¿Fenerbahçe bien vale una Copa para Saski Baskonia?
Kosner Baskonia padece del engorroso viaje a Estambul ante un adversario que ocupa la segunda plaza de la Euroliga, con la necesidad de volver acto seguido de la capital turca a Gasteiz para jugarse el domingo el ser cabeza de serie en la Copa en un duelo ante un rival directo como el Joventut.
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«París bien vale una misa», dicen que dijo Enrique IV –de Borbón o de Navarra–, cuando tuvo que pasarse al catolicismo a cambio de dar carpetazo a las guerras de religiones en lo que es el actual Estado francés. Y si pasarse del protestantismo al catolicismo fue un «sapo» que gustosamente tuvo que tragarse el Borbón, quizá Saski Baskonia se presente este viernes con un sapo que meterse entre pecho y espalda. ¿Fenerbahçe bien vale una Copa para Saski Baskonia?
Por un lado, no hay que olvidar que esta vez los gasteiztarras han hecho los deberes y después de la famosa paliza ante el Manresa, han logrado meterse en la Fase Final de la Copa, allá por tierras valencianas, entre el 19 y el 22 de febrero. Los gasteiztarras ocupan la quinta plaza con un balance de 10-5, un partido menos que en algún momento de la vida deberá disputar frente a Gran Canaria, y más cuando tiene una opción real de ser cabeza de serie, siempre después del sorteo del lunes día 26, pero primero deberá imponerse el Joventut de Badalona en la jornada 17 que cierra la primera vuelta de esta Liga ACB 2025/26 y tiene las mismas intenciones que el Baskonia, aunque muchas menos posibilidades.
Pero las 17.00 del domingo llegarán a toda velocidad, con menos de 48 horas de margen tras el partido de Euroliga ante Fenerbahçe en el Ulker Sports and Events Hall en un duelo que arranca a las 18.45.
Esto es: en un plazo de poco más de 46 horas, Saski Baskonia tiene que lidiar con un viaje a Estambul –que no es la ciudad más cómoda para desplazarse a cuenta del tráfico–, partido frente al segundo clasificado de la Euroliga, regreso a Gasteiz y partido ante un rival directo en la competición doméstica, ya que la Penya, aunque suma un partido más y llega de perder en casa frente al Girona por 71-74, empata con los gasteiztarras a 10 victorias, amén de que se haya impuesto en sus tres últimas visitas a Gasteiz –incluyendo los play-offs de la temporada 2022/23–.
Economía de esfuerzos
Así las cosas, ¿cuánto hay que esforzarse en Estambul? Nadie en su sano juicio opina ni solicita que los gasteiztarras tiren el partido ante Fenerbahçe. La ambición y la competitividad forman parte intrínseca e inseparable del proverbial «Carácter Baskonia», vaya eso por delante. Pero en una plantilla que mantiene las bajas de Tadas Sedekerskis, Markus Howard y Markquis Nowell, y que en el mejor de los casos acabaría a cuatro victorias de distancia respecto de la décima plaza, siempre y cuando logre su segunda victoria de la temporada lejos del Buesa Arena y que Estrella Roja y Zalgiris pierdan en sus respectivas visitas a Bolonia y Milán, ¿no es momento de economizar esfuerzos?
Algo así se pudo ver en el duelo frente a Panathinaikos, un duelo que se torció para los de Paolo Galbiati a partir del 26-14 del primer cuarto y que no hubo manera de reconducir hasta el 93-74 final.
Así las cosas, solo Kobi Simmons y Tim Luwawu-Cabarrot jugaron más de 25 minutos, sin que ninguno de ellos se acercara realmente a los 30 minutos sobre el parqué. Los 12 jugadores de rotación saltaron a la cancha un mínimo de cinco minutos –el juvenil Stefan Joksimovic– y de los que superaron la barrera de los 20 minutos de partido, Khalifa Diop se quedó a escasos segundos de los 21 y tanto Trent Forrest como Rodions Kurucs no pasaron de los 23.
¿Significa eso que Saski Baskonia tiró el partido del OAKA? Rotundamente, no. El duelo se torció de buen inicio y los inesperados Toliopulos –que antes de meterle 21 puntos a los gasteiztarras sumaba 23 tantos sumados en las 22 jornadas anteriores de Euroliga– o Samodurov le daban la puntilla al Baskonia.
¿Significa que el partido del martes en Atenas se podría repetir el viernes en Estambul? No tiene por qué. Asimismo, ya desde la pretemporada Paolo Galbiati suspiraba por ofrecer rotaciones cortas y constantes a sus jugadores, una regla de oro que el técnico lombardo suele cumplir con cierta lealtad para consigo mismo –no hay más que ir al duelo de ida de los gasteiztarras ante el conjunto que dirige Saras Jasikevicius, con Luwawu-Cabarrot como pieza más utilizada con 26 minutos de pista; casi 25 para Simmons; 23 para Howard; 21 para Kurucs; menos de 20 para el resto y participación de los 12 componentes–.
Panathinaikos partía con bajas, pero su fondo de armario se bastó para vapulear al Baskonia. Por ahora, los de Jasikevicius van por ese camino, aunque con la enfermería toidavía más llena, si cabe. Scottie Wilbekin, Jilson Bango, Bonzie Colson, Chris Silva y Arturs Zagars son baja segura, a los que se pueden unir Brandon Boston y Wade Baldwin.
Ante esta plaga de ausencias, el conjunto turco fichó recientemente al francés Nando De Colo, que vive su segunda experiencia en Estambul.
No obstante, la lógica apunta que para pelear por ganar en una cancha tan complicada como la de Fenerbahçe –que suma un 9-3 en el balance de sus partidos como local–, Galbiati tal vez tendría que acortar un poco su rotación, algo que solo sería posible si el Baskonia se mantiene en el partido conforme se acerca el final.
Así pues, la pregunta queda en el aire: ¿Fenerbahçe bien vale una Copa para Saski Baskonia?