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3 de Marzo: 50 años después el pueblo de Gasteiz se une contra el olvido y la impunidad

Gasteiz no olvida a las víctimas del 3 de Marzo de 1976, «una masacre con unos culpables impunes, convertidos en demócratas de toda la vida», tal como ha recordado Nerea Martínez, de Martxoak 3 en el acto multitudinario celebrado en la plaza de la Virgen Blanca. 

Andoni Txasko, referente de Martxoak 3, haciendo el gesto de la victoria. (Iñigo URIZ | FOKU)

Hay momentos que emocionan. Hay imágenes que se quedan en la memoria. Y la de este martes es una de ellas. Miles de personas se han echado a la calle para decir alto y claro que Gasteiz no olvida a Romualdo Barroso, Bienvenido Pereda, Francisco Aznar, Pedro María Martínez Ocio y José Castillo, muertos a manos de la Policía española el 3 de Marzo de 1976 en Zaramaga. Tampoco olvida a Juan Gabriel Rodrigo ni a Vicente Antón Ferrero, víctimas de la represión los días posteriores en Basauri y Tarragona. «Estos son hermanos nuestros, que estos muertos son nuestros, ¡son de todo el pueblo de Vitoria!», ha clamado Jon Maia ante la multitud, recordando las palabras pronunciadas Jesús Fernández Naves en la Categral Nueva de Gasteiz hace ya medio siglo. 

La marcha de esta tarde ha partido desde esa misma Catedral y ha acabado en la plaza de la Virgen Blanca, donde Nerea Martínez, de Martxoak 3, ha remarcado que la matanza fue perpetrada por uniformados «para intentar acabar con la lucha y las ansias de libertad de la clase trabajadora de Gasteiz y de Araba». «Fue una masacre con unos culpables impunes, convertidos en demócratas de toda la vida», ha manifestado antes de advertir, una vez más, de la «responsabilidad principal y directa del Estado en estos crímenes».

También ha censurado el «pacto de silencio» de la llamada transición, y ha puesto en valor el trabajo «imprescindible» realizado por la asociación de víctimas, que ha logrado que, a día de hoy, todas las instituciones y los partidos se sumen al reconocimiento de las víctimas.

Pero, como ella ha remarcado, «la memoria del 3 de Marzo no es solo 1976. Nuestra historia también son los 50 años de impunidad, todo lo que ha pasado y lo que no ha pasado en estas cinco décadas también tiene que quedar reflejado en el Memorial del 3 de Marzo», previsto en la Iglesia de San Francico de Asís.

«Tenemos que garantizar que esta fecha siga alumbrando en valores a las próximas generaciones. Por todo ello, hoy, en este 50 aniversario reivindicamos que el 3 de marzo debe rememorarse como el otro 1 de mayo de la clase trabajadora en Euskal Herria», ha manifestado Martínez, que ha estado arropada en el escenario por representantes de ELA, LAB, ESK y Steilas.

Todos han rendido un sentido homenaje a las víctimas y han aprovechado para recordar que el día 17 está convocada una huelga general. «En 1976 pedíamos salarios dignos, subidas salariales lineales de 5.000 y 6.000 pesetas; y hoy exigimos también salarios dignos, un salario mínimo de 1500 euros para poder hacer frente al coste de la vida», han señalado, y han hecho hincapié en que «mantener viva la llama del 3 de Marzo durante todos estos años nos hace un pueblo mejor. Luchar contra las injusticias nos coloca en el lado correcto de la historia».

Homenaje en Zaramaga

Con estas palabras ha finalizado el acto de la Virgen Blanca, que ha estado precedido de un homenaje celebrado a las 17.00 en el barrio de Zaramaga. Los alrededores de la iglesia de San Francisco de Asís han vuelto a llenarse de gente que reclamaba justicia.

Martxoak 3 y los sindicatos ELA, LAB, ESK y Steilas han recordado a las víctimas ante el puño de cinco barras que corona el monolito de la calle Vicente Manterola, repleto de flores y con la palabra «justicia» pintada a sus pies como se escribió con sangre hace hoy 50 años. Allí se han reproducido por megafonía las grabaciones de los agentes de la Policía Armada que admitieron haber «contribuido a la paliza más grande de la historia», «una masacre, pero de verdad una masacre».

«Estamos en deuda con la valentía de los hombres y las mujeres que desde el primer momento hicieron frente a la versión oficial y a la represión», han aseverado, y han destacado que «aquí se escribió la palabra ‘justicia’ con sangre, ese fue el primer grito del pueblo de Gasteiz en respuesta a la masacre, una reivindicación que sigue vigente tras cinco décadas de impunidad».

Acto celebrado en Zaramaga. (Gorka RUBIO/FOKU)
Acto celebrado en Zaramaga. (Gorka RUBIO/FOKU)

Así, para reconocer el monolito como «guardián de la memoria del 3 de marzo», han hecho un reconocimiento a las personas que participaron en la colocación del mismo y de la placa instalada un año más tarde.

Fue en 1984, «casi diez años después», cuando «de manera clandestina, con nocturnidad y cemento rápido» cuando los compañeros del primero de los muertos, en ese mismo lugar, Pedro Mari Martinez Ocio, hicieron en Forjas Alavesas el puño con cinco barras, una por cada víctima mortal.

«Nuestro reconocimiento y agradecimiento a todas las personas que se la jugaron para crear este espacio de memoria. A todas las que participaron en su diseño, producción, traslado en furgoneta, colocación y cementado», han recordado desde la asociación de víctimas.

Han subrayado de esta manera «la memoria y el clamor contra la impunidad que simboliza este puño de cinco barras que brota del suelo hacia el cielo pidiendo justicia».