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Un informe técnico solicitado por Maravillas asegura que no existía «riesgo a medio plazo» en Rozalejo

La Asamblea del Gaztetxe Maravillas de Iruñea ha hecho público un informe técnico que había solicitado ella misma sobre el estado del palacio del Marqués de Rozalejo el pasado mes de noviembre. En el mismo se asegura que las estancias en uso «aparentemente no presentaban daños estructurales que pudieran provocar un riesgo a medio plazo» antes del desalojo del 8 de enero.

Tareas de hormigonado en la puerta del gaztetxe Maravillas. (Iñigo URIZ/FOKU)

En el citado informe, facilitado por la asamblea del gaztetxe y firmado por la arquitecta técnica Almudena Pérez de Diego, se añade que en el momento de la inspección «no se detectaban movimientos que pudieran indicar una pérdida de resistencia importante que haga peligrar la estabilidad del edificio. Aun así, se había apuntalado zonas determinadas para garantizar la seguridad».

En otra de sus conclusiones, apunta que «las diferentes estancias utilizadas en el edificio, con acceso a personas y en uso, se observaban aparentemente seguras estructuralmente. Se revisaban periódicamente las medidas de protección colectivas, balizas y señalización y las zonas apuntadas».

Sobre las filtraciones de agua procedentes de la cubierta, «todas las estancias donde se han observado posibles afecciones han sido apuntaladas y cerradas a las personas».

En relación al riesgo de incendio, «no es evitable completamente en ningún edificio, pero este disponía de nueve extintores en su interior en el momento del desalojo, para su uso en caso de emergencia».

Además, «se constataba la mejora de las condiciones del edificio gracias al avance de los trabajos de acondicionamiento que se estaban realizando bajo supervisión técnica».

Finalmente, se apunta en el citado informe que «se considera necesario volver a acceder al interior del edificio para realizar una nueva inspección tras las actuaciones llevadas a cabo en el interior del mismo desde el 8 de enero y comprobar si estas pueden haber alterado las condiciones de seguridad preexistentes en el edificio».

Como se recordará, a los días de la clausura del edificio y tras el trabajo de varios operarios que sacaron diversos elementos del palacio de Rozalejo, el Gobierno de Nafarroa facilitó unas imágenes en las que se apreciaba un estado de deterioro del inmueble. Basándose en el riesgo que podía existir, el Ejecutivo procedió a clausurar definitivamente el edificio.

Precisamente en relación al informe emitido por el Servicio de Patrimonio del Gobierno de Nafarroa el 8 de enero, en el que se comentaba el agravamiento de los riesgos detectados el 20 de agosto, el informe solicitado por Maravillas señala que «se desconoce la ubicación de las zonas donde esos riesgos se han visto agravados». En todo caso, «la técnica que suscribe este informe no había detectado agravamientos en las estructuras que estaba inspeccionando», señala la asamblea.

Añade que «las condiciones de seguridad y uso del edificio no se habían modificado en los cuatro meses de diferencia existentes entre los informes emitidos. La cubierta está bien conservada y se han eliminado las filtraciones de agua. No se han utilizado las estancias que presentan posibles afecciones en la estructura excepto para trabajos de apuntalamientos. Tampoco se habían modificado los usos del edificio ni su actividad diaria».