Los ex de Bilbao Basket «raptan» la victoria de Morabanc Andorra en Miribilla (82-87)
20 puntos de Clevin Hannah y 17 de Dejan Todorovic, y un Bilbao Basket lejos de la tensión que precisa para ganar. He ahí la receta del triunfo de Morabanc Andorra en el Bilbao Arena, después endosar un parcial de 15-25 en el último cuarto.
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«No hay peor cuña que de la propia madera», dice el refrán. Dos ex de Bilbao Basket como Clevin hannah, autor de 20 tantos, y un muy mejorado Dejan Todorovic, con 17 y 6 rebotes, han sido factores primordiales para que Morabanc Andorra se haya llevado el partido de Miribilla por 82-87. Los hombres de negro han ido casi siempre por delante, pero dejando muy malas sensaciones durante demasiado rato, sobre todo debido a su floja defensa, y porque varios de los titulares de Mumbrú han jugado entre precipitados y ausentes. Los pupilos de Ibon Navarro suman su séptimo triunfo, afianzándose en puestos coperos, al tiempo que Bilbao Basket encadena ya su tercera derrota, y empieza a mirar con recelo a los que vienen por detrás. Al menos en lo que concierne a la jornada sabatina, ni tan mal en ese aspecto, ya que tanto Fuenlabrada como UCAM Murcia han perdido respectivamente ante Valencia Basket e Iberostar Tenerife.
Y eso que los vizcainos han llegado a adelantarse 67-59 hacia el final del tercer período, con la «unidad LEB» en sus mejores minutos y un muy incisivo Jaylon Brown al comando –amén de los tapones de Lammers–. Pero los de Mumbrú han permitido adherirse a su estela a los visitantes y estos han sabido aprovecharse de los errores de su rival. Al final, un último cuarto de 15-25 –incluyendo el inútil triple que ha anotado Schreiner sobre la bocina con el partido ya decidido– ha supuesto el «rapto» del triunfo andorrano del Bilbao Arena. Y es que los 8.011 espectadores reunidos en Miribilla se han debido ir del pabellón bilbaino con un mal cuerpo terrible, viendo las malas sensaciones de su equipo y la forma de dejar escapar un partido encarrilado ante un adversario corto de efectivos a cuenta de sus tres importantes bajas en el juego interior.
La venganza de «Deki»
El partido ha empezado antes del salto inicial, con una cerrada ovación que ha recibido Dejan Todorovic, ahora jugador de Morabanc Andorra y presente en el quinteto titular –como el otro ex de Bilbao Basket, Clevin Hannah–, otrora «hombre de negro» durante varias campañas. Desde luego que no le ha venido mal al alero serbio, ya que le ha sacado los colores a la defensa de Bouteille en unas primeras acciones en las que los andorranos han tomado la iniciativa, hasta adelantarse 8-13. No obstante, gracias a dos triples sin fallo de Rouselle y el dominio bilbaino en el rebote que ya entonces se ha empezado a traslucir, los pupilos de Alex Mumbrú se han puesto por delante por vez primera gracias a un parcial de 11-2, obligando a Ibon Navarro a pedir tiempo muerto.
El primer cuarto ha sido de tanteo puro, sin demasiada intensidad defensiva. Quizña por ello el propio conjunto visitante ha podido aguantarse a la anotación del partido, con Jelinek y Jaylon Brown haciéndose daño mutuamente. Con todo, después de que el el escolta checo haya anotado el empate a 23, Schreiner ha puesto el 26-23 con el que ha terminado el primer asalto, con un triple que le ha metido al «scouting» rival, toda vez que la defensa rival ha dejado no menos de metro y medio de distancia al base austríaco.
La ausencia de ala-pívots en el seno de Morabanc Andorra ha supuesto la libertad de movimientos y el poder de lucimiento del lituano Kulboka. Menos mal, porque los de Ibon Navarro han decidido jugársela al triple con un inusitado acierto, empezando por el bueno de Dejan Todorovic, que con su tino –¡ay, si lo hubiera mostrado en sus años en Bilbo!– ha evitado el primer amago de escapada de los hombres de negro. El marcador ha pasado de un 44-38 a un 47-46, con Todorovic sumando ya 13 tantos, preludio de un 49-48 en tiempo de descanso.
Por ende, mucho que reflexionar por parte de los vizcainos en tiempo de descanso, sobre todo para defender mejor. Porque la rotación andorrana, de solo nueve jugadores y con Musli cargado con tres faltas ya en la primera mitad, se ha prestado a caer de maduro, pero siempre y cuando la defensa bilbaina acelerase esa maduración. El dominio local en el rebote –24 a 11 en el rebote–, ha tenido en el acierto la réplica visitante –9 de 16 en tiros de dos; 8 de 15 en triples–, algo corregible atendiendo a la lógica siempre y cuando los de Mumbrú se pusieran las pilas atrás y no se fiaran únicamente en su capacidad ofensiva –6 de 9 en triples para los hombres de negro, pero 13 de 30 en tiros de dos–.
Rescate incompleto del «quinteto LEB»
Sea como fuere, ha sido Morabanc Andorra quien ha empezado apretando en este tercer cuarto, mientras que Bilbao Basket solo ha sumado faltas cometidas y sendas canastas de Rafa Martínez –una vez más, muy apagado el escolta catalán– y Balvin. Por fortuna, el cansancio ha empezado a hacer mella entre los de Ibon Navarro, de forma que su acierto ha decaído y su renta solo ha sido de tres puntos.
Enojado por los malos minutos de sus titulares, Mumbrú ha decidido por darle una oportunidad al «quinteto LEB», y este, una vez más, le ha respondido. Sin alardes, pero centrados, dijéramos, en «cada uno lo suyo». Es decir, que Jaylon Brown se ha obcecado en tirar y penetrar, sacando faltas a todos sus rivales, de forma que ha podido sumar a base de tiros libres, así como un mate que ha puesto a los hombres de negro de nuevo por delante. Asimismo, Lammers ha sumado nada menos que tres tapones en esos minutos finales del tercer período, mientras que Kulboka ha sumado otro triple para amagar el tirón al poner el 67-59. Al final, los propios errores de Bilbao Basket ha devuelto a los andorranos al partido, pese a dejarse varios tiros libres en el camino, llegándose al arranque del cuarto final con 67-62 en el luminoso.
Mumbrú ha vuelto a tomar partido por sus titulares para el último cuarto, y estos han vuelto a defraudarlo. No merece personalizar en este o aquel, sino que cada cual ha tenido lo suyo, como algunas pérdidas absurdas de un Rouselle que ha terminado desquiciado por Hannah, o la ansiedad inexplicable de Bouteille a la hora de jugársela sin ton ni son, con muchos segundos de posesión aún por disputarse. Pero Rafa Martínez ha vuelto a ser negativo para el ataque bilbaino, mientras que la defensa ha hecho aguas ante un Morabanc Andorra que, imitando lo que ha hecho Jaylon Brown en el tercer cuarto, ha sabido cargar de personales a los hombres de negro, aprovechando además sus viajes a la línea de tiros libres.
El técnico bilbaino no ha podido entonces hacer sino volver a meter a su segundo unidad, y la primera jugada ha sido esperanzadora: con 71-73 en el marcador, Brown ha penetrado fuerte sacando un «dos más uno», y adelantando a Bilbao por 74-73. En perspectiva, ha sido la última ventaja de los de Mumbrú.
Porque el ataque bilbaino, incluyendo dos o tres posesiones con tiros fáciles que se han salido de dentro, se ha atascado, mientras que Morabanc Andorra ha hallado en Musli, Todorovic y Hannah la llave para seguir sumando, sabiendo ante todo aprovecharse de los errores no forzados de un cuadro bilbaino cada vez más ansioso y descontrolado. Con todo, con el marcador en 74-79, Kulboka ha anotado el triple del 77-79, pero acto seguido el cuadro visitante ha replicado de la mano de Hannah –un tiro libre–, un triple de Jelinek y una «colada» de Massenat que ha puesto el 77-85 ya dentro de los 20 segundos finales. El público de Miribilla no ha querido ver más a partir de entonces, porque el partido ya tenía un dueño, y es que Bilbao Basket no ha sabido ganar ante un Morabanc Andorra que sí ha sabido cómo jugar a pesar de sus bajas.