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Médicos de Urgencias de la OSI Bidasoa denuncian el «continuo recorte de servicios»

Médicos del Servicio de Urgencias de la OSI Bidasoa han denunciado la «deriva» asistencial del servicio ante «la pasividad y falta de previsión» tanto de la Dirección como de la propia Osakidetza. 

Entrada de Urgencias del Hospital del Bidasoa, en Irun.
Entrada de Urgencias del Hospital del Bidasoa, en Irun. (GOOGLE MAPS)

Médicos del Servicio de Urgencias de la OSI Bidasoa han denunciado la «deriva» asistencial del servicio ante «la pasividad y falta de previsión» tanto de la Dirección como de la propia Osakidetza. Así, han relamado una organización «dimensionada conforme a sus necesidades reales y no un continuo recorte de servicios y prestaciones».

En un comunicado, han explicado que el servicio de Urgencias está dimensionado para atender adecuadamente un volumen de pacientes diarios que «en los últimos años ha ido progresivamente en aumento, suponiendo una reestructuración de la dotación para estar cinco médicos adjuntos de día y dos de noche, con una plantilla de veinte trabajadores».

Sin embargo, debido a la falta de profesionales, la situación actual es que están sin sustituir «cuatro bajas prolongadas, así como tres reducciones por cuidado de menores».

Tal y como han apuntado, «todo ello condiciona que muchos días estemos sólo tres adjuntos de día, algunos de ellos noveles o personal externo que realiza turnos de apoyo, y apenas dos de noche, teniendo que recurrir a cambios de turno obligatorios y frecuentemente avisados con muy poca antelación, dificultando el cumplimiento efectivo de los descansos necesarios y legalmente establecidos».

Así, han señalado que en los últimos 3 años venían cubriendo «con turnos extras algunas de las reducciones, así como las ausencias sobrevenidas, a lo cual se sumó la fuga de tres profesionales que achacamos a las condiciones en las que trabajamos y al cierre de las Urgencias de Pediatría, con el estrés que ello ha supuesto para todo el equipo».

«Equipo agotado y desmotivado»

En ese sentido, ha afirmado que el equipo «actualmente se encuentra absolutamente agotado y desmotivado, comprometiendo la sostenibilidad del servicio y repercutiendo negativamente en la calidad y seguridad de la atención que prestamos».

«Nuestra labor asistencial se realiza en turnos prolongados de hasta 24 horas, que nos exigen mantener un nivel de alerta que garantice la atención de pacientes graves y en ocasiones críticos así como pacientes pluripatológicos de alta complejidad de manejo», han detallado.

De este modo, han afirmado que «cualquier paciente que haya acudido en los últimos meses ha sido consciente de los largos tiempos de espera, situación que deshumaniza la atención que merece el paciente en momentos de sufrimiento y vulnerabilidad».

«Conscientes de no ser las únicas víctimas de un sistema que hace aguas, nos preocupa la inacción de la Dirección. La ciudadanía necesita una organización de los servicios sanitarios de Osakidetza adecuadamente dimensionada conforme a sus necesidades reales y no un continuo recorte de servicios y prestaciones», han concluido.