Profesor doctor Ciencias de la Educación, Historia y Filología Inglesa
Gabriel Rufíán. diputado (ERC): La batalla de las ideas. La tercera España. Hipatia

14/11/2019

«Los caminos que en la actualidad aparecen trillados, los primeros qeu los iniciaron hoy son mártires» (El Zurriago Libertario).

Apreciado Gabriel, Vida y Salud, Bizitza eta Osasuna ¿Qué tal? Zer moduz? Mi nombre es Isidoro, tengo la fortuna y el honor de ser colaborador en el diario GARA, que de seguro es uno de los diarios que te acompaña en tu desayuno de madrugada, cual no podria ser de otra forma, por eso te escribo desde esta palestra libre. Como el texto es más bien extenso, pon atención no se te salga el café o se quemen tus tostadas. Además de bis-doctor, tambien soy bisnieto de alcalde republicano, de bandera tricolor, cuando en el 36 se optó por la bandera roja, mi familia se desligó de esa ya mal llamada república, pues ya no imperaba la libertad ni la asamblea abierta a todos los colectivos y sensibilidades sociales, era sencilla y llanamente la dictadura del proletariado, de la tea incendiaria y el puñal asesino, inequivocas señas de identidad de la Internacional Obrera. De manera ortodoxa o heterodoxa, no se cómo tu lo verás, en mi familia siempre hemos definido la Anarquia como la más bella expresion del orden.

Amigo Gabriel, por casualidad, pues apenas veo TV, imagino que parecido te sucederá a tí, te vi en ‘Desayunos’ de TVE 1, y con una exultante alegria constaté que estábamos ya ante otro Gabriel, de talante educado, menos agresivo, abierto y conciliador, por mi educacion y formacion inglesa, vi en tí todo un verdadero «gentleman» inglés, nada menos que del «College» victoriano de Eton. Que por supuesto, conoce y hace uso del refrán: «Lo cortés no quita lo valiente». ¡Enhorabuena, Zorionak, Sr. Diputado de ERC! El principio de un sincero entendimiento, constructivo y positivo diálogo de España con Cataluña y, para dar ejemplo, podriamos comenzarlo nosotros, por mi parte, contigo me sentaria en una mesa a tomar pan tumaca, catalán y, pincho de tortilla de patata, española, ambas totalmente ligadas a la esencia más intima de esos dos citados pueblos y, dado que en ambos existen sensibilidades diferentes, sobre esa base podriamos comenzar la mesa de conversaciones, aprobando por unanimidad las excelencias de ambos productos gastronómicos, los españoles saborearíamos con placer vuestro pan tumaca como símbolo del pueblo y bandera catalana, los catalanes tambien ensalzariais de manera honesta y sincera ese producto único en el mundo, que se prepara en España, luego ya hablariamos sin lineas rojas y de seguro, nos entenderíamos. Y como dice Humphrey Bogart en el film de Casablanca, «... Esto podria ser el principio de una bonita amistad».

Y completo mi tesis citando a von Bismarck, gran estadista alemán y artífice de la unificación alemana en el siglo XIX, este durante la comida nunca hablaba de política, esperaba a hacerlo al llegar los postres. El citado personaje decía, (y todo libertario suscribiria): «Sobre las leyes, como las salchichas , dejan de inspirar respeto a medida que sabes cómo están hechas». Las salchichas y sus parientes los chorizos han pasado a ser una evocación habitual y perfecta de la actual politica española, amén de una apolillada mentalidad para una época ciber y de internet. Lo que en cualquier país sería escandaloso, en España tristemente es «lo normal».

Apreciado Gabriel, me gustó mucho tu templanza, virtud aristotélica, y tu apuesta por la multilateralidad, y por el diálogo, !Enhorabuena, zorionak! Ahí nos encontrarás también a muchos librepensadores y gente apolítica y te aseguro que nos entenderemos , pues en mi opinión, el único obstáculo a que se entiendan esos dos colectivos y el resto de los pueblos del mundo son los políticos, el pueblo llano nos entenderiamos, (y me recuerdo del film americano, tipo comedia, de 1966 ‘Que vienen los rusos’ Russians are coming, en plena guerra fría), pues cuando no existen intereses de dinero y de poder de por medio, si dos partes con posiciones divergentes y sensibilidades diferentes usan de manera correcta los recursos de la mente, necesariamente llegan a un acuerdo (El Zurriago Libertario). Como decía el filósofo griego Socrates, por medio del debate y de la confrontación de ideas pasamos de un disenso a un consenso. Porque he de decir que cuando una de las dos partes en disidencia, abandona la mesa de conversaciones y recurre a elementos coercitivos ,como son las líneas rojas, los jueces y las fuerzas de orden público, es porque esa parte ya ha perdido la batalla dialéctica y carece de argumentos.

«La batalla de las Ideas» nada tiene que ver con lo convencional ni con líneas rojas ni ponerle puertas al campo, tampoco con la táctica frentista, en la que estamos inmersos por ambas partes, los que piden hierro, sangre y fuego para Cataluña, y los que levantan barricadas, saquean comercios e incendian la calle, apareciendo ese simio inicial que nos degrada como seres racionales, embadurna y nos integra en el círculo vicioso de esas dos Españas que se «embisten», según Machado y que por su virulencia nos retrotrae como mínimo al siglo XIX y guerras carlistas. Gabriel, hablas de diálogo, estoy de acuerdo, multilateralidad, sigo estando más de acuerdo, entre otras cosas porque todos tenemos algo que aportar y enriquecer el debate que a la gente de la calle nos interesa, por encima de mande quien mande, y es ese en el qeu se ventila la existencia de dos modelos de sociedad, una liberal y de libre mercado en economia ("Laissez faire, laissez passer"), pero tradicional y conservadora en mentalidad y costumbres; otra liberal en costumbres , pero conservadora en economia (de Estado). Está bien que los políticos nos habléis de política, pero sobre una plataforma o base económica, no olvides que para Marx la Economia era el motor de la Historia.

Siguiendo la dialéctica hegeliana de Tesis, Antitesis y Sintesis, esta última recoge finalmente las notas buenas de la tesis y antítesis, como son la mentalidad abierta, de los unos y el libre mercado de los otros. Por eso, como muy bien dices: «Multilateralidad». Se ha hablado y se habla mucho de las dos Españas, desde hace tiempo yo hablo de la Tercera España, esa que paga los platos rotos de las otras dos, de la que madruga y trabaja, de la que quiere vivir en paz y de manera cordial con sus vecinos, de la que rechaza la subvención y vive del sudor de su frente y no del sudor del de enfrente, esa que al igual que la Venus del pintor italiano Boticelli, no la engendra varón ni la pare ninguna mujer, es nacida del viento, de la arena y de la espuma del mar.

Esta tercera España ha superado los complejos y paradigmas del siglo XIX, ya no escucha la voz torva, oscura y cavernosa de las otras, ni asume sus mensajes belicistas y cargados de odio, que en opinión de Bernard Shaw «el odio es la venganza del cobarde», sino que está por enterrar esos dos dinosaurios del siglo XIX, y entrar de pleno en el presente siglo XXI. Esta España, a diferencia de las otras dos, no tiene miedo al agua ni al trabajo. Con esa España, Gabriel, si que podréis siempre dialogar, e insisto, llegaremos a acuerdos. Pero atención, hemos de seguir la más pura línea socrática de pensamiento, y Lógica aristotélica, porque cuando una de las premisas es falsa, la conclusión será necesariamente falsa, y en esta dinámica de arrojarse dólmenes y menhires unos contra otros, hay muchas premisas falsas que hacen que los renglones sean torcidos y que habrá de enderezar, con gente como tú, Gabriel, de seguro que no habrá problema, pues ambos compartimos la máxima de Aristóteles: «Amicus Plato, sed magis amica Veritas», amigo es Platón, pero mas amiga es la Verdad.

Mientras las posturas no se serenen, mientras no entre como portavoz y protagonista esta Tercer España, que de momento tan solo alborea, continuará la tensión en las instituciones, violencia en las calles y en los hogares malestar. Se dirime la Razón de Estado, la Razón de la Fuerza, mientras nosotros propugnamos y militamos junto a la «Fuerza de la Razón». (En este sentido, adjunto al final de este articulo, una breve obra de teatro escolar, que hace unas décadas escribí para conseguir mejor dicción al hablar en público y trabajar la expresion corporal. Se ha representado, ademas de en Zaragoza, en pueblecitos de Euskal Herria, dirigida en este caso, entre sollozos, por el curica del pueblo y el barbudo irakaslea).

El político aragonés de finales del siglo XIX Joaquín Costa, autor del libro 'Oligarquia y caciquismo', pionero de esta Tercer España, quiso que ella abriese página nueva y propuso echar «Siete llaves al sepulcro del Cid», en definitiva, abandonar el arado romano y el trillo de silex en el campo de la dialéctica, olvidarlo y vivir acorde con la modernidad de los tiempos. Nosotros también proponemos se olvide a Franco, que como todo hijo de vecino tuvo sus luces y sus sombras, ya es agua pasada y con el agua pasada no se mueve el molino. Como dice la Biblia, odres nuevos para vino nuevo.

Además, en una atmósfera de poca racionalidad y sí mucha visceralidad, por parte de los vencedores, amén de entre los derrotados mucha sed de venganza y de revancha, con unos y otros el historiador poco puede hacer, pero mucho el sofá del Dr. Freud. Los jovenes, ya Tercera España, con los que en calidad de profesor, como conciudadano y como amigo he hablado y encuestado pasan de las miserias de las citadas dos Españas, el tema de Franco y su exhumación, la propia historia de España, se la trae al pairo, les importa un bledo (planta salsolácea de tallos ... comestibles pero poco apreciados). Como diria Marx, la infraestructura justificación de la superestructura, los jóvenes que iniciaron la Transición lo hicieron dentro de unas coordenadas socioeconómicas y políticas muy diferentes a las de ahora, por ejemplo: el muro de Berlin aún no había caído, el Mercado Común todavía incipiente, no estaba el euro como moneda única, como tampoco había la amenaza de un Brexit, los jóvenes de hoy, que serán protagonistas de la politica y dejarán su propia impronta en la Historia (Castelar), tienen otra mentalidad, les chirria la idea de un Estado dentro de otro Estado mayor y están por el cosmopolitismo, sus fronteras en el espacio tiempo, las marca el telescopio Hubble y la globalización. Yo los entiendo, porque haría lo mismo.

Sobre las nuevas premisas históricas que hay que replantearnos. Veamos. Tras el triunfo comunista en Rusia, 1917, España (y toda Europa) se fracturó en dos. Primera premisa y a la vez tesis: por un lado la España, basada en la propiedad privada, economía de libre mercado y democracia liberal basada en partidos (aunque corrupta como los de ahora) y Segunda premisa y antítesis: la España comunista, marxista y anarquista, que ellos se autodenominaron rojos, que en 1936 abandonaron la bandera tricolor en pro de la roja, al grito de «La Republica es el último bastión burgués a derribar», se decanta por la abolición de la propiedad individual en pro de la propiedad del Estado o la colectivización, abolición de la economía de mercado por la economía dirigida por el Estado, abolición de los partidos políticos en pro de partido único, lucha de clases y dictadura del proletariado. Frente a la Tradición y al nacionalismo de la primera España, estos propugnan el internacionalismo. Nos falta ahora conseguir la sintesis, que deberá tener notas de la tesis y de la antítesis, y ahi entraria, permitaseme la reiteración para dejar más claro el asunto, la Tercera España. Sobre esta, que ya existe desde hace algun tiempo, y que yo me he limitado a describirla, que todavia la masa está en ciernes y que lo escrito es mero «Sketch» (boceto), en absoluto es tema cerrado, ni tampoco «ex catedra», se admiten ideas nuevas y las expuestas se pueden matizar más y mejor, pero el paso inicial consideramos ya se ha dado.

Decía Hipatia, primera mujer filósofa, matematica y astrónoma, miembro y cabeza de la Escuela Neoplatónica de Alejandría, siglo IV-V d.C. que pensar y debatir, aunque fuera de manera errónea, era mejor que no pensar nada ni comunicarse. Extendió sus enseñanzas a cristianos y a paganos, sin importarle el credo de cada cual, pero murió linchada por una turba de intolerantes. Claro, no estaba alli nuestro Gabriel Rufian para poner «sensatez», «diálogo» y «multilateralidad». Y nuestro diario GARA, para poner un sí a la vida.

Se produce la IV Guerra Civil porque una gran sima se abrió entre las dos Españas que les absorbió el entendimiento. Gil Robles, ministro de la II Republica, vivió en primera linea, como protagonista, el acontecer político y social de esta novedosa e «ilegal» institución en España, pese a lo que dice el historiador de la II República Pío Moa, (no hubo Cortes Constituyentes). Aquel, desde su exilio, lacónicamente escribía: «No fue posible la paz». Como, a pequeña escala, tampoco lo está siendo en Cataluña. La atmósfera está tan electrizada, que para darse otro 1936 solo falta en escena otra Alemania y Rusia, qeu sirvieran armas e intendencia a ambas partes enfrentadas.

Sirva este pequeño rayo de luz metafórico, en forma de poesía, como metodologia y para alumbrar el camino. Dice así: «Peregrinos a la Meca/ a la par iban dos árabes/ y los perros al camino/ les salían a ladrarles/ Sin hacerles caso el uno/ prosiguió siempre adelante/ pero airado el otro, piedras/ no cesaba de tirarles/ De la Meca al año justo/ regresaba el caminante/ y halló al otro todavia/ enredado con los canes/ Pero, infeliz, ¿no comprendes/ que a la meta nunca llega/ el que hace caso/ de los perros que le ladren?».

Adoptando la estética del colofón, cual otrora se hiciera en ediciones antiguas de papel, para dar cierre a esta pequeña disertación, más bien lluvia freca y fértil de ideas «Indocti discant et ament periti», Aprendan los ignorantes y complázcanse los sabios. Apreciado Gabriel, decía el filósofo inglés Bertrand Russell que, en presencia de un necio sin fisuras estamos perdidos, porque el necio y el fanático están siempre seguros de si mismos. Y añado por mi cuenta: El sabio delibera y el necio decide.