La última oportunidad de redención para los supervivientes de la generación dorada
Los problemas de ego provocaron la debacle en el último Mundial y Courtois se ha quedado fuera de la Eurocopa. La situación del equipo se reconducía con la llegada al banquillo de Tedesco, que confía en De Bruyne y Lukaku para dejar huella con los diablos rojos pese a perder el primer partido.
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Después de una década en la que aparecía en todas las quinielas de favoritos, Bélgica ha llegado a la Eurocopa sin tanta exigencia ni expectativas a su alrededor. Eso no quita que la derrota en el estreno contra Eslovaquia ha dejado tocada la oportunidad de redención tras el último Mundial. El fiasco sufrido en Qatar finiquitó el ciclo de parte de la llamada generación dorada. Así, el capitán Eden Hazard colgaría las botas y el seleccionador Roberto Martínez dio por finalizada su andadura con los Diablos Rojos. El catalán consiguió el tercer puesto en el Mundial de Rusia de 2018, pero no pudo subir el último escalón con un grupo de jugadores que levantaron grandes expectativas.
Los problemas dentro del vestuario precipitaron su salida cuando se filtró una pelea entre jugadores tras perder contra Marruecos. No fue la única polémica, ya que también se conoció que De Bruyne y Courtois llevaban años sin hablarse por una infidelidad. Al parecer, el portero mantuvo una relación con una pareja del centrocampista.
El plantel de Bélgica ha estado compuesto por jugadores que han conseguido muchos títulos a nivel de clubes y que no se han traducido en el rendimiento de una selección que apuntaba muy alto tras deslumbrar en el Mundial de Brasil de 2014. El ego desmedido de los futbolistas ha provocado situaciones difíciles de gestionar y ha generado una mala convivencia en el vestuario.
Como muestra la espantada protagonizada por Courtois el año pasado por tener que compartir el brazalete con Lukaku. El portero del Real Madrid dejó el equipo al no compartir el planteamiento, aunque después se excusaría diciendo que tenía una lesión. Su compañero Yannik Carrasco no tuvo reparo en criticar su actitud: «Estamos decepcionados por su reacción. Un brazalete es solo un detalle. Tienes que demostrar que eres un líder y un capitán con tu personalidad. Él eligió irse. Tenía molestias o no, nosotros no lo sabemos».
Un exjugador belga como Philippe Albert, que jugó en el Newcastle que se enfrentó al Athletic en la eliminatoria de UEFA de 1994, también fue claro en unas declaraciones en prensa: «Si queremos volver a ver a Courtois en la portería para el selección, tendrá que disculparse con su cuerpo técnico, sus compañeros y la afición».

La situación no se ha reconducido y el portero belga no estará en la Eurocopa. Courtois apenas ha podido jugar esta temporada tras sufrir una lesión de gravedad, pero se recuperó para el final de curso y disputó la final de la Champions. El guardameta del Real Madrid volvió a demostrar con grandes paradas que está entre los mejores porteros del mundo. Aunque se especuló con la posibilidad de que entrara en la convocatoria, ha sido imposible. «La última información que tenemos es que no está preparado para la Eurocopa», zanjaba el seleccionador Domenico Tedesco.
El pasado mes de diciembre Courtois pidió públicamente disculpas al equipo y a la afición, pero en marzo volvió a poner en entredicho a su entrenador en un mensaje en redes sociales. Tedesco aseguró en un vídeo que había «intentado todo» para conseguir que Courtois volviera y el portero replicaba tildándole de mentiroso.
Al contrario que con el portero, el seleccionador sí que ha repescado para la causa a Witsel. El veterano jugador del Atlético, de 35 años, se molestó por no formar parte de la primera convocatoria de Tedesco que se justificó diciendo que no estaba contando con minutos en ese club. Esta campaña ha sido un habitual en las alineaciones de los colchoneros y el entrenador se desplazó a Madrid para convencerle de que regresara. «Me reuní con él, quería hablar con él mirándole a los ojos y explicarle la situación. Es un jugador con experiencia y puede ayudar también a los jóvenes», argumentaba el seleccionador.

Al italo-alemán Domenico Tedesco le ha tocado tener que recomponer el combinado belga con los supervivientes de la generación dorada y nuevos talentos que empiezan a despuntar. A sus 38 años, es el segundo entrenador más joven del campeonato tras Nagelsmann que tiene 36. Al igual que el seleccionador alemán, cuenta con una dilatada trayectoria tras dirigir a varios equipos en la Bundesliga y ganar la Copa con el Red Bull Leipzig.
La reconstrucción belga ha arrancado por una portería que estará defendida por Casteels, portero del Wolfsburgo alemán durante las últimas nueve campañas y que el próximo curso jugará en Arabia Saudí. Tedesco confirmaba que el guardameta de 1,97 metros será el titular en la Eurocopa. A la sombra de Courtois y Mignolet, portero que también renunció a la selección el año pasado, Casteels es un admirador de Van der Sar y asume sus limitaciones: «Mi estilo no es dar demasiado espectáculo. Simplemente es jugar, evitar errores y hacer todo lo posible por el beneficio del equipo».
En defensa, Tedesco ha recuperado la línea de cuatro atrás y cuenta con los veteranos Verthonghen, de 37 años, y el lateral derecho Meunier, otro de los figuras que tampoco deja indiferente a nadie allí por donde pasa con sus declaraciones.
De Bruyne es el arquitecto del equipo y ha sido designado como capitán. «No es un chico que hable mucho, pero se puede liderar de muchas maneras», comentó el entrenador sobre el jugador de 32 años. Esta puede ser su última oportunidad para poner su sello en el combinado belga. Las lesiones le han impedido ofrecer su mejor rendimiento esta última temporada, pero es el futbolista clave por su visión de juego y la experiencia acumulada en el Manchester City con Guardiola.

Además del nivel que pueda alcanzar De Bruyne durante la competición, las opciones de los diablos rojos pasan por sacar provecho a la capacidad ofensiva del equipo. Lukaku, otro de los que aguanta superada la treintena, ha recuperado el olfato goleador y este curso ha hecho 21 tantos en la Roma. Asimismo, ha sido el gran artífice para certificar la clasificación para Alemania al sumar 20 puntos en ocho partidos. Sin embargo, no estuvo nada atinado en el choque contra Eslovaquia y su equipo lo pagó. Se puede decir que reaparecieron los fantasmas del pasado Mundial.
En cambio, Tedesco y De Bruyne coincidián en señalar que hicieron todo lo posible para llevarse el triunfo y que la falta de acierto en ataque les penalizó. Y no será porque no tienen futbolistas ofensivos.
Leandro Trossard, atacante del Arsenal, y Doku, extremo del City, son junto Lukebakio, jugador del Sevilla, las caras más conocidas de la nueva generación belga. Doku demostró su calidad en el estreno, aunque cometió el error que propició el tanto eslovaco. Openda, delantero del Leipzig, De Ketelaere, jugador del Atalanta, y Bakayoko, futbolista de 19 años que juega en el PSV, son otras de las apuestas ofensivas.
También ha sido citado Vermeeren, centrocampista del Atlético de 19 años que no ha tenido muchas oportunidades esta campaña en la Liga. En cambio, se ha quedado fuera de la lista el delantero Batshuayi, pese a marcar más de 20 goles con el Fenerbache en Turquía.
En principio, el grupo E parecía asequible para los belgas, pero la inesperada derrota en la primera jornada les ha dejado contra las cuerdas. Este sábado -21.00 horas- afrontan un encuentro trascendental contra Rumanía y cerrarán esta fase ante Ucrania.