VW Nafarroa celebra elecciones sindicales en un año crucial para la fábrica de Landaben

Los 4.895 trabajadores de Volkswagen Nafarroa (4.157 fijos y 738 eventuales) celebran mañana jueves día 14 elecciones sindicales en un momento crucial para la fábrica, en plena escalada del segundo modelo, el T-Cross, y con un preacuerdo de convenio colectivo que daría estabilidad a la planta durante seis años.

Naiz|2019/03/13 11:20
Capture_d_e_cran_2018-12-06_a_16.10.21
VW Nafarroa celebra elecciones sindicales en un año crucial para la fábrica de Landaben. (Iñigo URIZ/FOKU)

En estas elecciones sindicales, en las que se elegirán 29 delegados, han presentado candidaturas UGT, CCOO, LAB, CGT, ELA y CC. Las urnas estarán abiertas de 00,00 a 18,30 horas y se ubicarán en las áreas de motores, montaje, pintura, chapistería y entrada de oficinas de chapistería para los técnicos.

Estas elecciones llegan en un importante momento para la factoría iruindarra, que el pasado mes de diciembre comenzó la producción en serie del nuevo T-Cross, después de que la marca alemana hubiera realizado en octubre su presentación mundial en Ámsterdam.

Ahora, la fábrica está en plena curva de lanzamiento, con el objetivo de alcanzar en el mes de abril una producción diaria de 700 unidades.

El máximo responsable de Ventas y marketing de la marca Volkswagen, Jürgen Stackmann, ha destacado que la fábrica de Landaben está haciendo un trabajo «fantástico», por lo que tendrá un futuro «brillante» en el que podría llegar a contar con un tercer modelo. Esta posibilidad, sin embargo, no se materializará a corto plazo, han precisado desde la multinacional.

También está sobre la mesa el preacuerdo de convenio colectivo al que han llegado la dirección de Volkswagen Nafarroa y la mayoría de la representación social (UGT, CCOO y CGC). Se trata de un convenio de larga duración (2018-2023), una condición que la marca alemana siempre ha planteado para asegurar la adjudicación de nuevos modelos, incluidos los eléctricos.

El grupo automovilístico alemán Volkswagen tuvo en 2018 un beneficio operativo de 13.900 millones de euros, un 0,7 % más que en 2017, por los costes de la crisis del diésel y los problemas por la aplicación de los nuevos estándares de emisiones.

La facturación subió un 2,7 % (235.800 millones de euros) y las entregas mejoraron un 0,9 %, hasta el récord de 10,8 millones de vehículos.