Mikel Fernández Minguez, Junta Directiva Barakaldo con el Sahara Salam

Vacaciones en paz

Hace 25 años, en el barrio barakaldés de Retuerto, nacía nuestra asociación con un objetivo claro, ayudar al pueblo saharaui. Para ello, hemos creado varios proyectos tanto en los campos de refugiados saharauis como aquí. Por ejemplo, el año pasado pusimos en marcha un proyecto innovador donde las niñas saharauis eran las protagonistas del mismo. Para hacer posible el proyecto unimos dos proyectos formados aquí. Por un lado, unimos el programa Inspira de la Universidad de Deusto con el programa llamado Bubisher. El primero trabaja en el mundo de la ciencia y tiene como eje la figura de la mujer. El segundo, llamado Bubisher, está asentado en los campos de refugiados saharauis y está compuesto por una serie de bibliotecas, a las cuales los niños acuden tras terminar sus clases en la escuela con el objetivo de leer.

En enero siempre organizamos la recogida de alimentos para mandar a los campamentos. Casi todos los centros educativos de Barakaldo participan y podemos decir que tiene buena aceptación en el pueblo y los resultados son muy buenos año tras año. Por otro lado, el tema político no lo podemos dejar de lado y por ello hemos organizado charlas para informar sobre la situación política del conflicto.

De todos modos, nuestro proyecto más importante podemos decir que es Vacaciones en Paz y por medio de él han pasado muchos niños por nuestro pueblo para disfrutar de un verano merecido. Como sabemos, las temperaturas veraniegas en el desierto son extremas, alcanzan los 50 grados, es por lo que es necesario que esos niños salgan de allí. Además, teniendo en cuenta que los niños son el futuro del pueblo, se nos hace fundamental cuidar e impulsar este proyecto.

Cuando nacimos recordamos que no teníamos tantos problemas como tenemos ahora a la hora de captar familias de acogida e incluso ha habido años en los que tuvimos que hacer lista de espera. Como ejemplo, resaltamos que en los primeros años llegamos a acoger en nuestro pueblo a veinticinco niños. Sin embargo, esos tiempos de bonanza están muy lejos, como ejemplo diremos que en el año 2019 fueron siete los niños que vinieron y el año pasado (2022), tras dos años de parón por la covid-19, solo dos niñas vinieron a Barakaldo.

Somos conscientes que la situación de los primeros años no se va a repetir, pero al menos queremos romper con esa tendencia a la baja en el número de niños que vengan a nuestro pueblo. Necesitamos familias de acogidas para que estos niños puedan venir y así disfrutar del verano. ¿Nos ayudas?

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