Biarritz Olympique cambia de presidente en mitad de su carrera hacia la salvación
Arnaud Dubois ha sido cesado sin llegar a cumplir un año en el cargo, y su puesto lo ocupará Cyril Arrosteguy, hijo de quien fuera presidente entre 1992 y 1996. Convocan una Asamblea General para el 27 de junio.
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Biarritz Olympique continúa siendo la antítesis de la estabilidad. El Consejo de Vigilancia, órgano supremo, celebró ayer una reunión en las instalaciones de Aguilera en la que decidió cesar a Arnaud Dubois como presidente del Directorio –equivalente al Consejo de Administración– y nombrar para ese cargo a Cyril Arrosteguy, hijo de quien fuera presidente entre 1992 y 1996.
El movimiento se produce en un periodo de tensa espera e incertidumbre, tras la decisión por parte de la Liga Nacional de Rugby (LNR) de descender al conjunto rojiblanco a categoría Nationale por «su degradada situación financiera y las incertidumbres sobre su continuidad», y el posterior anuncio del club de que presentará un recurso.
El Consejo de Vigilancia emitió una nota este lunes por la noche en la que ubica este relevo en el marco de «una serie de decisiones estructurales para garantizar una gestión estable y sostenible del club». Además se aprobó la convocatoria de una Asamblea General para el martes 27 de junio.
Desde el verano pasado
Dubois fue nombrado presidente del Directorio en verano de 2024. Según explica la web especializada Rugbyrama, «en los últimos meses había movido cielo y tierra para encontrar socios financieros capaces de reemplazar al grupo Otium y al multimillonario Pierre-Edouard Stérin –vinculado a la extrema derecha–, del que quería separarse». Lamentablemente, su trabajo no ha tenido éxito y el club se encuentra nuevamente al borde del abismo.
Shaun Hegarty, líder del Consejo de Vigilancia, reconoció que Dubois «ha dado mucho por el club», pero no ha sido suficiente para conservar el cargo. También indicó que las acciones de están en posesión de su sociedad, B.Otiful, serán «liberadas para que puedan acceder a ellas los nuevos inversores que se preparan para salvar al club. En la próxima asamblea general, si aún me quieren, estaré ahí. Hemos construido cosas geniales este año, la gente ha vuelto al estadio, se está uniendo, eso es lo más importante. El Ayuntamiento nos apoya para el nuevo campo de hierba artificial; vamos a tener grandes oportunidades. Si puedo aportar mi granito de arena, lo haré. Si se decide lo contrario, seguiré siendo el mayor aficionado de este club».
«Tenemos las armas»
«Estamos más motivados que nunca. Tenemos las armas para luchar. Actualmente estamos preparando el expediente. Seguimos esperando el documento con los motivos de la Autoridad Reguladora del Rugby (A2R). Tenemos confianza en nuestro futuro; esperamos volver a ver a nuestros aficionados el año que viene en la Pro D2», ha manifestado Arrosteguy.
Una vez se reciba la documentación de la A2R, el club rojiblanco tendrá siete días para recurrir. La comisión de apelaciones de la Federación Francesa de Rugby decidirá sobre el futuro en un plazo de dos a tres semanas.