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EEUU acusa a Rusia de colisionar con un dron suyo en el mar Negro y Moscú niega contacto alguno

Un caza SU-27 de la Fuerza Aérea rusa ha impactado este martes con dron estadounidense sobre el mar Negro, según el Ejército de EEUU, que ha denunciado una maniobra «poco segura y poco profesional» por parte de dos aviones rusos. El Kremlin niega que haya habido contacto alguno.

Un dron MQ-9 vuela sobre el desierto de Nevada el 14 de enero de 2020, en una imagen divulgada por la Fuerza Aérea de EEUU el 7 de noviembre de 2020. (William ROSADO | AFP)

El mando de las fuerzas estadounidenses en Europa ha informado en un comunicado este incidente, ocurrido a primera hora de este martes. De acuerdo a esta fuente, uno de los cazas rusos habría golpeado una de las hélices del dron, lo que habría llevado a las autoridades norteamericanas a derribarlo en el mar.

«Nuestra aeronave MQ-9 estaba realizando operaciones de rutina en el espacio aéreo internacional cuando fue interceptado y golpeado por un avión ruso, lo que derivó en un impacto y en la pérdida completa del MQ-9», ha explicado el comandante James B. Hecker, que ha advertido de que «casi» hay un «choque total».

Hecker ha instado a las fuerzas rusas a comportarse de manera «profesional y segura» en la zona, en la medida en que Estados Unidos y sus aliados «seguirán operando en el espacio aéreo internacional».

En este sentido, Washington ha denunciado «un patrón de acciones peligrosas» por parte de pilotos de Rusia y afirma temer un «error de cálculo» y una «escalada no intencionada».

El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, ha informado del incidente al presidente estadounidense, Joe Biden, según ha dicho a la prensa John Kirby, uno de los portavoces de la Casa Blanca, que ha recalcado que «no es raro» que Rusia intercepte aeronaves estadounidenses en la zona.

De hecho, ha reconocido que anteriormente se han producido episodios semejantes al de este martes, si bien en esta ocasión las maniobras rusas han sido «inseguras, poco profesionales e imprudentes», recoge la CNN.

El Departamento de Estado estadounidense prevé ponerse en contacto con las autoridades rusas para manifestarles «expresa y directamente» la preocupación de Washington por lo sucedido, el portavoz presidencial en su comparecencia.

Moscú niega contacto alguno

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia ha salido al paso de las informaciones para apuntar que el vehículo aéreo no tripulado estadounidense se dirigía rumbo hacia la frontera estatal rusa, por lo que miembros de la Fuerza Aérea se dirigieron hacia el dron para identificarlo.

Un SU-27 ruso, en una imagen de archivo. (EUROPA PRESS)

Durante este proceso, los militares rusos en ningún momento hicieron uso de armamento ni llegaron a entrar en contacto con el dron estadounidense, ha defendido la cartera de Defensa de Rusia en un comunicado recogido por la agencia de noticias TASS.

Así pues, desde Moscú han aseverado que, debido a una serie de bruscas maniobras, el dron estadounidense ha descontrolado su vuelo, perdiendo altitud y precipitándose finalmente sobre aguas del mar Negro.

Capacidad para entrar en combate

El dron ‘Reaper MQ-9’ tiene capacidad para entrar en combate, pero originalmente fue diseñado para prolongadas labores de vigilancia. Así es el aparato que Estados Unidos afirma que tuvo que derribar este martes sobre el mar Negro.

También conocido como ‘Predator B’, puede alcanzar una velocidad máxima de 480 kilómetros por hora, mide once metros y pesa unos 2.200 kilogramos, según figura en la web de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

Este modelo, que ha sido actualizado en varias ocasiones, tiene actualmente la capacidad de volar durante 30 horas cuando lleva a cabo labores de vigilancia, aunque ese tiempo se reduce a 23 horas cuando está cargado con armas, lo que aumenta el gasto de combustible.

El ‘Reaper MQ-9’ está diseñado para poder llevar hasta ocho misiles aire-tierra ‘AGM-114 Hellfire’, destinados a destruir carros de combate, aviones y helicópteros, detalla en su web la Fuerza Aérea estadounidense.

Estos drones son vehículos aéreos no tripulados (UAV, por sus siglas en inglés), es decir, que no llevan una tripulación pero son dirigidos por un piloto de manera remota.

Nord Stream

Por otro lado, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha expresado este martes su sospecha de que bajo los gasoductos Nord Stream pueda haber otra bomba, similar a la que explotó en septiembre pasado en el mar Báltico.

«A unos 30 kilómetros del lugar de la explosión fue encontrado un poste (…). Los especialistas consideran que puede tratarse de una antena para la recepción de una señal con el fin de activar un artefacto explosivo», ha dicho el mandatario al canal de televisión Rossía-1.

Putin ha agregado que dicho artefacto «puede estar colocado –no lo afirmo, pero puede ser– bajo el sistema de gasoductos».

Además, precisó que los especialistas del consorcio gasístico Gazprom encontraron la supuesta antena en el punto más vulnerable del gasoducto, en la intersección de dos tramos de tuberías.

Por ello, ha destacado, Rusia quiere recibir autorización de las autoridades danesas para, si es posible, «formar un grupo internacional de expertos y artificieros que puedan trabajar a esa profundidad y realizar la correspondiente investigación».

«Y si es necesario, desactivar el artefacto explosivo, si es que lo hay, por supuesto», ha insistido, aunque ha admitido que por el momento Dinamarca no ha respondido afirmativamente.

Ha explicado que Rusia tiene «muy complicado» llevar a cabo sus propias pesquisas si no le permiten acceder al lugar.

A su vez, reconoce que no hay precedentes al respecto, pero que teóricamente es posible reparar el gasoducto, aunque se necesitaría tiempo, medios y nuevas tecnologías.

Sea como sea, considera que el gasoducto tiene futuro siempre y cuando los países europeos estén interesados y se guíen por el «instinto de sus intereses nacionales» y no obedezcan a pies juntillas a Washington.

Putin calificó de «completa sandez» el que Ucrania pueda estar detrás del «atentado terrorista» contra el gasoducto, aduciendo que dicho ataque sólo puede ser perpetrado por especialistas respaldados por un Estado que disponga de la tecnología necesaria.

«Que es un atentado no es un secreto para nadie. Eso creo que todos lo han admitido. Por cierto, un atento cometido, evidentemente, a nivel estatal, ya que ningún aficionado puede llevar a cabo tal acción», ha comentado.

En cuanto a los responsables, consideró que Estados Unidos «está interesado en suspender el suministro de hidrocarburos rusos en el mercado europeo» para bombear su gas licuado, que «es un 25-30% más caro que el ruso».

El diario ‘The New York Times’ y la revista alemana ‘Spiegel’ informaron recientemente que un grupo proucraniano puede estar detrás del acto de sabotaje.

En cambio, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, negó cualquier conexión de su Gobierno con las explosiones de los gasoductos que conectan Rusia con Alemania.

Hace una semana, Moscú adelantó que buscará que el Consejo de Seguridad de la ONU vote una propuesta para poner en marcha una investigación internacional.

En septiembre de 2022, Putin ya calificó la fuga en los gasoductos de «acto de terrorismo internacional» y señaló a EEUU como principal sospechoso para el Kremlin.

Los ataques contra los gasoductos, que no se encontraban en servicio, causaron dos fugas en cada uno de ellos, dos en la zona danesa y dos en la sueca, todas en aguas internacionales.