Los derechos de los niños y niñas no pueden quedarse en la puerta del hospital
La conciliación entre vida profesional y personal no existe. Si alguien tiene alguna duda de ello, no tiene más que revisar el convenio de la empresa en la que trabaje para ver que dispone únicamente de dos o tres días para cuidar a sus hijos si estos tienen que ser ingresados en un hospital.
Yo soy madre de dos niñas de cinco y un año de edad y, afortunadamente, ambas están muy bien pero recientemente he vivido muy de cerca el dolor de una compañera de trabajo que tuvo que dejar a su bebé ingresado en el hospital mientras que ella debía reincorporarse a su puesto. Porque a veces las injusticias nos pasan tan cerca que nos lastiman, porque si no actúas y toleras ciertas cosas tú puedes ser la siguiente, el pasado mes de marzo puse en marcha una recogida de firmas dirigida al Ministerio de Empleo y Seguridad Social para que los padres trabajadores tengan derecho a permanecer con sus hijos mientras estén ingresados. Decidí que si es algo que nos afecta a una gran mayoría de los padres a lo largo de nuestra vida y la de nuestros hijos, recoger firmas para hacer visible este problema y la necesidad de su solución podría ser el primer paso para conseguirlo y eso es lo que estoy haciendo a través de change.org, recoger firmas para cambiar una circunstancia injusta para los niños y para sus padres. ¡Ya somos mas de 230.000 firmantes!
¿Cómo se puede privar a un hijo que esté malito en el hospital de la presencia de su madre o de su padre por motivos laborales? Creo que hay que buscar un equilibrio para que las cosas funcionen ya que la falta de humanidad del mundo empresarial en el que vivimos presume de una conciliación familiar que no existe, es una entelequia. Lo único que pido es poder aliviar ese sufrimiento para niños y progenitores.
Entre los 10 derechos recogidos en la Declaración de los Derechos del Niño, seis hacen referencia a su protección y cuidados:
El derecho a tener una protección especial para el desarrollo físico, mental y social.
El derecho a una alimentación, vivienda y atención médica adecuada.
El derecho a una educación y a un tratamiento especial para aquellos niños que sufren alguna discapacidad mental o física.
El derecho a la comprensión y al amor de los padres y de la sociedad.
El derecho a estar entre los primeros en recibir ayuda en cualquier circunstancia.
El derecho a la protección contra cualquier forma de abandono, crueldad y explotación.
Lo que nos define como sociedad es cómo cuidamos de los más desprotegidos, y los niños deberían ser la prioridad de todos. Sus derechos no pueden quedarse en la puerta del hospital. Ahora solo espero que las voces que se esconden detrás de tantas firmas (https://www.change.org/p/empleogob-que-los-padres-y-madres-trabajadores-tengan-derecho-a-estar-con-sus-hijos-mientras-est%C3%A1n-ingresados?source_location=petitions_share_skip) se hagan oír.
Agur bero bat,