‘Las 999 mujeres de Auschwitz’, un libro da voz a las mujeres silenciadas en el Holocausto
Publicado por la editorial Roca, ‘Las 999 mujeres de Auschwitz’ de la escritora estadounidense Heather Dune Macahan, ha roto el silencio con el que la historia oficial del Holocausto selló la tragedia de las mujeres que partieron en el primer convoy que viajó hacia Auschwitz. La autora recuerda que «estuvieron allí más tiempo que cualquier hombre».
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El 26 de marzo de 1942, en Poprad, Checoslovaquia, 999 mujeres se subieron a un tren. En su foro interno creían que estaban siendo movilizadas como fuerza de trabajo rural para los ocupantes alemanes. En realidad su destino era un campo de exterminio.
Una de las pasajeras del primer transporte de mano de obra esclava era Rena Kornreich, una adolescente polaca de 17 años, que había trabajado en la actual Eslovaquia como niñera. Su hermana, Danka, llegó a Auschwitz dos semanas después. Durante los siguientes tres años y 41 días, Rena y Danka protagonizaron un descenso a los infiernos en el que toparon con torturas, trabajos forzados y el constante contacto con la muerte.
La escritora Heather Dune Macadam, que conocía personalmente a Rena Kornreich, tomó como base esta odisea para desarrollar junto a la propia Kornreich su primer libro, ‘La promesa de Rena’. 25 años después de la publicación de este best seller, la escritora estadounidense ha retomado este episodio para escribir su nuevo libro, ‘Las 999 mujeres de Auschwitz’.
Tres medidas para sobrevivir en el infierno
La autora recuerda que descubrió esta tragedia tras participar en una ceremonia conmemorativa en honor a todas las mujeres del primer tren y añade que «su historia apenas se conocía a nivel global, pero en Polonia y Eslovaquia es bien sabida por toda la población. Fue entonces cuando descubrí a familias de niñas que no habían sobrevivido y conocí a una superviviente de unos 90 años del primer transporte. Esa mujer era Edith Grosman. Ella y yo decidimos que había llegado el momento de escribir un libro sobre todas las chicas, o todas las que pude encontrar».
De las 999 jóvenes que tomaron aquel convoy, no se sabe cuántas sobrevivieron, aunque Heather Dune estima que fueron unas cien. Una de ellas era Edith Grosman, la cual le reveló los tres elementos que le ayudaron a sobrevivir en Auschwitz: Fuerza física o salud –necesaria para trabajar duro y superar las enfermedades–; fortaleza espiritual –ya sea a través de la fe o la hermandad–; y fuerza sicológica –la capacidad de hacer frente mentalmente a los horrores que les rodeaban–.
Heather Dune añade que «incluso con esa combinación perfecta podían morir, independientemente de que fueran ‘ángeles’, rechazando robar comida o traicionar a un amigo, o ‘demonios’, cambiándose por otros para esquivar a la muerte. No tenían el control sobre sus vidas».
Muchas murieron pero las que lograron sobrevivir cimentaron cierta notoriedad que provocó que en 1943, la guardiana de prisión Drexler anunciara que ya no se seleccionaría a nadie del primer transporte para las cámaras de gas. «Eso no significaba que no fueran amenazadas de muerte o que cualquiera que enfermara no fuera ejecutada de inmediato; solo significaba que no serían seleccionadas caprichosamente», puntualiza la escritora.
La columna narrativa del libro es la historia de Edith Grosman porque ella conocía a casi todas las jóvenes sobre las que versa el libro. Además, Dune ha destacado la «mente aguda que mantiene a sus 95 años y le aseguró en su último encuentro que «siento que mi misión en la vida ha terminado ahora que se publica el libro, pero ¿hay alguien escuchando?».
El silencio oficial y patriarcal
Heather Dune Macahan también se ha mostrado crítica contra quienes redactaron la historia oficial porque «su tragedia ha sido escondida o pasada por alto cuando, en realidad, estuvieron allí más tiempo que cualquier hombre judío. No entiendo cómo estas jóvenes pudieron ser ignoradas por la historia del Holocausto durante casi 75 años pero creo que tiene que ver con la propiedad patriarcal de esta historia».
Dune también remarca que en la cronología no se precisa que en ese tren que llegó a Auschwitz el 26 de marzo de 1942 solo iban mujeres y se pregunta el porqué. La autora indica que «quienes han sido más destacados en todo lo que se ha escrito sobre el Holocausto son intelectuales y hombres, mientras que estas mujeres eran adolescentes, la mayoría de las cuales no terminaron la escuela secundaria porque la ley lo impedía».
Por ello, la escritora ha tomado una cita de Hélène Cixous en ‘La risa de la medusa’ para arrancar su libro, «la mujer debe escribirse a sí misma: debe escribir sobre mujeres y animar a las mujeres a que escriban».