¿Árboles terroristas?
Uno, que creía haber perdido la capacidad de sorprenderse, se queda estupefacto ante la noticia del «bosque terrorista» desarticulado en el monte Aritxulegi. No entro en la cuestión de los supuestos homenajes, pero sí me deja anonadado el hecho de que pretendan trasplantar los más de 200 actuales esquejes de robles, de forma que «no estén agrupados en un futuro bosque único». Si esto resultara finalmente cierto, sería como extrapolar la actual política de alejamiento de presos al mundo vegetal, entendiendo a esos ejemplares de robles como susceptibles de influenciarse entre sí de cara a la creación....¿de nuevas »ramas de ETA»?. Ni Wenceslao Fernandez Flores en su maravilloso libro de ‘El Bosque Animado’ hubiera imaginado semejante intercomunicación arborícola.
Tengo la sensación de que la política postETA que se lleva desde la Delegación del Gobierno, al margen de absolutamente inapropiada para el momento de clara distensión actual, está dirigida desde el mismísimo camarote de los hermanos Marx. Finalmente, una petición de veterano ecologista: no dañen con trasplantes absurdos y extemporáneos esos ejemplares de robles. No dañen, tampoco, a los detenidos. Déjenlos y déjennos en Paz.