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EEUU hace que el salvadoreño deportado «por error» vuelva al país, pero solo para ser juzgado

Kilmar Ábrego García, salvadoreño deportado por «error administrativo» del Gobierno, volvió al país después de meses de batalla judicial y negativas del Gobierno. La fiscal general, Pamela Bondi, afirmó que vuelve para afrontar cargos por tráfico de personas y después lo retornarán a El Salvador.

Concentración contra la deportación de migrantes en Nueva York, con una imagen de Kilmar Ábrego. (Michael M. SANTIAGO | GETTY IMAGES-AFP)

La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, ha anunciado este viernes que Kilmar Ábrego García, salvadoreño deportado por «error administrativo» del Gobierno, volvió al país para afrontar cargos por tráfico de personas, incluyendo miembros de pandillas, y después lo retornarán a El Salvador.

La administración Trump afirmaba hasta ahora que no podía traer de regreso al salvadoreño pesar de su deportación «errónea» a El Salvador el pasado mes de marzo. Sin embargo, ahora ha sido devuelto a Estados Unidos para el juicio.

Este anuncio pone fin a casi tres meses de batalla entre la justicia federal, incluido el Tribunal Supremo, y ​​el Gobierno, que recibió la orden de traer de regreso a Ábrego García, casado con una estadounidense y deportado junto a más de 250 hombres el 15 de marzo a El Salvador, la mayoría de ellos por presunta pertenencia a la pandilla venezolana Tren de Aragua.

«Nuestro Gobierno ha presentado a El Salvador una orden de arresto y ha accedido a su regreso. Agradecemos al presidente (salvadoreño, Nayib) Bukele por aceptar su regreso para enfrentar estos graves cargos. Así es la justicia estadounidense», señaló Bondi.

Medidas cuestionadas

La acusación formal presentada en el tribunal federal del distrito de Nashville imputa a Ábrego por un cargo de conspiración para transportar a personas extranjeras y un cargo de transporte ilegal de extranjeros indocumentados. Bondi ha subrayado que un gran jurado determinó que el acusado «jugó un papel importante en una red de tráfico de migrantes» que involucraba a menores de edad y mujeres, por lo que «representa un peligro» para la comunidad.

Ábrego fue deportado a mediados de marzo como parte de las políticas impulsadas por Trump para expulsar a los migrantes en situación irregular, si bien en este caso el ciudadano salvadoreño gozaba de estatus de protección temporal concedido por un juez en 2019 tras abandonar su país de origen huyendo de la violencia. 

Organizaciones de derechos civiles han cuestionado la falta de garantías o directamente la legalidad de estas deportaciones masivas impulsadas por Trump, especialmente después de que un juez federal ordenara su paralización por considerar inadecuada la aplicación de la Ley de Enemigos Extranjeros, que data de finales del siglo XVIII

Bukele reconoció el pasado 14 de abril que tenía tiene para facilitar la puesta en libertad de Ábrego García, pero alegó que no lo devolvería al país norteamericano, donde reside. «¿Cómo podría yo devolverlo a Estados Unidos? ¿Fui yo quien lo introdujo ilegalmente en Estados Unidos?», planteó Bukele.

Pero también descartó que saliera del Cecot, la macrocárcel de máxima seguridad donde fue encerrado. «No me gusta mucho liberar a terroristas. ¿Quieren que volvamos a la liberación de criminales y que volvamos a ser la capital mundial del asesinato? Eso no va a pasar», afirmó, a pesar de que Ábrego llegó a EEUU huyendo de la violencia en el país centroamericano.

La fiscal general había manifestado entonces la disposición de EEUU de aportar un avión para facilitar su vuelta si El Salvador decidiera liberar a Abrego, pero lo dejó en manos del Gobierno salvadoreño.

Pese al «error» de su deportación, la Administración Trump sigue considerando que Ábrego, afincado en Maryland y padre de familia, pertenece a la Mara Salvatrucha (MS-13).