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La CAV pide desescalar despacio esta vez

La consejera Gotzone Sagardui se alinea con las comunidades que no tienen prisa por eliminar la mascarilla en exteriores, en oposición a Madrid. Tampoco adelanta la reunión del LABI una vez se ha bajado de la IA a 150 a 14 días, la meta autoimpuesta. Lakua espera que los datos se consoliden. 

La consejera Sagardui, en rueda de prensa. (IREKIA)

Hego Euskal Herria, en línea con la mayoría de territorios del Estado español, encadena varios días muy positivos que animan a creer que la pandemia por fin se acaba. Esta bonanza generalizada empuja la batalla política a nivel estatal a una discusión sobre cuándo quitar las mascarillas. La polémica arrancó ayer en la comisión de Salud, más técnica, y seguirá hoy con las habituales filtraciones. La Comunidad de Madrid, como era esperable, ya abandera la lucha por eliminar la mascarilla en exteriores antes de que acabe junio, encontrando aliados en los gobiernos insulares, muy tocados económicamente por el veto británico y que necesitan reactivar el turismo de alguna manera.

En este juego político, el Gobierno de la CAV se ha colocado en las posiciones más conservadoras, reclamando prudencia. La postura de Nafarroa es, en estas cuestiones, irrelevante. María Chivite juega la carta de aliada incondicional de Pedro Sánchez y siempre respaldará a la ministra Carolina Darias. Y La Moncloa quiere levantar la obligación en julio, pero no se atreve aún a fijar fecha.

La previsión en el Estado francés es quitar la mascarilla en exteriores el primero de julio, pero van algo mejor en cuanto a incidencia y cumplir la promesa está sujeto a ciertos hitos epidemiológicos.

Ahora bien, el Elíseo acertó al poner entre los motivos para quitar esta restricción un elemento que no se conjugaba hasta ahora: la capacidad de hacer cumplir la norma. Y es que, a la buena evolución de los indicadores, se suma la socialización en espacios como playas, piscinas o campings, donde será complejo mantener la disciplina. El propio calor tampoco ayuda.

Aunque la eliminación de la mascarilla en exterior es el salto más trascendente, quedan otros muchos pasitos que transitar. Nafarroa, cuya situación es algo mejor que la de la CAV, ampliará los horarios de la hostelería, que a partir de este fin de semana podrá tener abierto el interior hasta medianoche. Probablemente, a lo largo del día de hoy se conozcan qué otras restricciones menores eliminará Chivite.

La CAV, por contra, no termina de lanzarse. La consejera Gotzone Sagardui prefiere, por una vez, asegurarse bien. Por ello, no adelantará la reunión del LABI que tiene fijada para la semana que viene a pesar de que se ha descendido del umbral de los 150 casos de IA que le permitiría, según su propia hoja de ruta, abrir sociedades gastronómicas, txokos y estadios deportivos, pasar a seis personas por mesa y estirar los horarios de la hostelería hasta la 1 de la madrugada.

Sagardui adujo que los datos tan buenos de las últimas jornadas hay que «consolidarlos». La consejera aseguró que «estamos aún en una situación en la que la prudencia tiene que ser el garante. Los datos de hoy indican que vamos por el buen camino, pero aún tenemos que mantener la prudencia y eso incluye de forma inmediata al menos la utilización de la mascarilla».

Las cifras, en cualquier caso, están a niveles de julio pasado, con la ventaja ahora de que más de un 38% de la población mayor de 16 años ha sido inmunizada por completo (cifra que asciende al 57,6% para personas que han recibido al menos una dosis).

La incidencia de la epidemia no es homogénea en todos los grupos de edad y la tasa en mayores de 65 años es menor incluso que lo que preveía la CAV, lo cual supone un alivio hospitalario, ya que este colectivo es el que demandaba más recursos.