Irán ve avances en el diálogo con EEUU, pero se prepara para hacer frente a más ataques
Irán afirmó haber alcanzado un consenso sobre «principios rectores» de un posible acuerdo con EEUU, a la vez que mostró preparativos ante un eventual ataque.
Irán afirmó ayer que ha alcanzado con Estados Unidos un consenso sobre los «principios directores» para sentar la base de un posible acuerdo nuclear durante la segunda ronda de negociaciones indirectas celebrada en Ginebra. El ministro iraní de Exteriores, Abas Araqchi, matizó que «esto no significa que llegaremos pronto a un acuerdo», ya que «cuando se llega a la redacción del texto, el trabajo se vuelve más difícil».
Con todo, Araqchi calificó esta segunda ronda de «más seria y con un ambiente más constructivo» que la anterior, celebrada el 6 de febrero en Omán, y en la que dijo que se «lograron avances positivos».
El ministro de Exteriores omaní, Badr al-Busaidi, que transmite los mensajes de una a otra delegación, también aseguró haber observado «buenos avances para identificar objetivos comunes y cuestiones técnicas relevantes» para definir «una serie de principios rectores para un acuerdo final». Indicó que «las partes se marcharon con próximos pasos claros antes de la siguiente reunión».
Hasta ahora, Irán ha insistido en que no aceptará el enriquecimiento cero ni la limitación de su programa de misiles balísticos que exige Washington, porque le privaría de su capacidad defensiva.
Algo que volvió a recalcar ayer el líder supremo iraní, Ali Jamenei, quien consideró que es «necesario y obligatorio» que los países cuenten con armamento disuasorio.
Jamenei también criticó la amenaza con la que EEUU acompaña esta negociación y aseguró que Donald Trump no logrará destruir a la República Islámica. «Un buque de guerra es de hecho una embarcación peligrosa, pero más peligroso es un arma que puede enviar el buque de guerra a las profundidades del mar», afirmó. A su espalda, estaba escrito un versículo del Corán: «A quien te haya atacado, atácalo de la misma manera que te atacó».
También el propio Araqchi advirtió de que en caso de que EEUU agreda a Irán su respuesta «no se limitará a sus fronteras».
Cierre del paso de Ormuz
En un gesto de fuerza y de preparación ante un eventual ataque, mientras se celebraban las conversaciones Irán cerró parcialmente el estrecho de Ormuz, salida marítima del petróleo del golfo Pérsico, donde lleva a cabo maniobras navales.
Teherán responde así a la amenazas estadounidenses de atacar militarmente a la República Islámica si no se alcanza un acuerdo, reforzadas por el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln junto con su grupo de combate en aguas de Oriente Medio y el envío de otro más, el USS Gerald R. Ford. EEUU ya bombardeó las tres principales instalaciones nucleares en junio, en medio de una negociación.