La defensa de Ibar pide la exclusión de la pena de muerte por sus hijos y el juez lo niega

La defensa de Pablo Ibar, que declarado culpable en enero pasado de un «triple asesinato» ocurrido en 1994 en EEUU, ha pedido al estado de Florida «prohibir» imponerle la pena de muerte en base a los «derechos humanos internacionales de sus dos hijos menores». Sin embargo, el juez Denis Bailey ha denegado la moción.

NAIZ|Miami|2019/05/15 06:25
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Pablo Ibar, en una imagen de archivo. (Rafeal OLMEDA/AFP)

Ibar, de 46 años, se enfrenta a partir de este miércoles la fase de sentencia del cuarto juicio en su contra, que puede llevarlo de nuevo al corredor de la muerte, en el que ya estuvo 16 años. La moción presentada este martes por sus abogados señala que Tanya Ibar, la esposa de Pablo, tiene dos hijos menores, de 7 y 12 años. El recurso se acoge además a la Convención Internacional del Niño y la Convención sobre Derechos Civiles y Políticos.

«Los niños menores son especialmente vulnerables a trauma sicológico y emocional asociado con el bienestar de sus padres y particularmente de su padre prisionero», señala la moción.

Sin embargo, el juez Denis Bailey ha denegado la moción. El juez Bailey ha indicado que si bien la especialista puede ser testigo en esta fase del juicio en la que el jurado debe decidir si condena a muerte o a cadena perpetua a Ibar, lo que plantea la moción no es un argumento legal aceptable.

Durante el nuevo juicio en una corte de Fort Lauderdale (Florida), que comenzó en octubre de 2018, la familia y la defensa de Ibar se esfuerzan ahora en evitar la pena de muerte, como lo ha solicitado la Fiscalía de Florida.

En 2000, Ibar fue condenado a la pena de muerte por un «triple asesinato» cometido en junio de 1994, y 16 años después la Corte Suprema de Florida anuló esa sentencia por considerar que las pruebas contra él eran escasas y débiles, y ordenó celebrar un nuevo juicio.

La repetición del juicio fue sin embargo desfavorable para Ibar, quien el pasado enero fue hallado por unanimidad culpable del asesinato en primer grado de Casimir Sucharski, Marie Rogers y Sharon Anderson, además de robo y robo a mano armada.

La familia de Ibar, de ascendencia vasca, y los abogados no se reponen aún del fallo de culpabilidad del jurado, que consideran, desestimó las dudas que quedaron patentes en el juicio, la negligencias en la cadena de custodia de las pruebas y las irregularidades durante la investigación del triple crimen.

La suerte de Ibar está de nuevo a partir de este miércoles en manos de los miembros del jurado, que decidirá entre la pena capital y cadena perpetua.