Los demócratas recuperan la mayoría en la Cámara de Representantes

Los demócratas han logrado recuperar la mayoría a los republicanos en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, una victoria que vaticinaban las encuestas y que, a falta de conocer su holgura, supondrá un freno al presidente, Donald Trump, para avanzar su agenda en el Congreso.

NAIZ|WASHINGTON|2018/11/07 05:55|0 iruzkin
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La líder del Partido Demócrata en la Cámara Baja, Nancy Pelosi, celebra los resultados junto a su compañero de partido Ryan Lujan. (Brendan SMIALOWSKI/AFP)

El partido Demócrata ha ganado ya oficialmente los 218 escaños suficientes para tener la mayoría en la Cámara de Representantes, según el recuento de las elecciones intermedias en Estados Unidos.

La victoria de los demócratas ya se había anticipado con las proyecciones de votos que se han ido conociendo a lo largo de toda la madrugada, aunque faltaban por contabilizar oficialmente los estados de la costa oeste.

Los republicanos tienen en este momento 193 escaños.

Durante su discurso de victoria, la líder demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha asegurado que «mañana será un nuevo día» para el país y ha insistido en que servirá para poner fin a la división que vive EEUU.

Pelosi, quien será a partir de enero la presidenta de la Cámara Baja después de ocho años en manos republicanas, ha dicho que el logro de los demócratas de esta noche no tiene que ver con las diferencias partidistas, sino con «conservar los valores constitucionales».

«Con esta nueva mayoría demócrata vamos a honrar los valores de nuestros padres fundadores», ha remarcado la congresista por California, al subrayar la necesidad de «restaurar el control y la división de poderes» en EEUU, tras dos años de control absoluto republicano en la Casa Blanca y las dos cámaras del Congreso.

«Todos hemos tenido suficiente división. El pueblo estadounidense quiere la paz. Quieren resultados», ha reiterado la demócrata.

Felicitación de Trump

Donald Trump ha telefoneado a Pelosi para felicitarla por el triunfo de su partido en la Cámara Baja. La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, ha revelado en un comunicado que el mandatario ha llamado a Pelosi, sin ofrecer detalles sobre el contenido de la conversación, y al líder de los republicanos en la Cámara de Representantes, Paul Ryan.

La única manifestación pública de Trump ha sido un tuit en el que presumía de un «tremendo éxito» en la cita electoral.

Nancy Pelosi se convirtió en 2006 en la primera mujer en llegar a la presidencia de la Cámara Baja en la historia, pero en 2010 los demócratas perdieron la mayoría en favor de los republicanos, momento desde el cual ha sido la líder de la minoría.

No obstante, a lo largo de la campaña una parte de su partido le ha pedido que deje espacio a otros congresistas para ponerse al frente de los progresistas en el Congreso, lo que le ha acarreado también numerosas críticas también por parte de los republicanos.

Horas antes de la victoria, Pelosi descartó en una entrevista con la cadena PBS que vayan a llevar a cabo un juicio político para buscar la destitución del presidente y prefirió mostrarse como el freno de las políticas abusivas de los republicanos y la defensa del acceso a la sanidad pública.

Aunque los demócratas no comiencen un juicio político contra Trump, como se ha especulado casi desde que llegara a la Casa Blanca, sí podrán tener el control de las comisiones de control de la Cámara Baja, impulsar leyes y abrir procesos de investigación y control de poder.

El cambio demócrata ha comenzado en Virginia, donde la actual congresista del Partido Republicano, Barbara Comstock, ha perdido su escaño en la Cámara de Representantes por el 10º distrito del estado ante la demócrata Jennifer Wexton.

Esa carrera, en un distrito suburbano del norte de Virginia que Hillary Clinton ganó por 10 puntos porcentuales en 2016, era considerada por muchos observadores fundamental para las esperanzas republicanas de mantener el control de la Cámara Baja.

En Florida, la demócrata Donna Shalala se ha hecho con el escaño del distrito 27º, que conservaba desde 1989 la republicana Ileana Ros-Lehtinen, veterana cubano-estadounidense que se ha retirado este año, mientras que la también progresista Debbie Mucarsel-Powell ha vencido al congresista conservador Carlos Curbelo por el distrito 26º.

Las mujeres, hasta el momento, parecen liderar las victorias para el giro demócrata de la Cámara de Representantes, donde hasta hoy los republicanos gozaban de una ventaja de 235 escaños por 193 de la oposición, más siete asientos vacantes.

De la mano del rechazo al presidente Donald Trump, los demócratas esperan tener unos resultados similares a los comicios de 2006, cuando se hicieron con 31 escaños ocupados por el Partido Republicano en medio del descontento de los votantes con el entonces presidente, George W. Bush, y la guerra de Irak.

Senado republicano

Sin embargo, las altas expectativas de los demócratas que indicaban una «ola azul» se han visto deslucidas por la victoria republicana en el Senado, donde los conservadores mantendrán la mayoría e incluso, previsiblemente, será mayor. 

Antes incluso del cierre de los colegios electorales en la costa oeste del país, las proyecciones indicaban ya que los republicanos se habían hecho con al menos tres escaños que hasta ahora estaban en manos demócratas, lo que apunta a que podrían aumentar la mayoría de 51-49 que venían ostentando hasta ahora.

Aunque aún no se puede confirmar el número exacto de escaños de ventaja con los que contarán los republicanos a partir del próximo enero, cuando tome posesión el nuevo Congreso, las proyecciones de resultados confirman las encuestas de los últimos meses, que apuntaban a una mayoría conservadora en la Cámara Alta.

Hitos al margen de la pugna partidista

Al margen de lecturas partidistas, los resultados de las elecciones legislativas han marcado varios hitos históricos en EEUU, al incorporar las primeras mujeres musulmanas e indígenas en el Congreso, y al primer candidato abiertamente homosexual en ganar una gobernación estatal.

Además, algunos cargos políticos serán a partir de hoy ocupados por primera vez por mujeres de origen latino o de ascendencia afroamericana.

Ilhan Omar, nacida en Somalia en 1981, se convertirá en enero en la primera mujer musulmana en el Congreso estadounidense después de obtener casi el 80 % de los votos del quinto distrito en Minesota.

Omar, que también será la primera somalí en la Cámara de Representantes, no estará sola en su hazaña, pues le acompañará Rashida Tlaib, candidata por Michigan, el estado en el que nació en 1976, en la ciudad de Detroit.

Tlaib es hija de inmigrantes palestinos y ha sido muy crítica con las políticas de Trump, llegando incluso a ser detenida hace dos años por interrumpir un mitin que ofrecía el actual mandatario en su ciudad natal.

Otras dos mujeres han protagonizado otra primera vez histórica: Deb Haaland, por Nuevo México, y Sharice Davids, Kansas, serán las primeras mujeres indígenas en sentarse en la Cámara de Representantes.

El demócrata Jared Polis, por su parte, se ha convertido en el primer candidato abiertamente homosexual que llega a gobernar un estado en la historia de EEUU al imponerse en Colorado al republicano Walker Stapleton.

La neoyorkina Alexandria Ocasio-Cortez, demócrata latina y de 29 años, se ha convertido esta noche en la congresista más joven de la historia de EEUU, cuando hace solo cinco meses servía cócteles en un bar de la gran manzana, y lo ha hecho, además, con un discurso basado abiertamente en la lucha de clases. [Entrevista a Ocasio-Cortez en 7K, publicada en setiembre]

Al mismo tiempo que se anunciaba la victoria de Ocasio-Cortez, la candidata demócrata del distrito 29 de Texas se ha alzado como la primera hispana en representar a ese estado en las instituciones de Washington.

También la demócrata Ayanna Pressley se ha convertido en la primera mujer negra en representar al estado de Massachusetts, y una candidata republicana, Jeannete Nuñez, será la primera vicegobernadora de origen cubano de Florida.

Nuñez no habría sido pionera en su cargo si el demócrata Andrew Gilum hubiera ganado la batalla en Florida, pero aún así se habría registrado otra primera vez histórica: la del primer gobernador negro en ese estado.

La lista de derrotas también impide registrar el hito de la primera mujer negra gobernando un estado en todo el país, Stacey Abrams, y el de la primera gobernadora transexual en las mismas circunstancias, Christine Hallquist.

Ambas candidatas han perdido contra sus contrincantes republicanos en Georgia y Vermont.

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