio Turiel, Antonio Aretxabala y Carlos Taibo, en el salón de Salesianas del barrio iruindarra de Txantrea. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

«Nos encontramos en una situación de no normalidad y es imposible retornar a la normalidad tal y como la conocíamos». Este mensaje ha sido difundido este martes por Antonio Turiel, Antonio Aretxabala y Carlos Taibo en el barrio iruindarra de Txantrea en el marco de la gira de charlas que están dando. 

Han recordado que, según la Agencia Internacional de la Energía, ya hemos alcanzado el punto máximo de extracción de petróleo y gas del 80% de los pozos del mundo. Ya no se puede extraer más y estamos ya inmersos en un declive y en una caída de la producción. En EEUU, además, según su Agencia de Energía, se ha dado por primera vez una disminución de la producción de gas desde que comenzó a aplicarse la destructiva técnica del fracking. Se constata la evidencia de que se ha llegado a un agotamiento de los recursos. Hemos pasado ya el peak oil. 

La guerra desatada por Donald Trump e Israel atacando a Irán ha adelantado este proceso. Unos diez años, según Turiel. El bloqueo del estrecho de Ormuz afecta al 20% del petróleo que se produce en el mundo –el porcentaje de lo que se vende es del 40%–, al 30% del gas, al 30% del azufre necesario para la metalurgia, al 30% de los fertilizantes... 

Escenario similar al de 1929

Incluso si la guerra concluyese rápidamente, volver a retomar el flujo de los combustibles costará meses. A juicio de Turiel, los efectos en la economía que se sucederán en los próximos meses, con quiebras financieras, se asemeja a los de la Gran Depresión de 1929. En este escenario, ha destacado que la fecha del 30 de abril, dentro de apenas nueve días, es clave, ya que entonces se negociarán los contratos de petróleo para entregar en junio y se conocerán los efectos. Prevé subidas notables de la gasolina en mayo, hasta situarse en precios de tres euros el litro. Ha comentado que en reuniones del Gobierno español con grandes empresas se está planeando ya cómo gestionar el racionamiento de los combustibles. Los efectos en el Sur Global serán aún más dramáticos, ya que faltarán alimentos y millones de personas morirán de hambre. 

El salón de actos de Salesianas de Txantrea se ha llenado para escuchar a Turiel, Aretxabala y Taibo. (Jaizki FONTANEDA/FOKU)
El salón de actos de Salesianas de Txantrea se ha llenado para escuchar a Turiel, Aretxabala y Taibo. (Jaizki FONTANEDA/FOKU)

Antonio Aretxabala ha remarcado que hay planes de desarrollo para Euskal Herria que contemplan una Bizkaia muy tecnológica y una Donostia enfocada al turismo de élite tras expulsar a la gente. A la «Euskal Herria subsahariana» le tocaría sostener esto, con energías renovables en Araba y con una agricultura intensiva mediante macrogranjas y plantas de biometano en la mayor parte de Nafarroa. «Este modelo es imposible, es insostenible», ha destacado. 

Ni hidrógeno verde ni electrificación

«En Euskadi se sigue hablando del hidrógeno verde. En Catalunya, ya no hablan del hidrógeno verde y en Alemania ya lo consideran no viable excepto para usos concretos», ha apostillado Turiel.

La generación eléctrica en el Estado español llegó a su tope en 2008 y está descendiendo. «No se ha logrado la electrificación de la economía», constata Aretxabala. La aviación eléctrica es «una batalla pérdida» y la electrificación de los buques que transportan desde Asia contenedores con elementos esenciales para la economía es ínfima. 

Turiel insiste en que la generalización del coche eléctrico no parece fácil de que llegue y alerta de que el desarrollo de la inteligencia artificial se basa en una burbuja especulativa de la que prevé una quiebra financiera. Asimismo, anticipa el estallido de nuevas burbujas en los sectores de los combustibles orgánicos, el biogás y la biomasa. «No son rentables, son contaminantes, tienen un alto consumo de agua y solo buscan la subvención», las ha definido. 

«No salen las cuentas de todo esto. Y es algo que se sabe desde hace tiempo», ha constatado. 

Necesidad de decrecer

En un contexto en el que las energías renovables no pueden sustituir al petróleo para mantener el nivel que estamos acostumbrados a consumir, Taibo insiste en la necesidad del decrecimiento ante la evidencia de que en un planeta con recursos finitos es imposible un crecimiento perpetuo. En este sentido, ha recordado que la huella ecológica del Estado español es de 3.0. Es decir, que se necesita el triple del territorio para mantener el actual nivel de consumo. 

Frente a ello, ha apostado por el impulso de nuevos valores como la recuperación de la vida social, el impulso del ocio creativo frente al basado en el consumismo, el reparto del trabajo, la reducción de infraestructuras, el reforzamiento de la vida local y la sobriedad y la sencillez voluntarias a nivel personal. Ha alertado de confiar en exceso en que la tecnología pueda resolver los problemas cuando no se sabe de dónde se logrará la energía que necesita.