Cotilleos en la «Era Digital»
A mi alrededor se están produciendo cambios vertiginosos, donde la inteligencia artificial apunta, sin complejos ya, en el horizonte. Es la era digital que nos ha llovido a todos del «cielo», en la que trabajamos todos como locos para el registro informático de todos los procesos; sistema computarizado éste que no cesa en su demanda de datos, que los deglute con glotonería y sin depurar. El registro es nuestro nuevo sistema tótem, sobre el que giran todos los otros sistemas, bien sean de la industria de la máquina-herramienta, o los infinitamente más sutiles de la Educación o la Sanidad Pública, sujetos estos a aspectos de orden distinto, de orden psíquico o anímico, difíciles (imposibles) de registrar bien y evaluar por tanto mediante estas aplicaciones.
Para entender mejor esto, les contaré un cotilleo. Una enfermera amiga me comentaba el otro día que, al reincorporarse a su trabajo en consulta, la enfermera sustituta, le dijo que había estado muy contenta en su consulta y que se lo había dejado todo muy bien apuntado; cosa que al parecer, en absoluto, coincidía con la percepción suya, ni tampoco la del médico especialista de esa consulta, para el que la enfermera sustituta, apenas había ayudado en la labor habitual de acompañamiento, asesoramiento, comunicación administrativa y demás; eso sí, situada delante de su ordenador, lo había registrado todo.