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La NBA prepara la alfombra roja del draft para que llegue el gigante francés Wembanyama

Salvo que Greg Popovich y compañía se vuelvan locos, el ala-pívot francés caerá en los San Antonio Spurs, ya que ganó el sorteo de la primera elección. Otros talentos también se dejaran ver por la «Green Room» en Nueva York.

Demostración informal de un Victor Wembanyama llamado a brillar en la NBA. (Timothy A. CLARY | AFP PHOTO)

Serán las 2.00 de la madrugada del viernes en Euskal Herria cuando la temporada 2022/23 de la NBA eche el telón. Y como en su fin está su principio, será la ceremonia del draft lo que dará carpetazo a la campaña del anillo de los Denver Nuggets y, al mismo tiempo, le abrirá sus puertas de par en par a una NBA protagonizada por la irrupción del gigante francés Victor Wembanyama, indiscutible número uno en esta elección, salvo que a los San Antonio Spurs, que ganaron el sorteo entre los cinco equipos con peor balance de victorias y derrotas, se líen la manta a la cabeza y opten por esta resolución.

Todo apunta a que la «Green Room» habitual en la que suelen esperar los jugadores con sus familiares y sus atavíos imposibles tendrá una simbólica alfombra roja para que «Wemby» entre con majestad y se ponga la gorra de las espuelas de San Antonio.

De 2,23 metros de estatura y con 19 años, Wembanyama puede anotar de tres y en la media distancia, maneja el balón con una tremenda habilidad y rapidez para un jugador de sus dimensiones, se desplaza con mucha agilidad y soltura, resulta muy peligroso en el uno contra uno de cara y de espaldas y es también una enorme amenaza de intimidación en defensa.

Obvio que el descomunal trote de la competición y las ganas con las que sus nuevos rivales estarán esperándolo obligarán al gigante galo a ir con pies de plomo, porque todavía está lejos de ser un hombre maduro y ese armazón, amén del tratamiento muscular que va a recibir en forma de gimnasio y pesas, requerirá de tiempo antes de que se pueda calibrar de verdad el impacto de un jugador tan singular.

«Es como un jugador creado en el videojuego NBA 2K», resumió en octubre Stephen Curry, una de las estrellas de la NBA que esperan boquiabiertos la llegada de este enorme pívot con destreza de escolta.

Con todo esto, se entiende perfectamente por qué los Spurs celebraron casi como un anillo que la lotería del draft les diera la primera elección.

San Antonio, con el eterno Popovich al frente y considerada como una de las franquicias mejores gestionadas de las últimas décadas, tiene además una gran experiencia eligiendo a pívots en el primer puesto, ya que David Robinson (1987) y Tim Duncan (1997) cambiaron para siempre la historia de este equipo con cinco títulos entre 1999 y 2014. Por no hablar de la gran relación que guardas Gregg Popovich con Toni Parker, presidente del Asvel Villeurbanne, equipo en el que estuvo Wembanyama antes de dar el salto –un paso atrás para tomar impulso, en realidad– al Metropolitans 92 parisino, subcampeón liguero al caser frente al AS Mónaco pero dejando en la cuneta a los mentados Asvel Villeurbanne.

Y es que no han pasado ni diez días desde que los Denver Nuggets de Nikola Jokic conquistaron el anillo frente a los Miami Heat, pero el circo de la NBA no descansa y ahora todo gira en torno a Wembanyama.

La expectación por el francés es inconmensurable, tanto que la NBA retransmitió a través de su aplicación los partidos de esta temporada de su equipo (el Metropolitans 92) y que, sin ir más lejos, este miércoles fue invitado por los New York Yankees para hacer el lanzamiento de honor en un partido de la MLB.

Mucho más talento

No obstante, el impresionante destello que acompaña a Wembanyama y los Spurs ha dejado en un segundo plano al resto de jugadores y equipos que deberían protagonizar las primeras posiciones del sorteo.

Así, los Charlotte Hornets, los Portland Trail Blazers, los Houston Rockets y los Detroit Pistons tendrán, en ese orden, las selecciones de la número dos a la cinco, mientras que, por detrás de Wembanyama, suenan con fuerza nombres también muy destacados de esta promoción como los de Brandon Miller, Scoot Henderson y los gemelos Ausar y Amen Thompson.

Si no fuera por el «fenómeno Wemby», el debate se centraría en si el número uno debería ser para Scoot Henderson o Brandon Miller. Parece que Charlotte Hornets (segunda elección) y Portland Trail Blazers (tercera) serán sus destinos.

Son dos chicos con un potencial enorme pero con cualidades distintas: mientras Henderson es pura potencia y necesita de pocos metros para elevarse hacia el aro, Miller destaca más por su eficacia desde el perímetro.

A Henderson le comparan con Russell Westbrook y podría encajar perfectamente en los Blazers ante una posible salida de Damian Lillard. Juega en su contra la estatura, rozando el metro noventa.

Miller es más alto, cercano a los dos metros y diez centímetros, lo cual facilita sus lanzamientos en alto difíciles de puntear. Con el paso del tiempo, ha sabido evolucionar hasta anotar también penetrando a canasta y le equiparan con Paul George.

Los gemelos Thompson

A los gemelos López, Martin o Morris se sumarán esta próxima temporada también los hermanos Thompson porque tanto Ausar como Amen son carne de primera ronda. Los dos fueron calificados como «proyectos cinco estrellas» y, tras compartir formación y equipos, por primera vez separarán sus caminos.

Si las elecciones del draft avanzan según lo esperado, uno irá a los Houston Rockets (cuarta elección) y el otro a los Detroit Pistons (quinta).

Ambos proyectos parecen ideales para que puedan desarrollar su talento sin la presión de la competitividad y bajo la gestión de dos técnicos contrastados como Ime Udoka y Monty Williams.

Son muy similares en su juego pero Ausar destaca más por su defensa, lo cual puede acelerar su impacto en la liga. Le comparan con Shaun Livingstone.

Amen, por su parte es más espectacular, más agresivo de cara al aro, y Ja Morant sería el referente para entender su estilo en la pista.

Nombres propios

Por otro lado, si la Universidad de Arkansas no llegó más lejos en el «March Madness» fue porque se cruzaron en el «sweet sixteen» –octyavos de final– con los que a la postre serían campeones, los Huskies de UConn. Pero si a los Razorbacks se les consideraba para objetivos tan altos fue, en parte, gracias a Anthony Black, que ahora ve cómo se reconoce su rendimiento entre los puestos más altos del draft

Black es un jugador que suma en ambos lados de la cancha y puede defender con contundencia tanto al hombre con pelota como en situaciones sin balón. Es un mariscal dentro de la pista: se impone y lidera al equipo.

Como uno de los bases más brillantes de 2023, le comparan con Lonzo Ball y su posible aterrizaje en la liga apunta a Orlando Magic (sexta elección) o Washington Wizards (octava).

Mientras, este otro jugador exterior con físico suficiente para poder defender cualquier posición, Taylor Hendricks, en sus orígenes, llegó a jugar de pívot y conoce cómo crear problemas a los grandes. En una NBA que cada día practica más los cambios en los bloqueos y busca versatilidad, parece un acierto seguro para el equipo que lo seleccione.

Se habla de él en el Top 10 y de que Utah Jazz (novena elección) o Dallas Mavericks (décima) podrían ser su hogar.

En ambos casos encaja a priori. En Dallas, como complemento fabuloso para Luka Doncic en un proyecto que aún está por definir. Y si llegara a los Jazz a las órdenes de Will Hardy, lo haría en un grupo joven y en pleno desarrollo donde dispondría de minutos de calidad.

Jaime Jáquez Jr., californiano de ascendencia mexicana, no aparece tan arriba en otros análisis, pero es un «rara avis» que merece mención: no muchos completan sus cuatro años de formación como él sí ha hecho en UCLA, algo inusual camino de la profesionalidad.

Ha priorizado sobre los drafts anteriores los estudios y también llevar a su universidad al éxito en la NCAA, alcanzando la Final Four en 2021.

Jáquez  representa esos intangibles tan importantes en el baloncesto como la garra, la lucha o el esfuerzo. Su capacidad defensiva es enorme, se hace cargo de exteriores e interiores y también presenta buenos números en rebote.

No parece despertar tanto interés a las primeras franquicias, pero los entrenamientos realizados en Miami parecen haber convencido a Pat Riley para que recale en los Heat (decimoctava elección). Su juego casaría a la perfección con el estilo de los de Florida.