El origen de nuestros políticos
El panorama de la política ha evolucionado y la ciudadanía no se ha percatado de ello. Hasta hace relativamente poco los políticos eran personalidades que habían llenado su ego en sus profesiones, pero no gozaban de la suficiente gloria de ser proclamados por la sociedad. Los actuales son altos funcionarios a los que les gusta poco trabajar y se aburren. Ambicionan la popularidad y creen que después de aprobar una oposición de caballo, que para ellos, gobernar tendría que ser fácil. Comprueban que otros políticos crecen al amparo de los partidos siendo gañanes ignorantes, pero que saben brujulear por los despachos de la villa y corte. Así que los abogados, economistas del estado, jueces, fiscales y otros funcionarios que frecuentan los pasillos y despachos en los ministerios formando lobies se postulan como los políticos más adecuados para gobernar dados sus conocimientos profesionales y porque frecuentan los salones del poder. Esas serían las profundas reflexiones de De Guindos, Montoro, Soria, Soraya, Gallardón, Rajoy y un largo etcétera. A ellos se contraponen los que medran promocionados por los partidos. Son los Pachi López, Pedro Sanchez, Nacho González, Cristina Fuentes, Esperanza Aguirre, Susana, Felipe, Aznar, Zaplana, Rita, Del Burgo, Ximo Puig, Paco Camps y muchos que han vivido del presupuesto y han sido retirados para dejar paso a otros que vienen empujando para copar estos puestos ahora ocupados por estas vacas sagradas. La pugna entre los que se creen superdotados por sacar una oposición y los criados en las ubres de los partidos no la han ganado los empollones, porque en política ser listo, es un handicap, pues se empeñan en estudiar los asuntos sin considerar que ésa es misión de ayudantes, expertos contratados y gente a la que hay que colocar para pagar servicios prestados. Los que medran vía partidos suelen tener un título universitario logrado combinándolo con la baraja en el bar y muchos suspensos. Al final se apalancan en el partido del que, quizá, su padre forma parte de la directiva y se ficha al hijo para vender humo, iniciándose de concejal en algún ayuntamiento. Es paradigmático, aunque no único, el caso de De Guindos: un crack en el mundo económico, currículum brillante, cínico y de verbo fluido, sonriente, con su calva que le da aire de intelectual. Bien, pues con tanta ciencia y currículum ha llevado a España a tener que ser rescatada por tomar decisiones erróneas o por no tomarlas en el momento adecuado. Su gloria consiste en que ni una sola previsión positiva por él anunciada se ha cumplido para aparentar que la recuperación es real, pero ampliamente sobrepasadas las negativas que quiere ocultar. Recordar que fue miembro del Consejo Asesor de Lehman Brothers que quebró. Y es el ministro de Economía peor valorado entre los de la UE. Sin embargo, Rajoy que nunca abandona a sus amigos, le ha prometido ser vicepresidente del BCE. Parodiando a Churchill: «Rajoy siempre hace lo correcto, después de agotar todas las posibilidades».