Maltrato y duros interrogatorios a quienes regresan a Gaza
Además de vetar la entrada de ayuda por el paso de Rafah y de reducir al mínimo las salidas de heridos para ser atendidos fuera de Gaza, Israel y las milicias colaboracionistas someten a maltrato y largos interrogatorios a los pocos palestinos que autorizan a regresar a la Franja.
Umm Abdullah, una de las doce personas que regresaron el lunes a Gaza desde Egipto a través del paso de Rafah –Israel había anunciado que permitiría la vuelta de 50–, denunció que fue interrogada durante tres horas con los ojos vendados por las milicias de Abu Shabab, que colaboran con la ocupación israelí.
«Cuando llegamos a la terminal egipcia, nos dijeron que fuéramos con las autoridades israelíes. Los israelíes no dejaron nada para la gente; se llevaron todo, incluso los juguetes de los niños», relató Abdullah, que llegó al cruce junto a otras ocho mujeres y tres niños.
Cuando acabaron su inspección, les llevaron en un autobús escoltado por dos vehículos de miembros de la milicia gazatí de Abu Shabab, que actúa en la zona de Rafah, controlada totalmente por Israel, con el apoyo del Ejército israelí. Allí, les interrogaron durante dos o tres horas con los ojos vendados. Les hicieron preguntas como «¿Por qué has venido a Gaza?» «¿Qué quieres?» «¿Por qué no quieres irte de Gaza?» y «Tienes que decirle a Hamas que deje de usar a la gente como escudos humanos».
Abdullah salió a Egipto hace más de un año para recibir tratamiento médico que debía ser de un mes o dos, pero no se le permitió regresar hasta ahora Israel solo permitió el lunes ingresar en la Franja, en la primera jornada de la reapertura del paso tras casi dos años de bloqueo israelí.
Hamas denunció que el maltrato, abuso y extorsión sufridos por los palestinos que accedieron a Gaza constituye un «comportamiento fascista y terrorismo organizado» destinado a «infundir miedo y disuadir a las personas de regresar a sus hogares».
En el sentido inverso, cinco gazatíes que necesitaban recibir tratamiento médico fuera de la Franja y diez acompañantes abandonaron el enclave. Este martes salieron 16 más con una veintena de acompañantes. Hay 20.000 pacientes con derivaciones médicas complejas esperando un permiso para poder viajar al extranjero y recibir tratamiento médico.