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Hollie Davidson, primer mujer en pitar un choque del Seis Naciones masculino, concede el ensayo del italiano Nicotera en el Aviva Stadium de Dublín. (Ken SUTTON | AFP)

Escocia se abona a la Calcutta Cup y deja a Francia como única invicta tras dos jornadas

Los del cardo se han impuesto en cinco de sus seis últimos duelos ante una Inglaterra que dice pronto adiós al Grand Slam. Francia arrasa a Gales en Cardiff e Irlanda sufre para imponerse a Italia en Dublín. 


Le ha cogido el gusto Escocia a ser la piedrita en el zapato de sus vecinos del sur. La general irregularidad de los caledonios se convierte en regularidad de reloj suizo cuando está enfrente Inglaterra. Llegaban el sábado a Murrayfield con cuatro victorias en los cinco anteriores encuentros, frente a una única derrota, el año pasado, por la mínima (16-15). 

Y se repitió la historia, son ya cinco de seis. Escocia, que venía de caer en Roma, destapó el tarro de las esencias para dejar a Inglaterra sin Grand Slam y para complicarle el torneo (31-20). El apertura Finn Russell, epítome de la mencionada falta de fiabilidad de los del cardo, se sacó de su chistera un encuentro repleto de highlights, guiando a los suyos hacia una nueva Calcutta Cup. 

Se plantaban los de Borthwick en Edimburgo con una racha de doce encuentros consecutivos sin perder, pero visto y no visto, en un cuarto de hora perdían 17-0, con un par de ensayos de Huw Jones y Jamie Richie. Lo tenía claro el seleccionador Gregow Towsend al término del encuentro: «A los 20 minutos pensaba que era uno de los mejores partidos que hemos jugado. Creo que ha sido uno de los mejores partidos de Finn Russell con Escocia, y el esfuerzo de nuestros delanteros ha sido soberbio».

Tomada esa ventaja inicial, los locales apenas permitieron a Inglaterra meterse en el choque, ya que cada vez que el marcador se estrechaba daban un nuevo arreón. Así, tras el 17-10 esperanzador se pasó primero a un 24-10 y luego a un 31-13 que sepultaba las opciones de los de la rosa. 

Un nuevo episodio de la Auld Alliance, el pacto nacido a finales del siglo XIII por el cual escoceses y franceses se echaban una mano para plantar cara a los ingleses. Veremos si se mantiene dentro de unas semanas, cuando los del gallo tengran que superar la prueba del algodón en Murrayfield. 

Sin historia en Cardiff, hito histórico en Dublín

De momento, les bleus aprovecharon el tropezón de Inglaterra para quedarse en solitario en lo alto de la tabla, después de avasallar en Cardiff a la cenicienta Gales (12-54). No hubo color entre dos combinados que actualmente navegan a años luz de distancia.

Para el minuto 15 estaba todo el bacalao vendido (0-19). Los dragones, ante su público, tiraron de orgullo para al menos posar dos ensayos, pero su pelea es otra, tratar de eludir la tercera cuchara de madera consecutiva.

Abrían la jornada en Dublín Irlanda e Italia. Lo primero reseñable, la presencia de la escocesa Hollie Davidson como árbitra, primera mujer que dirige un encuentro del Seis Naciones masculino. El pasado 27 de septiembre fue la encargada de dirigir en Londres la final de la Copa del Mundo femenina, entre Canadá e Inglaterra.

Italia, que ya había tumbado a Escocia siete días antes, estuvo en un tris de doblar la apuesta en el Aviva Stadium, donde hasta la fecha cuenta sus visitas por derrotas. Al descanso los transalpinos se fueron con ventaja (5-10) y en la reanudación los del trébol tuvieron que poner toda la carne en el asador para remontar (20-13). 

Francia, invicta y con dos bonus ofensivos, lidera la tabla con 10 puntos. Le siguen Escocia (6), Inglaterra e Italia (5) e Irlanda (4), mientras que Gales aún no ha estrenado su casillero (0).

La tercera jornada se disputa el próximo fin de semana, con el Inglaterra-Irlanda como plato fuerte, el sábado a las 15.10. Gales recibe a Escocia poco más tarde (17.40), mientras que el domingo Francia tratará de mantener su rodillo en marcha frente a Italia (16.10).