Llegó el fin de semana sanferminero y con él la marabunta, que se ha dejado notar en forma de pequeños montones en la segunda mitad de la carrera. Sin embargo, el momento más espeluznante ha llegado esta vez antes, en Mercaderes.
Un toro que había cogido la cabeza de la manada ha embestido con enorme fuerza en la parte derecha de la calle, frente a la antigua Unzu. Ha golpeado a la altura de la cara a dos corredores, uno con camiseta roja y otro blanca, volteándolos de modo brutal.
Lo que se temía se ha confirmado a las 8.15. Hay un mozo corneado en la cara en esa secuencia, aparentemente el de rojo; el otro ha tenido más suerte y el pitón solo se le ha deslizado por el rostro. El empitonado es un joven de Alacant de 30 años. Su estado es grave y ha sido intervenido de urgencia. El parte médico habla de «herida por asta de toro con fracturas mandibulares (sínfisis y ángulo izquierdo) y de apófisis pterigoides izquierda. Intenso enfisema subcutáneo y profundo con moderado efecto masa sobre vía aérea».
Se han producido otros ocho traslados a hospitales, por golpes. Dos de ellos son navarros (un vecino de Iruñea de 74 años y otro de Sarriguren de 50), y el resto, casi todos de la zona del Mediterráneo. Entre ellos hay una corredora que quedó debajo de un montón humano muy cerca del callejón y que se dolía del cuello.
Tres cosas más que contar: una clásica, otra épica y otra grotesca. Llegando a la curva de Estafeta un corredor habitual, ya veterano, ha sido golpeado con la testuz y lanzado al suelo, sin sufrir cornada.
A la salida, un mozo ha quedado emparedado entre un toro y un cabestro, casi en medio de la manada, y cuando se temía lo peor ha salido por pura velocidad, superando incluso al astado en la carrera. Imponente el sprint, y no menos la calma que ha mostrado en ese trance tan complejo.
Un corredor se queda atrapado entre el cabestro y el toro, pero logra salir y mantenerse en la carrera.#Encierro5RTVE https://t.co/Q3UOSWnQLh pic.twitter.com/GtNGFMgOfu
— RTVE (@rtve) July 11, 2026
Lo grotesco, llegando al callejón. Un corredor que lleva varios días haciendo el payaso vestido de Joker, y al que ya golpeó una vaquilla anteayer, no ha visto llegar al toro y ha podido ser corneado. Llevaba un brazo en alto, bien saludando o bien grabando la secuencia. Ha sido retenido posteriormente por la Policía Municipal, que lo multará.
Parece increíble que todo ello se haya condensado en apenas dos minutos y 36 segundos. Este año ninguna carrera ha pasado todavía de los tres minutos.
La ganadería abulense ha escogido para correr en Iruñea seis toros con pesos entre los 570 y 615 kilos. Sus nombres son Cantito, Carpintero, Chismoso, Secretario, Tomillero y Campanero. Todos negros cárdenos, grises en lenguaje común, y con unos pitones de asustar.
En Iruñea la ganadería tiene fama de algo errática en el encierro, por los conocidos percances de 2015 y 2017, cuando alguno de sus toros mostró una querencia extraña por volver a los corrales de Santo Domingo.
Las dos únicas cornadas hasta este sábado se habían producido en los brazos y por tanto sin generar desgracias graves. Las víctimas, un joven de Idiazabal el día 8 y un ciudadano alemán el 9.
El número de traslados a hospitales, sin embargo, es alto sobre todo por los accidentados encierros del jueves y viernes. Dos de los heridos el 10, ambos mayores de 60 años, siguen hospitalizados en la mañana de este sábado, uno por neumotórax y otro por fractura de cadera.

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