Markel de Bilbao Catediano
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«¿Cuántas niñas tienen que matar para que dejemos de llamarlo error?»

Nuria Tesón reivindica en Gasteiz escuchar a las mujeres en los conflictos, donde sufren violencia específica pero también lideran la reconstrucción. La periodista desmonta la mirada geopolítica clásica y reclama un periodismo que ponga en el centro cuerpos, vidas y voces femeninas.

Nuria Tesón, durante la charla.
Nuria Tesón, durante la charla. (Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz)

«Está bien denunciar lo que les pasa a las mujeres durante los conflictos, pero lo que hay que hacer es escucharlas». Ha sido en la séptima edición de las jornadas ‘En el Foco’, organizadas por la Escuela Abierta de la Ciudadanía (HEI) del Ayuntamiento de Gasteiz, donde Nuria Tesón, corresponsal senior en Oriente Medio desde 2009 y analista especializada en conflictos, derechos humanos y diplomacia humanitaria, ha desgranado los principales factores que hacen de las mujeres un sujeto especialmente oprimido por las guerras, pero que, sin lugar a dudas, «son también gran parte de la solución».

Con la sala Gasteiz del Palacio Europa abarrotada, Tesón planteó la charla como un espacio «donde aprenderéis de mí, y yo aprenderé de vosotras». Así, y bajo el título ‘De Gaza a Irán: geopolítica y violencia contra las mujeres’, la periodista trató no solo de explicar cómo «el cuerpo de la mujer ha sido históricamente especialmente afectado por los conflictos», sino también cómo son ellas quienes «tejen las sociedades que son atacadas». Aunque partía del título, Tesón quiso recalcar que el auge y la moda de los análisis geopolíticos no deben hacernos olvidar que los conflictos «no se explican solamente desde los mapas, se explican también desde los cuerpos y las vidas».

Reivindicando un «periodismo intencional», alejado de un periodismo neutral que trata de dibujar a todas las partes como iguales, la corresponsal quiso empezar la charla recordando dos de los casos recientes que más crudamente exponen la violencia que las mujeres sufren durante los conflictos: el bombardeo de una escuela de niñas en Irán y la oleada de violaciones tras el sitio de El Fasher, en Sudán. Un breve fragmento del galardonado largometraje «La voz de Hind», proyectado por la corresponsal, arrojaría algo de luz sobre el otro actor especialmente afectado por los conflictos: los menores. Ante las pretendidas justificaciones que ejércitos y gobiernos tratan de construir llamando a este tipo de casos «errores», la periodista planteó una pregunta que sobrevolaría el resto de la sesión: «¿Cuántas niñas tienen que matar para que dejemos de llamarlo error?».

Maternar en conflicto

A través de historias y personas conocidas durante sus diversas corresponsalías, Tesón trató de individualizar y personificar la violencia sufrida por las madres que viven en medio de guerras. Abortos, violaciones, enfermedades crónicas o supervivencia diaria fueron solo algunos de los conceptos mencionados por la periodista. Aun así, la sala se sintió especialmente impactada cuando Tesón mencionó «el acopio de anticonceptivos» que mujeres protagonistas de diferentes conflictos han llevado a cabo en aras de «prepararse para la violencia sexual». «Las mujeres nos preparamos para el conflicto», expresó la periodista ante el asombro de muchos de los oyentes. No quiso olvidarse tampoco de la estigmatización social que, una vez «acabada» la guerra, muchas de las víctimas de violaciones y abusos sufren.

Aun así, y lejos de querer presentarlas como meras víctimas, Tesón recalcó que son esas mismas mujeres las que «forman parte de la solución» y que es en la fase de reconstrucción «donde más se deja ver a las mujeres como agentes activos». Poniendo sobre la mesa el caso iraní, la periodista quiso aclarar el papel central de las mujeres en las protestas del pasado año en las calles de Teherán y no dudó en identificarlas como «la principal oposición contra el régimen de los ayatolás». «Son las propias mujeres las que defienden y luchan por su futuro», incidió Tesón antes de añadir: «Las mujeres iraníes no quieren que les salven, quieren agencia».

Bajo aplausos y con la firme voluntad de dar pasos hacia una deconstrucción de la percepción occidental no solo de los conflictos, sino del papel que las mujeres juegan en ellos, Tesón concluyó que «no estamos escuchando a las mujeres» y añadió: «También es muy importante callarnos un poco nosotros».