Javier Orcajada del Castillo, Bilbo

Los barones del PSOE son un peligro

Según Sánchez, los expresidentes de Andalucía Chaves y Griñan sufren la injusticia de condena a prisión acusados de malversar 700 millones de fondos de los ERE. Con el argumento peregrino de que no se beneficiaron para sus economías personales, lo que está creando el caldo de cultivo para indultarlos. Salvador Illa fue el ministro responsable de la gestión de la pandemia de la covid-19 y, como en el PSOE se difundió que fue ejemplar, se le designó cabeza de lista en las elecciones catalanas. Fue quien más votos sacó, pero como los nacionalistas catalanes suman mayoría absoluta, siempre forman gobierno. Por ello, Illa ha desaparecido de la política catalana y ocupa su tiempo escribiendo sus memorias. Pero no se debe olvidar que, como estrategia para triunfar Sánchez en las elecciones, apoyaron a Rajoy para suspender el 155. ¿Terminará Illa en Madrid como Iceta, Rivera, Arrimadas o Fernández Diaz? Salvo la irresponsabilidad de Aragonés rompiendo con Junts y que llame a Illa al Govern, el socialismo catalán nunca podrá ganar. Emiliano García Page, presidente de Castilla la Mancha, tiene el alma dividida, pues su corazón está con el populismo del PSOE que le asegura la presidencia, y el corazón junto a la cartera por si ganan los de la banda de Feijoo. Eneko Andueza, nuevo secretario general del PSE, que sucedió a Idoia Mendia, ahora se dedica a hacer declaraciones provocativas cacareando como gallo sin cabeza contra el PNV que ha acogido al PSE en Lakua para salvarle y actúe de parásito en el Gobierno Vasco. Eneko se permite críticas al PNV y autoalabanza del PSE que ha terminado por un velado reproche de atención de Ortuzar para que se ocupe de difundir los éxitos de Arriola, Ares o Pastor. Los barones del PSOE son realmente sus peores enemigo y Sánchez lo sabe. Que se ha convertido en un grupo de ilustres momias.

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