Elias Anton Murgiondo

Talibanismo histórico

Una vez más, los creadores de guerras en el mundo y los enemigos crueles de la democracia, EEUU y la OTAN, los creadores del terrorismo taliban, después de destruir paises (Libia, Tunez, Irak, Siria...) salen corriendo como en Saigon, dejando abandonados a parte de los habitantes de Afganistan en manos de sus aliados de conveniencia.

En estos días agitados, donde todas las noticias (y los horrores) se centran en Afganistan, se tiende a olvidar que el talibanismo es un producto social que existe desde tiempos inmemoriales y que los vascos y los españoles han sufrido (y sufren) de manera distinta, pero cruel, en las últimas ocho décadas. Es normal la preocupación por los sucesos sangrientos producto de la «sharia islámica», pero ello no debiera tapar ni justificar la «sharia católica» y su incidencia histórica en el desarrollo social peninsular.

En 1936 Franco y sus huestes se alzaron contra el legítimo Gobierno de la II República Española, con el lema «Por Dios y por España». Se aliaron con la Iglesia Católica y utilizaron sus púlpitos para difundir el odio y la agresión. Franco y sus aliados utilizaron las sacristias para esconder las armas que servirían para asesinar sin piedad ni límite a la población republicana; llenaron las cunetas en su lucha contra el progreso (en Nafarroa, sin frente de guerra, asesinaron a más de 3.500 personas) y todavía hoy siguen apareciendo cadáveres en fosas y lugares inhóspitos de la geografía foral y del resto del Estado. Mola y Sanjurjo, adláteres del asesino del Ferrol se encargaron de la «Guerra del Norte» y su imposición de la sharia en nada tiene que envidiar a los hechos y sucesos que estos días ocurren en la tierra de la amapola opiacea. A las mujeres se les cortaba el pelo y se les obligaba a tomar aceite de ricino, se las encarcelaba y se las fusilaba; la enseñanza era controlada por la «sección femenina» de Pilar Primo de Rivera, educando en la sumisión y el sometimiento al macho (Vox). Figuras como Queipo de Llano o Millán Astray utilizaron sus sanguinarios recursos para mejor y más asesinar y los poderes económicos se encargaron de financiar la aventura sangrienta de Franco y sus huestes a cambio de compensaciones posteriores (por ejemplo, Iberduero...).

Franco tuvo ayudas de importancia para el desarrollo de sus crímenes, pues además de sus tropas y de guardia moras, recibió la ayuda incondiconal de los gobiernos de Alemania e Italia (más tarde los yankees americanos con el Plan Marshall y sus planes de la Guerra Fría). Hitler y Mussolini ya demostraron cómo se elminaban en los campos de concentración a los opositores (gas y balas...), pero Franco se adelantó con la ayuda de la Iglesia Católica (Sharia Católica), pues el enemigo muerto no podía responder. Se instauró el terror y se animó a denunciar con el premio del robo y la expropación de los bienes del denunciado (todavía hoy no se han devuelto los bienes robados por la camarilla fascista y muchos comilitones de la derecha española mantienen patrimonio robado producto de la delación y el asesinato). ¿Alguien puede entender las diferencias entre el talibanismo de hoy en Afganistan y el talibanismo católico que hoy subsiste en el Estado español? Se puede alegar que las formas son distintas, pero si la extrema derecha de PP, VOX y Ciudadanos (hijos, nietos y bisnietos del franquismo fascista) llega al poder podremos comprobar los objetivos de Jacobo Casado y sus aliados. Los herederos de Rouco Varela ya se encargan de babear desde sus púlpitos la sharia y las ideas retrogradas de un relato histórico parcial y sin ninguna base científica, pero para mejor domeñar surgen sectas y agrupaciones abducidas e interesadas en atraer incautos/as. No resulta fácil de entender que en pleno Siglo XXI haya amplios sectores poblacionales que acudan con sus hijos/as a los almacenes de la pederastia a adorar imágenes y escuchar cuentos repetidos: todo ello se puede arreglar leyendo y haciendo apostasía.

En esta ocasión, una vez más, los creadores de guerras en el mundo y los enemigos crueles de la democracia, EEUU y la OTAN, los creadores del terrorismo taliban, después de destruir paises (Libia, Tunez, Irak, Siria...) salen corriendo como en Saigon, dejando abandonados a parte de los habitantes de Afganistan en manos de sus aliados de conveniencia. No olvidar que fueron los EEUU quienes salvaron a Franco con el apoyo y reconocimiento de su Dictadura, siendo Eisenhower (Ike) quien en 1959 visita a Franco y después de haber logrado las bases con anterioridad de Torrejón, Rota y Morón, apoya al talibanismo franquista para atraer apoyos contra el Pacto de Varsovia. Así se escribe la historia actual olvidando el pasado inmediato de quienes subsisten después de haber asesinado a las naciones indias del norte de América y haber impuesto su cobardía poderosa para intentar dominar el mundo. A lo que parece, el talibanismo tiene asentamientos diferenciados y no se puede mentir y manipular desde unos medios de comunicación aliados con el Capital que ni tiene Patria/Matria ni le importa el futuro de sus habitantes. Hay que hilar fino y repensar nuestras alianzas para frenar la ignorancia y favorecer la solidaridad.

Euskal preso politiko guztiak etxera!

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