Una Itzulia «exigente» y con novedades
Presentado el recorrido de la 65ª edición de la prueba, que se disputará del 6 al 11 de abril. Arrancará con una contrarreloj en Bilbo, finalizará en Bergara y presentará una ascensión inédita a Vivero, además de un final en las cuevas de Mendukilo tras superar el puerto de San Miguel de Aralar.
El Ayuntamiento de Eibar ha acogido la presentación del recorrido de la 65ª edición de la Itzulia, que se disputará del 6 al 11 de abril. Será un trazado «exigente», en palabras de Javier Riaño, y sus 810 kilómetros ofrecerán novedades como la ascensión a Vivero por una vía inédita. Una contrarreloj en Bilbo dará inicio a la prueba que, tras pasar por Lekunberri, Basauri, Galdakao y Eibar, concluirá en Bergara, coincidiendo con el 50º aniversario de Lokatza Txirrindulari Elkartea.
Los 13’9 kilómetros de contrarreloj individual en Bilbo levantarán el telón de esta 65ª edición. Una etapa con la que, según explicaba el presidente de la organización Javier Riaño, «queremos rememorar la que se hizo en 2021, que se corrió en pandemia y sin público. Nos pareció bonito volver a hacerla con público, poder llenar la plaza del Gas, el parque Etxeberria… todo el recorrido», disputándose, además, un día festivo como el Lunes de Pascua. En lo estrictamente deportivo, el recorrido es idéntico al de 2021, con salida en Begoña, ascensión a Santo Domingo y callejeo posterior por las calles de la capital vizcaina. «No esperamos grandes diferencias», siendo una jornada tan corta.

Sí deberían marcarse en la segunda etapa, con 164,1 kilómetros entre Iruñea y las cuevas de Mendukilo. No habrá últimos metros explosivos en esta jornada pero sí una ascensión inmediatamente anterior en la que los candidatos al triunfo deberán apretar. «Subiremos a San Miguel de Aralar por la pista de hormigón desde Uharte Arakil –explica Riaño–. Diez kilómetros al 8% y suelo de hormigón, muy pegajoso. Después hay una bajada muy rápida hasta Lekunberri, donde torcemos hasta Astiz para subir a Mendukillo» por los primeros kilómetros de Zuarrarrate.

La tercera etapa tendrá salida y llegada en Basauri. Serán 153 kilómetros y la ruta entrará en territorio alavés antes de regresar a la localidad vizcaina con un «final muy explosivo, con desniveles del 16-19%», ya que concluye en el barrio de Basozelai. El de Josean Fernández Matxin, han recordado en la presentación, quién sabe si en un guiño para que traiga el mejor equipo posible a la prueba.

Otro nombre bien conocido, Igor Antón, ha diseñado el trazado de la cuarta etapa, que presenta una de las grandes novedades de la carrera, la ascensión a Vivero por una vía inédita. En buena parte de su recorrido, los 167’2 kilómetros con salida y llegada en Galdakao serán de lo más clásicos, con incursión en la costa y pasos por San Pelaio, Jata o Unbe. Ya de vuelta en Galdakao, se realizará una suerte de circuito, en el que se ascenderá en tres ocasiones a Vivero, aunque en la tercera pasada, por un camino diferente, se le ha llamado Legina, que es como se le conoce en la zona.

Riaño ha explicado que esa ascensión inédita a Vivero se dio a petición del propio Ayuntamiento de Galdakao e Igor Antón. «Era un camino, nos dijeron a ver si podía pasar por allí y les dijimos que en aquellas condiciones no. Pero lo han asfaltado, lo hemos revisado y está perfectamente. Es un camino muy estrecho, que empieza siendo de hormigón, luego pasa a una zona asfaltada, regresa al hormigón y acaba saliendo a la carretera habitual de Vivero». La jornada, además, acabará cuesta arriba, «unos 600-700 metros que harán que a la gente le piquen las piernas».
La etapa reina será la habitual en las últimas ediciones, con salida y llegada a Eibar. Aunque varía su ubicación, adelantándose a la penúltima jornada, y parte de su recorrido. Serán 176’2 kilómetros, con 3.850 metros de desnivel acumulado, que esta vez incluirán la ascensión a Etumeta. Habrá una ascensión a Arrate por Orbe y otra a Ixua por la carretera principal, ante de pasar por Markina, San Migel y Elgoibar para acabar en las calles de Eibar.

La prueba concluirá el 11 de abril con los 135 kilómetros entre la empresa Goizper de Antzuola y Bergara. Se ascenderá a Elgeta por Asentzio, a Elosua y Azkarate, en un bucle que se repetirá antes del tramo final, en el que la ascensión a Elgeta se realizará por Angiotzar para bajar ya a meta.

En total, 810 kilómetros, 16.154 metros de desnivel acumulado y 29 puertos puntuables (cuatro de Primera, siete de Segunda y 18 de Tercera). En palabras de Riaño, aunque «el metraje de las altimetrías no dé esa sensación», 2026 «puede ser uno de los años en los que se ha hecho un recorrido más exigente. Todas las etapas tienen su pequeña trampa. Hay finales estrechos, complicados, con perfiles de subida al final… Yo creo que va a ser muy exigente».
La duda pasa ahora por saber qué ciclistas afrontarán esa exigencia. Desde la organización reconocen que les van llegando nombres pero «todo es muy extraoficial. Te van diciendo que quiero, que voy… Te llaman directores, que Roglic quiere venir a despedirse, que Ion Izagirre también está en el tema de la despedida… Todos te dicen te vamos a llevar un equipo top, pero de momento no tenemos ni los boletines previos». «Todo lo que se habla en la prensa de Landa, Roglic, Ayuso, Del Toro…, son cosas que los directores te van pasando, pero no hay ni una base aún –ha insistido–. Todavía les quedan muchos días de competición a los ciclistas, puede pasar cualquier cosa y tienen que cambiar… Esperamos una buena participación, pero habrá que esperar un poco para confirmarlo».