«He visto que me iba a aportar más dejarlo satisfecho, he vivido como quería y he sido feliz»
El ciclista de Bergara deja el ciclismo con 27 años satisfecho tras seis temporadas como profesional con Euskadi-Murias y Euskaltel-Euskadi. Destaca que las tres primeras fueron las más bonitas, pero también hace un balance positivo de las tres últimas tras cumplir el sueño de vestirse de naranja.
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Se te han agotado los clicks
Julen Irizar repasa su trayectoria profesional satisfecho a pesar de reconocer que ha sido un ciclista irregular, por lo que entiende que nunca haya sido seleccionado para correr la Vuelta. Explica las razones por las que ha decidido desde la primavera dejar el ciclismo, con una fiesta de despedida de sus amigos inolvidable en Ordizia.
¿Cómo toma la decisión de dejar el ciclismo?
Ha llegado el momento después de tiempo pensándolo, he visto que me iba a aportar más dejarlo en este momento satisfecho con todos estos años porque he vivido como quería y como me gustaba vivir y eso me ha llevado a ser feliz.
¿Por qué decide dejar el ciclismo?
Tampoco le busco una razón exacta. Como todo en la vida, nada es blanco o negro. El cúmulo de ciertas cosas me hace sentir que ahora no disfruto tanto como antes y decantarme por otras cosas por las que siento pasión y quiero ser parte. La bici me limitaba y al final no ha dejado de gustarme ni de disgustarme, pero es el momento de enfocarme a otras cosas que me gustan. Tenemos claro desde el momento que pasas a profesionales que es un deporte muy exigente que obliga a que te centres al 100% y, como en todo, el intentar eso no quiere decir que vaya a salir bien.
¿Cuándo toma la decisión?
Al equipo le comuniqué mi intención después de Ordizia y antes de Getxo. No ha sido algo momentáneo. Todos los años tenía algún momento que lo he pasado mal. Me ponía límites. Si dentro de un año sigo de la misma manera tendré que poner la balanza en marcha. A final del pasado año ya me dije que este era decisivo e iba a hacer todo lo posible para dar el mejor rendimiento y disfrutar lo máximo y luego decidir independientemente de que me quisieran renovar o no. Tengo claras cuales son mis intenciones y por mayo o junio empecé a pensar en si merecía o no la pena y decidí que hasta final de temporada iba a terminar de la mejor manera y que era mi último año.
Pasó a profesionales con Murias (2017-19) y vivió su salto al Pro Team y sus dos años en la segunda categoría.
Ya como equipo continental teníamos un calendario muy majo que pocos equipos de ese nivel tenían y dar ese salto y ver que vas a poder correr carreras de la máxima categoría y vivir desde dentro la progresión fue muy bonito. Para mí los tres años de Murias fueron los más bonitos. Más allá de lo que conseguimos, son tus primeros años y tienes esa ilusión todavía porque vives la idealización del mundo profesional. Luego vas conociendo un poco más la realidad y te alejas de esos sueños. Sigues disfrutando porque haces lo que te gusta, pero los primeros años fueron más bonitos.
Además con Murias llegó en 2019 la victoria como profesional en el Gran Premio Nacional 2 de Portugal.
Todo lo que rodea la competición no deja de ser un juego, una competición, y el objetivo de ese juego es ganar. Aunque sea muy difícil, somos conscientes de que se trata de un juego en el que pocos lo pueden conseguir, pero trabajamos para ello y conseguir finalizar un trabajo de muchos años, no solo individual, también de la gente que te rodea, con ese momento es emotivo, feliz, que está por encima de otros momentos y es bonito.
Y desaparece Murias y es uno de sus corredores que reciben la opción de pasar al Euskaltel.
Siempre que alguien confía en ti te hace ilusión en ese momento y al ser Euskaltel el equipo con el que había soñado de pequeño fue especial. Entrenándome han sido los años en los que mejor me he sentido y en los que mejores datos he tenido, pero en carrera no he sido capaz de reflejarlo en resultados. No tengo muchos resultados, pero estoy bastante contento con mis carreras. He intentado lucirme a nivel de escapadas y ayudando a compañeros. Ahora ha salido también el Kern Pharma y abre otra ventana para los jóvenes de la zona, pero es importante que Euskaltel siga dando ilusión y ofrezca una salida para la gente joven.
¿Le apena no haber podido debutar en la Vuelta?
El objetivo cuando planificamos la temporada es llegar al nivel máximo y en un equipo así lo más importante que puedes corres es la Vuelta. Soy consciente de que he sido un corredor bastante irregular. En ciertos momentos he dado gran nivel, pero no ofrecía una garantía para una gran vuelta y hay que aceptar esa realidad y, una vez que lo he dejado, no pienso en eso, no le doy mucha importancia.
¿Ha intentado pelear contra esa irregularidad?
La tengo asumida y listo. He hecho todo lo que podía, entrenarme y darme tiempo para ser constante a nivel físico, no a nivel mental, que no he tenido problemas. Lo he asumido bien.
Sí ha corrido en el World Tour en la Volta a Catalunya y en la clásica de Donostia. ¿Es la carrera más especial que ha conocido?
No sabría decir. Le damos un valor porque son las carreras más importantes a nivel deportivo y no deja de ser una experiencia diferente, pero alguna otra que he vivido en el extranjero con un ambiente especial me ha aportado más felicidad. Fue algo muy bonito todo lo que genera una carrera de ese nivel, el ambiente que atrae porque se acercan todos los conocidos, pero no diría que supuso más para mí que otras carreras de menor nivel.
Para mí fue muy especial la última clásica de Ordiza viniendo todos los amigos de sorpresa a despedirme y, en cuanto a ambiente, el Tour de Yorkshire que corrimos con Murias o el Tour de Noruega. En general, dejando de lado el nivel deportivo, las que salimos fuera han sido experiencias bonitas.
En Ordizia logró su último podio.
Para mí fue muy especial. A los amigos les comuniqué que era el último año y era la última oportunidad de venir a animarme y me prepararon una sorpresa. Iba con cierta incertidumbre porque llevaba tiempo sin correr, no sabía cómo iba a responder y, dentro de mis posibilidades, me salió todo perfecto. Entré en la escapada, logré la montaña, que para mí era algo secundario, la caída que tuve le sumó un poco de épica y de duda a ellos, que la vieron y no sabían si iba a aparecer al final. Pude acabar, subir al podio, fue un día bonito. Tampoco he logrado muchos podios en mi carrera, pero en Ordizia iba tan contento por el show que me montaron mis amigos que me supo a mucho.
Como su compañero de equipo y de entrenamiento Mikel Aristi, le ha tocado correr el calendario francés.
Me gusta bastante, con Murias teníamos mucho. Era duro, pero me gustaba esa forma de correr, es como yo entiendo más el ciclismo. Me gustaban mucho las carreras de Francia y de Portugal que me han tocado correr, me gustaba esa combinación.
Más que las pruebas duras de montaña…
Subir me gusta entrenándome. Disfruto mucho y cuando puedo me voy a subir puertos, pero eres consciente de que si vas a la Itzulia y a la Vuelta no puedes correr de cualquier forma y que en tu máximo nivel vas a sufrir mucho. Me haría ilusión correrlas, pero siendo consciente de que vas a sufrir. No me ha supuesto un disgusto extremadamente grande no disputarlas.
¿Destacaría a algún corredor importante con los que ha coincidido en el pelotón?
No he tenido mucho trato con ellos. Te fijas cuando vas en carrera y Valverde ha sido de los mejores que me parece cercano y amable.
Con el que más ha coincidido hasta en su adiós es con Mikel Aristi…
En Bergara hemos llegado a coincidir estos años Eneko Lizarralde, Jokin Etxabe y nosotros dos como compañeros de entrenamiento. Dejando de lado a los del pueblo, hemos tenido muy buena relación con Gotzon Udondo, uno de esos tantos buenos amigos que te llevas de aquí.
¿Qué quiere hacer en el futuro?
Sobre todo otras actividades, pasar tiempo con la gente cercana, que es lo que te quita el ciclismo profesional, la libertad de poder hacer ciertas cosas. Tengo bastante claro lo que quiero. En su día cuando pasé a profesionales dejé a medias la carrera y no la retomaré. Tengo otras ideas y me formo para ello.
¿No se ve en el mundo del ciclismo?
No es que me quiera alejar. Cuando pueda acercarme a animar a los del equipo les animaré, me sigue gustando el ciclismo, pero mis motivaciones van por hacer otras cosas.
¿Se acuerda de alguien al despedir su carrera?
De mucha gente, de todos los que han pasado por mi lado, que han sido una parte fundamental. Es un deporte que se centra en logros personales, pero individualmente no se consigue nada. Es necesaria toda la ayuda externa de personas que han aguantado mis altibajos estos años.