Seattle se viste de boa constrictor para asfixiar a New England y sumar su segundo anillo
Seattle es el nuevo campeón de la NFL. Los Seahawks han sido muy superiores a New England Patriots en la Super Bowl LX, disputada en el Levi's Stadium de Santa Clara (California), y se han impuesto por un rotundo 29-13, sumando su segundo anillo tras el logrado en 2014.
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El abrazo de la muerte. Como una boa constrictor, la defensa de Seattle Seahawks, ‘The Dark Side’, se ha enroscado alrededor del ataque de New England Patriots para dejarlo sin aire. Nada brusco. Poco a poco pero constante, sin aflojar.
Desde esa base, el ataque de Seattle no ha necesitado lanzar fuegos artificiales para certificar la victoria en la Super Bowl LX (29-13) y ganarse el derecho a lucir su segundo anillo. Las yardas ganadas por el corredor Kenneth Walker III –131 de carrera y 26 de recepción–, las recepciones de Kupp y Barner, y las patadas de Jason Myers han sido suficientes.
La defensa de los Patriots ha cumplido con creces, pero con eso no vale para levantar el trofeo Lombardi. Hubiera sido el séptimo para los de Boston.
Primer drive efectivo
Los Seahawks ha tenido la primera posesión, y su quarterback Sam Darnold, con dos buenos pases no exentos de riesgos, ha llevado a su ataque hasta las últimas yardas, pero no han conseguido pisar la end zone y se han tenido que conformar con quitarle el óxido al marcador merced a una patada a palos (3-0).
No se ha movido más el electrónico del Levi’s Stadium en el primer cuarto. Ambas defensas han empezado a placar durísimo –el quarterback de los Patriots, Drake Maye, se ha comido dos sacks en eso 15 minutos– para no permitir prácticamente ninguna ganancia de yardas.
Dos grandes jugadas de Walker han permitido a Seattle doblar su ventaja (6-0). El running back de Arlington ha sido sin duda el gran protagonista de la primera mitad, con 93 yardas de carrera y 6 por aire. En el juego aéreo, con Jaxon Smith-Njigba casi inédito pero acaparando la atención de los rivales hasta que se ha retirado lesionado en el tercer cuarto, ha sido Kupp el encargado de mover las cadenas, con 4 recepciones y 44 yardas.
Marcador corto
El partido tenía pinta de que iba a ir a pocos puntos, así que todo lo que fuera sumar se cotizaba a precio de angulas. Los Seahawks han vuelto a anotar en el último drive, para marcharse a vestuarios con una renta de 9-0.
En la trinchera de enfrente, el ataque de New England se veía incapaz de superar a la defensa rival. Cada jugada era un suplicio. Los números no engañaban, llegar al descanso con solo 48 yardas por aire y 34 de carrera evidenciaba los problemas de los Patriots, que tras el parón se iban a ver obligados a arriesgar para que no marcharse a casa con la sensación de haber caído sin haberlo intentado.
Tras escuchar los ritmos latinos de Bud Bunny, con invitados como Lady Gaga o Ricky Martin, ha continuado el show de Kenneth Walker.
Como una gota malaya, el kicker Jason Myers ha convertido su cuarta patada para elevar la renta de Seattle a 12-0. La defensa de New England, con un papel estelar del jugador de ascendencia colombiana Christian González, permitía que su equipo se mantuviera vivo.
La sentencia
Pero nada, la boa seguía apretando, y cuando agonizaba el tercer cuarto ha conseguido arrebatar el balón de las manos de Maye y capturarlo en el suelo a 37 yardas de la end zone de los Patriots. Era la ocasión perfecta para remachar la faena.Dicho y hecho, Darnold ha visto el desmarque de su tigh end AJ Barner y se la ha puesto perfecta para marcharse hasta el 19-0.
La Super Bowl estaba liquidada, pero con todo perdido Maye ha destapado el tarro de las esencias y con dos pases magníficos ha encontrado a Hollins para estrenar su marcador (19-7). Conociendo el historial de los Patriots en las finales, algunos soñaban con un nuevo milagro.
Pero no todos los días es domingo. Con Maye obligado a jugársela, Julian Love ha interceptado uno de sus pases, quedando en otra buena posición para volver a sumar los Seahawks y ponerse 22-7 con menos de seis minutos por delante.
Un tiempo suficiente para que la defensa de Seattle redondeara su excepcional noche con un nuevo robo y un touch down del linebacker Uchenna Nwosu (29-7). La postrera anotación de Rhamondre Stevenson ha servido solo para maquillar el marcador (29-13).