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Turquía anuncia el comienzo de la invasión terrestre del norte de Siria después de horas de bombardeos

Turquía ha anunciado el comienzo de la invasión terrestre del norte de Siria, después de horas de intensos bombardeos que han provocado la huida de miles de personas y las primeras víctimas mortales. Las fuerzas kurdo-árabes de las FSD aseguran haber frenado los primeros intentos de pasar la frontera de las fuerzas turcas y sus milicias aliadas.

Una columna de humo se eleva tras el bombardeo en la localidad fronteriza de Serekanye. (Delils SOULEIMAN/AFP)

El Ministerio de Defensa de Turquía ha anunciado en la noche de este miércoles el lanzamiento de una operación terrestre en las zonas del noreste de Siria bajo control de las fuerzas kurdas, horas después de iniciar una campaña de bombardeos en este área.

«Las Fuerzas Armadas y el Ejército Nacional Sirio –el nuevo nombre de los grupos islamistas apoyados por Ankara– han lanzado la operación terrestre en la zona oriental del río Eufrates, como parte de laa 'Operación Manantial de Paz'», ha indicado.

Medios turcos aseguran que estas fuerzas han pasado la frontera por varios puntos, pero las milicias kurdoárabes de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), aseguran que han repelido el intento de invasión en Tal Ayabd.

LUnos 18.000 miembros de milicias islamistas y yihadistas protegidas por Ankara se prepara ya cerca de Ceylanpinar, la ciudad turca situada frente a Serakanye desde donde se esperaba que partiera el principal ataque.

La población civil había comenzado a huir presa del pánico de las poblaciones bombardeadas desde horas antes

Cientos de personas escapan en motos, camiones o incluso a pie, llevando con ellos maletas o bolsas de viaje llenas de lo que podían recoger.

En los bombardeos de la aviación y artillería turcas han muerto al menos ocho civiles.

El Centro de Coordinación y Operaciones Militares de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), la alianza liderada por los kurdos de Rojava ha señalado que el bombardeo está siendo intenso contra casas de civiles en varias poblaciones de la región, como Tal Abyad, Serekanye o Qamishlo.

Esta última es una de la ciudades más pobladas en el territorio que controlan los kurdos en el norte de Siria, donde el Gobierno sirio también cuenta con el dominio de una amplia zona, incluido el aeropuerto.

Hasta el momento, las FDS se han limitado a responder algunos proyectiles de mortero que han impactado en el lado turco de la forntera sin causar víctimas, aunque adviriteron de que tratarán de impedir la invasión del territorio.

La operación ha arrancado apenas unos días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera luz verde a Ankara para la ofensiva con el repliegue de parte de sus tropas de la zona. Las FDS eran hasta entonces un aliado clave de Washington en la lucha contra Estado Islámico (ISIS).

Las FSD han anunciado que suspenden sus operaciones contra el ISIS «porque es imposible llevar a cabo operaciones cuando estás siendo amenazado por un gran Ejército al norte de la frontera».

Preocupación por el ISIS

Las reacciones de los socios occidentales de Turquía han alertado sobre todo del riesgo de que se revitalice el yihadismo más que de defender la autonomía kurda. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se ha limitado a pedir a Ankara «actuar con contención» en su ofensiva. 

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha instado a Turquía a detener la ofensiva militar, y el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de urgencia mañana jueves para abordar la ofensiva turca.

El secretario general de naciones Unidas, António Guterres, ha afirmado estar «muy preocupado», pero no ha rechazado el ataque turco.

El presidente de EEUU, Donald Trump, por su parte, ha señalado que «Estados Unidos no apoya este ataque y ha indicado «claramente a Turquía que esta operación era una mala idea», aunque su decisión de repelegar tropas ha abierto a Ankara la puerta de la invasión. Trump ha añadido que «Turquía será ahora responsable» de los yihadistas capturados en la zona, y que se encuentran en campos de detención gestionados por las FDS.

Un portavoz de esta fuerza, Mustafa Bali, ha advertido de que«cuando Turquía use a los combatientes de Estado Islámico capturados como una amenaza a Europa y el mundo, como hace ahora con los refugiados sirios, recordaremos a los que confiaron a Turquía la gestión de los detenidos que su silencio cómplice es la primera razón detrás de ello».

Las mayores críticas las ha recibido de su propio partido republicano, ante el temor de que la acción contra los kurdos revitalice al Estado Islámico.

El senador Lindsey Graham ha asegurado que abandonar a los kurdos podría ser el mayor error de la presidencia de Trump, y ha anunciado que liderará una acción en el Congreso contra Erdogan si por su ofensiva se produce un repunte del ISIS.