INFO

Froome-Contador... si tienen suerte

Parten como claros favoritos si consiguen evitar las caídas en una primera semana de tensión especial por la ausencia de un prólogo, la etapa complicada de mañana y el pavés del miércoles. El inglés no ha estado al nivel del año anterior y el madrileño lo ha mejorado.


El Tour arranca hoy en Inglaterra con una etapa en línea llana entre Leeds y Harrogate de 190,5 kilómetros y con dos claros favoritos en todos los pronósticos. El hombre más fuerte de las dos últimas ediciones, Chris Froome, y el dominador de la prueba desde 2007 hasta 2010, Alberto Contador, parten dispuestos a ofrecer un duelo atractivo si la desgracia no lo impide en una primera semana muy peligrosa.

En la última prueba preparatoria antes del Tour solo la caída del inglés antes de las dos etapas más duras permitió al madrileño arrebatarle el maillot amarillo antes de perderlo en la última etapa en la que pagó la falta de equipo. Normalmente las caídas han respetado a los grandes favoritos en el Tour, pero la falta de un prólogo para clarificar la clasificación, la etapa de mucha tensión y dificultad de mañana y la del miércoles del pavés van a provocar que el peligro sea mayor y que todos los ciclistas estén expuestos a quedar fuera de la carrera en la siempre difícil primera semana.

Si supera estas etapas llanas Froome partirá como principal candidato porque ha ganado el último Tour y fue el más fuerte en el anterior, aunque ha bajado algo su nivel. El año pasado ganó todas las pruebas por etapas que disputó con autoridad -Omán, Criterium Internacional, Romandía, Dauphiné y Tour-, salvo la Tirreno, donde Nibali le arrebató el triunfo en unas condiciones climatológicas adversas y fue segundo.

Esta temporada solo ha ganado en Omán y Romandía, aunque ganó las dos primeras etapas de Dauphiné y fue líder hasta pagar las consecuencias de su caída. No solo ha tenido ese percance en su preparación. La salud no le ha respetado como en los dos años anteriores y eso siempre es un perjuicio en la preparación, aunque ha trasmitido que llega al 100% a su gran objetivo de la temporada.

El mejor Contador desde 2010

Si Froome no ha estado a su mejor nivel y ha tenido problemas, Alberto Contador ha protagonizado una clara mejoría en el suyo, no ha tenido problemas en su preparación y ha dado su mejor rendimiento desde el positivo de 2010. Ha comenzado a entrenarse en altitud y ha competido al máximo nivel en todas las vueltas disputadas, en las que no bajó del segundo puesto.

Ganó la Tirreno Adriático y la Euskal Herriko Itzulia y fue segundo en Algarve, Catalunya y Dauphiné, donde solo la falta de equipo le impidió lograr la victoria. Ese es uno de los aspectos que hacen al inglés más favorito aún. Sky mostró una gran fortaleza como bloque en la Dauphiné con un equipo que se ha centrado en preparar el Tour con su líder toda la temporada.

Por el contrario, Tinkoff presenta un equipo en el que ha causado baja Kreuziger tras la irregularidad en su pasaporte biológico y los tres mejores apoyos de Contador en la montaña han acabado el Giro -Majka, Rogers y Roche- y será difícil que den su mejor versión en el Tour.

El tercer favorito es Vincenzo Nibali, que ha finalizado en el podio en seis de las últimas siete grandes vueltas que ha disputado. Fue tercero del Tour de 2012 tras Wiggins y Froome y, tras ganar el Giro y ser segundo en la última Vuelta, ha centrado todas sus energías esta temporada en el Tour. Su preparación ha sido discreta, pero ganó el campeonato italiano de manera brillante y llega bien.

Los aspirantes al podio

Cerca del italiano entran en los pronósticos para luchar por el podio Valverde, Vandenbroeck, Mollema y los ganadores de Dauphiné y Vuelta a Suiza, Talansky y Rui Costa. También hay que contar con Joaquim Rodríguez, tercero del año pasado, que había descartado el Tour y lo disputa tras su caída en el inicio del Giro. Ha anunciado que irá a por una etapa, pero si no pierde tiempo en la primera semana, en la montaña seguro que está con los mejores y entra en la disputa de la general.

Pinot, Bardet y Peraud lucharán por ser el primer francés en la general y en los sprints estarán los mejores velocistas. Kittel partirá como favorito en la lucha por el primer maillot amarillo junto a Cavendish, Greipel, Sagan, Degenkolb y Démare, que deberá hacer buena la apuesta que el FDJ ha realizado en detrimento de Bouhanni, que junto a Boonen, será el gran ausente en los sprints tras lucirse en Italia y fichar por Cofidis.

Un recorrido atractivo en el que la mayor dureza se reserva para los Pirineos

El Tour comienza en el condado de Yorkshire con una etapa en línea en lugar de un prólogo y que solo haya una cronometrada el penúltimo día es uno de los aspectos más destacados de un recorrido muy atractivo. Tras una primera jornada llamada a decidirse al sprint, la segunda ya obliga a los favoritos a estar adelante porque presenta siete cotas en los últimos 90 kilómetros. La última, 800 metros al 10,8% de media y una rampa del 33%, está situada a cinco de la meta y la batalla será grande para disputar la etapa y lograr el maillot amarillo.

Parece que no va a llover, pero todos los corredores llegan fuertes al inicio del Tour y muchos querrán disputar la victoria en carreteras estrechas para un pelotón de 200 ciclistas en el que la mayoría van a buscar estar adelante y eso puede provocar caídas.

Claro que el día de mayor tensión va a ser el miércoles, con nueve tramos de pavés en los últimos 70 kilómetros de la etapa con final en Arenberg Porte du Hainaut. Entre todos suman más de quince kilómetros de adoquinado y es probable que algún corredor importante se despida del Tour y que otros pierdan tiempo. En la última llegada del Tour a Arenberg con pavés, Frank Schleck se rompió la clavícula, su hermano Andy y Evans entraron adelante junto a Cancellara y Contador llegó a un minuto de ellos y con casi idéntica ventaja sobre Armstrong.

Tras siete días de tensión, los favoritos agradecerán la llegada de la montaña en los Vosgos en el segundo fin de semana de carrera. Allí espera el primer final en alto de la octava etapa en Gérardmer, 1.800 metros al 10,3% de pendiente media y una máxima del 13%. Al día siguiente se sube el primer puerto de Primera, Le Markstein, 10,8 kilómetros al 5,4%, pero queda a 50 de meta y el primer gran test será la décima etapa con tres puertos de Primera y el final en La Planche des Belles Filles, 5,9 kilómetros al 8,5%, donde Froome logró su primera victoria de etapa en el Tour en 2012.

En el tercer fin de semana llegarán las dos etapas de los Alpes, que no presentan gran dureza, pero sí dos finales en alto que marcarán diferencias. A Chamrousse se llega tras 18,2 kilómetros de subida a un 7,3% de media y a Risoul tras 12,6 al 6,9%.

La mayor dureza estará en las tres jornadas de los Pirineos, donde estarán cuatro de los cinco puertos de fuera de categoría que presenta el recorrido, con etapas cercanas para los aficionados vascos. La primera acabará en Bagnères de Luchon tras subir Balès, 11,7 kilómetros al 7,7 de media a veinte de meta. Los dos finales en alto serán más cercanos aún para la afición vasca al acabar el miércoles 23 en Saint Lary Soulan tras encadenar Portillon, Peyresourde y Val Louron y el jueves 24 en Hautacam tras ascender el Tourmalet por su vertiente tradicional.

Si la montaña no decide la victoria o el podio, espera en la penúltima etapa una exigente crono de 54 kilómetros entre Bergerac y Périgueux. Un programa que permite que el interés por la carrera esté presente desde mañana hasta el penúltimo día.

Participarán los 18 equipos del World Tour y los invitados Cofidis, NetApp, IAM y Bretagne. Los tres últimos debutan en el Tour e intentarán mostrarse en carrera. En total serán 198 los corredores que tomen la salida y la gran novedad de ayer fue la decisión del Orica de sustituir a Matthews tras su caída por Christian Meier. Atapuma llegó a tiempo y tomará la salida en el BMC.

La jornada de ayer fue dedicada a las ruedas de prensa. Alberto Contador volvió a trasmitir que Chris Froome es el principal favorito, pero también señaló que se siente al mejor nivel. Por otra parte, Rui Costa anunció su renovación por Lampre hasta 2016 un día después de que Talansky confirmara que seguirá en Garmin.