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Osasuna recupera su fiabilidad foránea, aunque no sume los puntos que pretendía

Aunque no ha sumado todos los puntos que quería, Osasuna ha recuperado en sus tres últimas salidas la fiabilidad foránea que le hizo ser un equipo muy temido a domicilio al inicio del campeonato y que le llevó a firmar alguna marca histórica.

Tanto frente al Elche como ante el Espanyol, a Osasuna le ha faltado cerrar los partidos. (Gerard FRANCO | LA OTRA FOTO)

Como aseguró Jagoba Arrasate a la finalización del choque frente al Espanyol, el empate logrado en el RCDE Stadium dejó una sensación «agridulce», pues el objetivo era sumar los tres puntos y se estuvo en un tris de conseguirlo de haber estado el equipo algo más acertado en ataque.

El hecho de que la séptima plaza se encuentre a siete puntos quedando nueve por disputarse hace que el complicado reto de pugnar por una competición europea quede en una quimera, aunque esa meta ha servido para que el equipo no se dejase llevar en este último tramo liguero, una vez lograda la permanencia.

En todo caso, ello no eclipsa la evidencia de que Osasuna ha vuelto a recuperar en sus últimas tres visitas ese rendimiento foráneo que le hizo ser un rival muy peligroso en el comienzo de la temporada y que le permitió acumular un buen colchón de puntos para contrarrestar los malos marcadores cosechados en El Sadar.

Tanto en Mestalla, como en el Martínez Valero y en Cornellà, el bloque rojillo dejó constancia de que conserva esa consistencia que le permite apretar al rival arriba, robar y llevar la iniciativa, traduciendo dicha dinámica en la circunstancia favorable de adelantarse en el electrónico.

De esos tres encuentros, solo frente al Valencia pudo hacerse con la victoria, entre otras razones porque la escuadra navarra logró anotar por partida doble, una distancia que los ches no pudieron enjugar. Es precisamente el no haber cobrado más diferencia y cerrar los partidos el mayor debe que se le puede achacar a Osasuna en los duelos contra Elche y Espanyol.

De haberlo hecho, hablaríamos ahora de una situación en la que el equipo estaría metido de lleno en la lucha por la Conference League, quizás un propósito demasiado ambicioso teniendo en cuenta presupuesto y plantilla de un club que sigue creciendo deportivamente, pero al que seguramente disputar competición europea le hubiera supuesto un desgaste demasiado gravoso.

Derbi y juez del descenso

Pese a todo, Osasuna dispone de suficientes acicates para las tres jornadas ligueras que restan. El primero, mantener su novena plaza, lo que sería mejorar la décima y undécima posición que alcanzó respectivamente el equipo en los dos cursos anteriores en Primera con Arrasate en el banquillo.

También dar ejemplo de profesionalidad, pues se va a convertir en uno de los jueces de la liga en lo que a la pelea por el descenso se refiere. Para empezar, este próximo miércoles con la visita del Getafe, al que las matemáticas todavía no le dan como para respirar con tranquilidad. Y en la última jornada también recibiendo al Mallorca, que está contra las cuerdas tras su dolorosa derrota casera frente al Granada.

Y, por último, el derbi de San Mamés. Dependiendo precisamente de lo que suceda en el estadio granadino mañana, el Athletic llegará a ese encuentro con serias posibilidades de meterse en posiciones europeas, pero a Osasuna se le ha dado bien últimamente el campo bilbotarra en un partido tan especial.