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El PNV no quiere hablar del traslado de Astilleros de Murueta de Urdaibai

El PNV rechaza el traslado de Astilleros de Murueta. No cuestiona la legalidad de su implantación en dominio público. Los jeltzales defienden el Plan Estratégico de Busturialdea promovido por Diputación y Lakua sin contar con las aportaciones del proceso de escucha de Agirre Lehendakaria Center.

Panorámica de las instalaciones de Astilleros de Murueta en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. (Europa Press)

A un año y tres meses de las elecciones municipales y forales, el PNV no quiere que el debate sobre el futuro de Busturialdea se salga del guión que han escrito. Tras el fracaso del proyecto de implantación del Museo Guggenheim en Urdaibai, los jeltzales no quieren más «sorpresas», por lo que ni se plantean el traslado de Astilleros de Murueta fuera de la Reserva de la Biosfera y tampoco modificar el Plan Estratégico con las aportaciones recabadas en el proceso de escucha dirigido por Agirre Lehendakaria Center.

Es la conclusión que se obtiene del debate que se ha concitado este miércoles en el pleno de las Juntas Generales de Bizkaia a raíz de una moción de EH Bildu en la que se instaba a la Diputación a negociar con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico el mantenimiento de la inversión de 40 millones de euros prevista para Urdaibai, así como otras actuaciones de mejora ambiental como el traslado del astillero, un plan de regeneración de la Vega de Gernika y la finalización del saneamiento integral de la comarca, todo ello haciendo uso de «un modelo de gobernanza abierto y participativo».

La iniciativa soberanista de izquierda ha contado con el apoyo de Elkarrekin y el rechazo de PNV, PSE y PP.

La moción de EH Bildu ha llegado al pleno ordinario de la Cámara vizcaina después de una interpelación a la diputada general, Elixabete Etxanobe, sobre los 40 millones de euros que el Gobierno español se había comprometido a destinar a «mejoras medioambientales» vinculadas a la ampliación de la pinacoteca a este espacio protegido. La de Otxandio, a juicio de la primera fuerza de la oposición, dio el pasado 28 de enero una respuesta «ambigua e insatisfactoria» y he ahí el motivo de la iniciativa.

«Nuevas alternativas industriales»

Para el portavoz de EH Bildu, Iker Casanova, es preciso que Astilleros de Murueta abandone el dominio público marítimo-terrestre que ocupa, porque la concesión obtenida en 1943 de las autoridades franquistas «ha caducado». Su apuesta es por «renaturalizar» la marisma del río Oka. «Hay que generar otras alternativas industriales, pero ahí no hay que poner nada», ha defendido.

En este traslado, según han explicado, se debe garantizar «la protección de los puestos de trabajo y la continuidad de la actividad empresarial, sin perjuicio de que la propia empresa asuma las responsabilidades económicas que legalmente le correspondan».

La propuesta soberanista de izquierda iba en sintonía con la reivindicación de la plataforma Stop Guggenheim Urdaibai, que ha impulsado sendos procedimientos administrativos ante la Demarcación de Costas que persiguen la revisión del deslinde vigente y la «restauración ambiental» de los terrenos.

Hace un año, la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional española constató que Astilleros de Murueta había ido ampliado sus instalaciones «sin contar con títulos concesionales ni permisos sobre el dominio público marítimo-terrestre».

Elkarrekin se ha sumado a la petición de EH Bildu. El juntero Richar Vaquero ha reivindicado que Busturialdea «no necesita sustitutos del Guggenheim», sino «coherencia, saneamiento, reestructuración ecológica, planificación climática, empleo estable y participación y, sobre todo, que se aprenda que no todo proyecto estratégico es automáticamente un buen proyecto».

En cuanto al traslado del astillero, Vaquero ha pedido «no enfrentar empleo con ecología» y ha apuntado la necesidad de «un plan realista», así como para impulsar el «empleo verde» en la comarca.

Al PNV no le ha gustado que EH Bildu cuestione la legalidad de Astilleros de Murueta. El juntero y alcalde de Murueta, Julen Carrión, ha dicho que «a día de hoy se encuentran en suelo urbano industrial y con licencia de actividad vigente», añadiendo que esta compañía crea «puestos de trabajo y nóminas reales en la comarca».

Carrión ha añadido que «no se puede quitar una empresa que genera empleo en la comarca sin una alternativa sólida que la sustituya». «El Guggenheim Urdaibai era eso, una alternativa sólida que generaría actividad económica y empleo», ha manifestado.

El jeltzale ha defendido también el modelo de gobernanza actual, señalando que ya existe un Plan Estratégico de Busturialdea dotado de más de 300 millones y un proceso de «escucha activa» independiente del que lideró Agirre Lehendakaria Center.

Sus socios del PSE han calificado la moción de «oportunismo político», asegurando que los soberanistas de izquierda pretenden «estirar el chicle» de la polémica citando que en 2023 se opusieron al convenio. «No es comprensible su oposición inicial y su entusiasta adhesión sobrevenida de ahora, porque el convenio no ha cambiado una sola línea. Las actuaciones previstas son las mismas. El objeto es el mismo. Y la finalidad ambiental es la misma. Lo único que ha cambiado es que ahora no existe el proyecto cultural que contextualizaba todo el debate», ha señalado su portavoz, Goyo Zurro.

Ha adelantado que van a ser «proactivos» para que las actuaciones contempladas en el convenio se ejecuten, entre las que ha citado la descontaminación de suelos degradados, restauración ecológica del estuario, recuperación del flujo natural de la ría, movilidad sostenible e integración paisajística.