Euskal Eskola Pulikoaren Jaia - Ibilaldia. Fin de la polémica.
Todo el mundo coincide, la Euskal Eskola Publikaren Jaia, de este año celebrada en Balmaseda ha sido todo un éxito. Se han superado todas las previsiones más positivas de afluencia de personas. En un ambiente festivo, euskaldun y familiar, con espacio también, no puede faltar, para la reivindicación y todo ello ha fluido, sin ningún tipo de incidente. Parece que el polémico cambio de fechas llevado a cabo por la organización de la Ibilaldi, haciendo coincidir las 2 fiestas en el tiempo y herrialde, no se ha dejado sentir en Balmaseda. Es más, seguramente haya sido uno de los factores del éxito de la fiesta de la Euskal Eskola Publikoa. Sin querer, con dicha polémica, se ha hecho una gran publicidad, hablando, debatiendo y escribiendo sobre el tema.
Ha hecho llegar el mensaje y ha hecho, que la gente de la Eskola Publikoa sienta como suya la fiesta, hay que recordar que la mayoría del alumnado de nuestro territorio, está matriculado en el sistema público. El tiempo lo dirá, pero apostaría a que esta 23 edición de Balmaseda, se vaya a convertir en un punto de inflexión en implicación, apoyo y participación para años venideros. Así y todo después de la metedura de pata y la no rectificación, me alegró escuchar, días antes de las fiestas, el llamamiento de Koldo Teillitu (Ikastoleen Elkartea), a que la gente acudiera bien a la Ibilaldi, bien a la fiesta de la Euskal Eskola Publikoa, (quiero suponer que no con la boca pequeña) y que revindicara el euskera y denunciara los recortes en educación y la Lomce.
Es claro, que es mucho más lo que nos une, que lo que nos separa. También me alegró, el apoyo que dieron al acudir a Balmaseda, los cargos más altos de la política vasca con el Lehendakari a la cabeza (anteriormente se les echó en falta para mediar en la polémica). Esperemos que ese apoyo sea real y no solo una foto, porque falta nos va hacer…
Y por último, me alegró que ninguna de las organizaciones, ni medios de comunicación de ninguna clase, entrara en una ilógica, e innecesaria guerra de cifras de afluencia, sobre todo con vistas a futuras ediciones. La pena, es que muchos de los que estuvimos en Balmaseda, este año no pudimos dar nuestro apoyo también a la Ibilaldia, y muchos de los que estuvieron en Gernika tampoco pudieron hacer lo propio con la Euskal Eskola Publlikoa. Nos hicieron escoger entre ama y aita. Esperemos que este error no vuelva a suceder y que en años venideros, podamos estar tanto en la Eukal Eskola Publikoaren Jaia, como a la Ibilaldia. Eso sí, cada uno con su fecha. Fin de la polémica.