27 de septiembre
Hace ya 37 años, un día como ayer, 27 de septiembre, fueron fusilados los militantes de ETA (pm) y del FRAP Juan Paredes Manot, Txiki, Angel Otaegi, José Humberto Baena, Jose Luis Sánchez Bravo y Ramón García Sanz. Como no podía ser de otra manera, cuarenta años de cruel dictadura se despidieron, si es que lo hicieron, como empezaron, asesinando. El dictador Francisco Franco fallecería en la cama apenas dos meses después de haber firmado esas sentencias de muerte. Con él, no obstante, no terminó el dolor ni el sufrimiento de miles de personas, y de Pueblos enteros. Y, entre otras muchas cosas, dejó a españoles y a otras gentes que no lo somos, un rey que siguiera recordándonos que «lo peor que podemos hacer» es «perseguir quimeras», materializar unos sueños que llevan ya demasiado tiempo sin hacerse realidad.
En 1978, tres años más tarde de los fusilamientos, del otro lado del Ebro llegaban las notas de una melodía llamada ‘Al Alba’, un tema interpretado por Luis Eduardo Aute que, burlando la censura, recordaba a los cinco jóvenes revolucionarios asesinados. Pese a las bocas cerradas que dejaron de cantarla, esa melodía ha continuado su viaje hasta nuestros días, a ambos lados del Ebro, huérfana, pero no olvidada: «… Maldito baile de muertos, pólvora de la mañana…».