Enric Vivanco Fontquerni

Marlend Wind

Los políticos con imaginación y que tengan la rara de virtud de empreñar, que por cierto no conozco a ningún político de izquierdas, o podemitas domesticados, ni sindicalistas que se entienden tan bien con la patronal, que le lleguen a la suela del zapato, como el señor Carles Puigdemont, salvo los que han pasado años en la cárcel, en esta democracia homologada por una profesora danesa de Ciencias Políticas. He tenido la oportunidad durante años de poderme relacionar con licenciados en Ciencias Políticas, que por supuesto tenían distintas tendencias ideológicas, pero cuando hacían sus exposiciones o comentarios, jamás con la vehemencia de un apoyo acrítico de la constitución española, como la señora Marlend Wind, que gracias a mi ignorancia infinita no tenía el menor conocimiento de su obra científica, que parece ser una experta en la comunidad europea, muy proclive en dar dinero para que se resalte sus tesis más favorables, lo más parecido de esta Europa tan democrática es la industria farmacéutica. Los tópicos más usados: que no se deja hablar en castellano, que votar no es más democrático que la constitución, que es el Estado más descentralizado de Europa, más que Alemania, que si Putin está entusiasmado con lo que acontece en Catalunya, que si los Balcanes, como se puede pensar en una Europa de doscientos estados, que no se quiere ayudar a los pobrecitos españoles porque somos muy ricos. Sin tener el menor conocimiento, y por supuesto que es una suposición equivocada, parece como si se hubiese leído antes un informe de la embajada constitucional en Copenhague, porque son exactamente los mismos argumentos inteligentísimos que nos bombardean siempre en todo lugar y tiempo. El problema que se tiene que resolver en Europa, no es otro que lo que quieren los ciudadanos va a misa, algo que los profesores de esta cuerda, no les interesa, ya que viven de ello.

Atentamente,

Enric Vivanco Fontquerni

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