Un ultra pro-Putin gana y deja fuera al primer ministro rumano
Seísmo político en Rumanía y réplicas en la UE. Un ultraderechista panrumano y pro-Putin desconocido disputará la segunda vuelta a una derechista novata en política nacional. El primer ministro Marcel Ciolacu, favorito, queda fuera por un millar de votos.
Calin Georgescu, un ultraderechista panrumano crítico con la Unión Europea y la OTAN y declarado admirador del presidente ruso, Vladimir Putin, quedó con un 23% de los votos en primer lugar en la primera vuelta de las presidenciales en Rumanía.
Georgescu se medirá el 8 de diciembre en segunda vuelta a otra desconocida, la derechista y alcaldesa de una pequeña ciudad rumana Elena Lasconi.
El primer ministro de Rumanía, el pro-UE Marcel Ciolacu, quedó tercero con un millar de votos menos que la pro-OTAN Lasconi.
Es la primera vez desde la instauración de la democracia representativa tras la caída del telón de acero que el Partido Socialdemócrata (PSD) no logra llegar a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Ciolacu dimitió como líder del PSD y adelantó que no se presentará en el futuro a ningún cargo dentro de las filas del partido.
Georgescu no solo ha logrado sacar del tablero a Ciolacu, favorito en las encuestas, sino que ha desbancado al cuarto puesto al ultraderechista favorito, George Simion, líder del partido ultraderechista Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR). Simion y Georgescu tuvieron enfrentamientos en el pasado porque incluso para el panrumano AUR las posiciones de Georgescu son excesivas, con sus elogios a figuras históricas responsables del Holocausto rumano. En 2022 apoyó el pronazi Estado Nacional Legionario de Rumanía (1940-1941), al asegurar que los legionarios «también hicieron buenas acciones» y que pueden ser considerados «héroes» y «mártires».
Georgescu siempre ha sido representado de manera positiva por los medios de comunicación rusos Sputnik y Russia Today, financiados por el Kremlin. Llegó a declarar en abril que «la sabiduría de Rusia brinda a Rumania una oportunidad porque, en este momento, Rumania no está preparada para nada, ni diplomática ni estratégicamente».
Tras conocer los resultados, Georgescu, que se describe como un «enviado» de Dios, reivindicó que «el pueblo rumano ha gritado por la paz», en referencia a Ucrania.
Los expertos no descartan su victoria. Tiene ya el apoyo de Simion y en frente a una mujer en un país con grandes prejuicios machistas.