El debate va más allá de unos suspensos en la PAU

Varios juzgados aceptaron ayer las medidas cautelares solicitadas por el alumnado que obtuvo notas excepcionalmente bajas en las materias de Euskara y Literatura II en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). De este modo, obliga a EHU a no tener en cuenta los suspensos de estas alumnas a la hora de hacer las prematrículas. La universidad recurrirá la decisión.

Sin salir del ámbito jurídico, esta decisión plantea dudas en cuanto al respeto al principio de igualdad. Si la mayoría de estudiantes aprobó estos exámenes y se les tendrán en cuenta a la hora de prematricularse para la universidad, ¿por qué se establece esta excepción con quienes suspendieron? ¿Son conscientes del precedente que están estableciendo?

Siguiendo este hilo con una mochila cargada de candidez, cabría preguntarse qué ocurriría si un grupo de alumnas suspendiera matemáticas y recurriera sus exámenes. La respuesta es conocida. En estos casos, un espejo suele resultar clarificador: ¿Se hubiera armado semejante revuelo si un grupo de estudiantes del modelo D hubiera suspendido masivamente exámenes de castellano? ¿Hubieran salido en su defensa varios juzgados con semejante celeridad y coordinación?

La resolución de los recursos debería ser sencilla. Si el examen se adecúa a las competencias requeridas y la corrección es ajustada a las normas, no hay caso. Que todo se alargue, dando lugar a medidas cautelares que abren la puerta a eliminar o devaluar el conocimiento del euskara en una PAU, es el indicativo más claro de que, evidentemente, es un caso que va más allá de unos exámenes concretos. En el centro del debate están el lugar que una mayoría de ciudadanas de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa quiere para el euskara en la sociedad y en la enseñanza; la validez y eficacia de los instrumentos que los partidos, en diferentes combinaciones, han adoptado para llegar a ese lugar; y los condicionantes de una partida trucada en la que una minoría tiene derecho a veto, a veces por vía parlamentaria y a veces por vía judicial. Acertar con una estrategia a medio y largo plazo en este contexto es difícil, pero de ello dependerá, en buena parte, el futuro del euskara.

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