Los griegos se resisten a volver al pasado
Alexis Tsipras es un líder novel, pero definitivamente curtido, en tiempo récord, por las difíciles circunstancias que han rodeado su liderazgo. Si los resultados en las urnas, tres en ocho meses, diesen la medida de su capacidad, habría que concluir que es indiscutible. Ha arriesgado repetidamente, y una y otra vez ha ganado, como lo hizo ayer, bastante holgadamente. Tomando decisiones más que discutibles, pero al margen de lo acertado o no de estas, haciendo ver que persigue un país mejor para sus ciudadanos.
Con una notable menor afluencia a las urnas, comprensible por el mensaje que las instituciones europeas con su actitud han trasladado en el sentido de que los ciudadanos europeos –y menos los griegos– no pueden decidir la política económica, los electores han apostado nuevamente por Syriza, a pesar de la decepción que supuso que ese partido traspasase sus propias «líneas rojas» tras el contundente resultado del referéndum sobre las medidas de austeridad impuestas por la troika. La derecha de Nueva Democracia ha cosechado un resultado peor de lo esperado, porque solo le valía la victoria y ha obtenido crifras muy similares, en términos porcentuales, a las de enero. Teniendo en cuenta que, junto a un PASOK poco más que testimonial, representa el pasado, las políticas que han llevado al país a la situación en la que se encuentra, se puede decir que los griegos han apostado de nuevo por un futuro distinto; sin la ilusión anterior, pero premiando la honradez y el empeño en hacer las cosas de forma distinta.
Tsipras ha demostrado su capacidad de liderazgo incluso poniéndolo en juego. Y lo ha fortalecido, algo que no le vendrá nada mal, toda vez que el reto que afrontará a partir de hoy no es menor. La gestión del tercer memorándum y la consecución de un acuerdo sobre la deuda, hablado pero no firmado, aparecen como los principales asuntos a abordar, pero también los cambios iniciados en políticas sociales o los criticados desde la izquierda en materia fiscal. Los ciudadanos griegos han vuelto a hablar.