¡No alquiles al buitre, en esa casa vive gente!
El anuncio de un piso en Arrotxapea, Iruñea, pinta muy bien. La vivienda está vacía y parece casi a estrenar. Pero no es real. Se trata de uno de los pisos de alquiler protegidos que ha comprado la sociedad Testa (otro de los tentáculos de Blackstone) en los que viven 70 familias. Y esa gente está luchando para que no les echen.
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«Edificio residencial independiente situado en el barrio pamplonés de la Rochapea, cuenta con 5 alturas, en 7 portales, estando ocupada la planta baja por zonas comunes, viviendas y locales comerciales», comienza el anuncio en una página web especializada. Ofrece un abanico de veinte imágenes de la cocina y las habitaciones impolutas.
Se trata, dice el anunciante, de una «vivienda de dos dormitorios reformada a estrenar. La cocina está totalmente equipada con electrodomésticos de primera calidad: frigorífico, lavadora, lavavajillas, microondas». Tiene además, trastero y plaza de garaje. Todo por 700 euros. ¿Dónde está, pues, la trampa?
Las fotografías, en realidad, no se corresponden con el piso que está en alquiler. Eso se indica un poco más abajo. «Las imágenes responden a un apartamento tipo», cierra la descripción. Hay un asterisco más que añade que las viviendas están «sujetas a disponibilidad».

Pancartas en algunas de las viviendas del bloque. (Ahotsa.info)
En la foto del bloque en el que se encuentra el piso no aparecen pancartas, pero las ventanas están llenas de pancartas de las 70 familias que no se quieren ir de su casa. Se trata de viviendas que, en su día, se levantaron con fondos públicos porque estaban destinadas al alquiler social. En la gran fiesta de la especulación inmobiliaria, esa que desató la crisis, la propiedad de las viviendas fue bailando de banco en banco.
Ahora han sucedido dos cosas. El plazo para destinar esas casas al alquiler protegido ha vencido, por lo que la mensualidad a los inquilinos puede subirse como se quiera. El precio máximo para el módulo ha muerto. Y el segundo cambio es que esas viviendas han sido adquiridas por Testa, una de las máscaras del fondo buitre Blackstone.
Así pues, para que ese piso reformado esté disponible por 700 euros al mes, antes una de esas familias, que por su situación económica se vieron abocadas a un alquiler protegido (esto supone que disponían de ayudas para sufragar entre un 25% y un 75% del coste del alquiler), tiene que hacer las maletas y marcharse. Concretando esto en números, estas familias pueden pasar de estar pagando 175 euros más gastos a 650 euros más gastos. Casi cuatro veces más. En otros de los bloques adquiridos por Testa en circunstancias parecidas, el salto en el alquiler apunta a los 800 euros.
Chivite cree que puede llegar a una solución
El fondo Testa, según ha indicado el propio Gobierno navarro, ha adquirido unas 800 viviendas en Nafarroa, la mitad de ellas en la capital. El escándalo es de tal calibre que ha llegado al Parlamento navarro y, finalmente, se ha conseguido la implicación de la propia presidenta, María Chivite.
Chivite, a finales de la semana pasada, anunció que confía en poder llegar a un acuerdo con la empresa este martes, no solo para el bloque de pisos del anuncio que ha encontrado NAIZ. Parece ser que la idea del Gobierno es conseguir que Testa no suba los precios más allá de los 650 euros, para que estas familias puedan acogerse a la ayuda de 250 euros de los planes que tiene el Gobierno navarro para la vivienda libre. De este modo, la mensualidad para las familias afectadas podría quedarse en 400 euros más gastos. En caso de que el precio fijado sea superior a los 650 euros mensuales, en Nafarroa no existen ayudas a la vivienda. Habrá que ver si arranca un compromiso y por cuánto tiempo.
Aun logrando lo que el Gobierno defiendo como la gran solución, algunas de las familias afectadas no podrán asumir ese salto en el coste mensual de su vivienda. Por eso está el anuncio de ese piso en el portal inmobiliario. Conforme queden los pisos vacíos, habrá más disponibilidad de viviendas renovadas. Así que, ¡cuidado con el buitre!, si a través del anuncios Testa detecta que a la gente le interesa el piso de la foto recién reformado, estará tentado a subir todavía más el alquiler. Así echaría a los inquilinos mucho más rápido.