Gipuzkoa: Adegi dicta la contrarreforma fiscal

El diputado de Hacienda y Finanzas de Gipuzkoa, Jabier Larrañaga, en su primera comparencia, informó ayer que su departamento tiene ultimado el borrador de reforma del Impuesto de la Riqueza y Grandes Fortunas. Era una exigencia de Adegi, la patronal empresarial liderada por un Pello Gibelalde que en la anterior legislatura se comportó como un hooligan, respaldado por declaraciones infames de la consejera de Industria, Arantza Tapia, que buscaba minar el gobierno de Bildu, distorsionar la imagen de Gipuzkoa y enredar a la sociedad. Gibelalde, afortunadamente, no es representativo ni del genio empresarial ni del compromiso con la comunidad que, al margen de Adegi, manifiestan multitud de empresas y emprendedores. Pero sí representa un poderoso lobby capaz de dictar políticas, de hacer girar las puertas de sus dominios a la políticas públicas, de tener a políticos en nómina y de marcar la agenda de un Gobierno foral que le sirve pleitesía, privilegios de clase y múltiples vías para la maximización de beneficios y la elusión fiscal.

En la línea de una agenda de reconquista y restitución que un PNV muy pasado de frenada, y muy perdido en las formas y en la decencia, el primer impuesto que cambiarán será el que reclamaba Adegi. El anuncio de la construcción de la incineradora, de más macroproyectos para contentar a sus constructoras o esta contrarreforma fiscal responden a una idea de actuar con rapidez, generar conmoción y pensar que la ciudadanía los aceptará como mal menor para evitar mayores desastres. El PNV, con un PSE que apoyó lo que ahora desdice y que una vez asegurados sus cargos y sustentos se limita a hacer de brazo ortopédico, muestra clara sus intenciones: vuelta al pasado, más de lo mismo, ahora otro nuevo ataque, que no será el último.

No obstante, no debería subestimar a la sociedad de Gipuzkoa, ni tratar de manera infantil a la ciudadanía. Esta merece prestaciones sociales universales, niveles elevados de renta, una gestión justa de los asuntos públicos. Y eso requiere una fiscalidad a su servicio, no al de Adegi.


Buscar