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Entrevista
PILAR GARRIDO
CABEZA DE LISTA DE UNIDAS PODEMOS AL CONGRESO POR GIPUZKOA

«La forma de parar a la derecha es garantizar derechos sociales»

Aunque poco conocida en la arena política vasca, Garrido es una voz importante en Unidas Podemos: portavoz en el Senado desde inicios de año, miembro de la Ejecutiva de Pablo Iglesias, y ahora también punta de lanza al Congreso por Gipuzkoa, elegida en primarias.

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¿Qué balance hace de esta minilegislatura? ¿Se han cumplido los objetivos de Unidas Podemos?

Si tenemos en cuenta la legislatura completa de tres años, hemos presentado proposiciones de ley que no solo eran sólidas, sino venían acompañadas por la sociedad civil, como la de la PAH, cambio climático, igualdad, vivienda, ingresos mínimos... Siendo un grupo nuevo, creo que el trabajo ha sido espléndido. Otra cosa es el margen que dejan las mayorías, el bloqueo de PP y Ciudadanos en la Mesa y las reticencias del PSOE para avanzar en cualquier materia que requiriera cambios importantes. Creo que se ha hecho un gran trabajo mostrando a la sociedad que somos capaces de dialogar y acordar, frente a quienes hablan de nuestra radicalidad en sentido peyorativo, que para mí no lo es. Algunas de nuestras iniciativas las ha rentabilizado el PSOE, aunque descafeinadas, en estos últimos seis decretos. Y para mí hay un momento muy emocionante, que es cuando sale adelante la moción de censura y echamos a Rajoy, esa sensación de haber conseguido algo grande y abrir la puerta a un nuevo modelo de Estado... Se logró coser un bloque progresista, mostrar una nueva España y echar al partido más corrupto de Europa.

Y de este último año de Gobierno Sánchez, ¿qué destaca? ¿Se puede considerar como un ensayo de futuro?

Destaco el acuerdo presupuestario, con sus medidas en vivienda, dependencia, violencia machista... Y todo lo hemos hecho con la calle, con taxistas, con pensionistas, con mujeres de las residencias... No solo hemos estado en las instituciones. Somos un partido-movimiento, esto es muy importante.

Podemos nació de la indignación, pero ahora esa indignación parece haber girado hacia la derecha. ¿Cómo se explica que el voto a Podemos y a Vox salga del mismo sitio?

Es cierto que hay gente que vota a la ultraderecha porque está enfadada. La mejor forma de parar a la derecha es garantizar los derechos sociales, y Unidas Podemos puede parar a esa extrema derecha, porque estamos en la pelea por derechos sociales, derechos sociales, derechos sociales... Si lo logramos, la extrema derecha no avanzará más, porque a la gente se le dará seguridad y se acabará su incertidumbre. También hay que decir que esa extrema derecha no ha surgido ahora, estaba en el PP y se ha quitado la careta.

¿Cuánto daño le ha hecho a Podemos el proceso catalán por la polarización que ha creado?

No sé si hablar de daño, pero evidentemente es un marco que no nos favorece. Cuando las cosas se polarizan, la gente se sitúa en los dos extremos. En Catalunya hemos tenido una posición muy coherente –que ahora empieza a reconocerse por un espectro más amplio como puede ser ERC– de que había que buscar una solución democrática a la cuestión, que había que tener valentía. Hemos hablado de referéndum y de que la sociedad catalana debe decidir aunque nosotros queremos que se queden... La unilateralidad no sirve. El frentismo del PP y también del PSOE nos han llevado hasta aquí.

Usted es doctora de Derecho Constitucional, ¿alguna idea o subrayado propio sobre posibles soluciones?

Antes de entrar en Podemos ya conocía bastante la vía de Canadá, el caso de Quebec. Creo que marca los pasos para salir de un conflicto así. Hemos mamado esa doctrina antes ya del conflicto catalán y me siento a gusto ahora, porque una mayoría acepta ahora lo que yo ya traía de la Universidad. Vamos a trabajar en hacer una Ley de Claridad y en que los referéndums sean un instrumento de participación popular y no esa cosa tan pobre que tenemos ahora.

Puede que en esta legislatura próxima llegue también al Congreso un proyecto de nuevo estatus desde la CAV. ¿Dónde se situaría ahí Unidas Podemos?

Sé que los compañeros del Parlamento Vasco llevan tiempo con ello, está la comisión de expertos trabajando... Lo que va a hacer Unidos Podemos es defender allí lo que salga de la sociedad vasca. Lo defenderá todo el grupo confederal.

Cuando habla de derechos sociales, ¿no se defienden mejor por la vía de los derechos nacionales vascos? En Euskal Herria hay mejor relación de fuerzas para garantizarlos...

¿A qué nos referimos con derechos nacionales? ¿A mayores niveles de soberanía? De acuerdo. Para mí es un error separar los dos debates, van de la mano. Yo defiendo un mayor autogobierno, mayores niveles de soberanía, con la idea de construir una sociedad mucho más justa e inclusiva. Es verdad que son debates que a veces se enfrentan, pero para mí es un error, deben ir de la mano. No puedes refugiarte en lo social para despreciar lo identitario, y al revés.

Pablo Iglesias está insistiendo en la cuestión de gobernar. ¿Por qué tanto énfasis ahora y para hacer qué?

El escenario político ha cambiado. La Constitución española y el sistema se basaban en un bipartidismo con alternancia, pero eso se ha acabado; ahora tenemos al menos cuatro partidos políticos y va a tener que haber negociación, diálogo y gobiernos de coalición, que es lo normal en Europa, donde los gobiernos monocolores se dan poco. En ese nuevo escenario, queremos estar en el Gobierno y queremos liderarlo, porque la única garantía de construir un país distinto es que Unidas Podemos esté en el Gobierno. Hemos comprobado hasta dónde podemos llegar estando fuera, empujando al PSOE, pero eso no es suficiente.

Las encuestas no son muy optimistas con Unidas Podemos, aunque ciertamente desde un punto de partida muy alto. ¿A qué lo achaca más, a la dificultad de hacer visible y creíble una alternativa o a sus problemas internos?

Por partes. Las encuestas no hay que despreciarlas, pero no dan una últimamente. Podemos poner el ejemplo de Andalucía pero también otros anteriores. Creemos que hay mucha gente en la sociedad vasca que no ha elegido su voto y nos esforzaremos en convencerles de que tenemos un proyecto de país. Por eso las cloacas del Estado actúan como actúan.

¿Cloacas del Estado? Dice el ministro Grande-Marlaska que ya no existen...

Es uno de los temas más graves desde el GAL, hay una policía que se dedica a fabricar pruebas falsas. Lo que demuestra es que está en juego el Estado democrático. Para darle calidad democrática hay que tener las manos libres, ir sin mochilas, y Unidas Podemos las tiene para enfrentarse a las elites políticas, económicas y mediáticas. Lo de Marlaska resulta casi ofensivo, son 40 años de cloacas y hará falta que Unidas Podemos llegue al Gobierno para levantar las alfombras.

¿Y las crisis internas?

No quiero pasarlo por alto, ahí han estado, sí. Ya lo ha dicho el secretario general, no hemos dado buen ejemplo, en ocasiones hemos dado vergüenza, somos un partido joven. Hay que reconocerlas y esperar que no se vuelvan a repetir.