«Derechos humanos. Resolución. Paz»

En las relaciones domésticas y entre amigos, pocas excusas hay tan tristes como esa que reza que uno no se ha enfadado por el fondo de un tema, sino «por las formas». No hay que ser psiquiatra para determinar que en la mayoría de los casos ese argumento se utiliza para no entrar al fondo de la cuestión, para tapar las causas de la discrepancia o directamente para no cumplir compromisos. A eso suenan las excusas dadas por el PNV para rechazar la propuesta de Sortu para adoptar compromisos comunes en materia de pacificación. ¿Qué lenguaje debería sostener en esta fase política un movimiento cuyos líderes están en la cárcel, dispersados y bajo medidas de aislamiento político? ¿Ha provocado Rafa Díez algún daño injusto o es él víctima de una injusticia que daña su vida, la de sus allegados y el mínimo fair-play político que debería regir un Estado democrático? ¿Es serio que alguien diga que se está de acuerdo con lo que se dice en un tema tan vital para la sociedad vasca como este, pero que no va a adoptar acuerdos para avanzar porque no le gustan las palabras que la otra parte tiene para expresar esas cosas que parecen sensatas, lógicas y productivas? ¿A qué juegan?

La relación entre lo que Telesforo de Monzón denominaba «el jelkidismo y el etismo» siempre ha sido complicada, algo lógico dadas las diferentes perspectivas y trayectorias de esas familias políticas. Pero esta incapacidad para llegar a acuerdos, esta beligerancia, este desprecio, no se corresponden con el deseo de acuerdos que tiene una gran parte de sus bases sociales. Puede que algunos crean que con estas maniobras uno de ellos saldrá ganando, pero lo cierto es que ambas tradiciones pierden en esta guerra de trincheras.

«Derechos humanos. Resolución. Paz». Esas son las palabras, esa es la fórmula que hay que desarrollar, ese es el mandato popular abertzale. Deberán intentarlo de nuevo y deberán lograrlo, porque de lo contrario, sus bases sociales les darán la espalda y se dedicarán a sus labores, ya que ellos son incapaces de hacer las suyas.

Buscar