Empleados de Araluce (Igorre) tratan de evitar que se consume el desmantelamiento de la fábrica

El comité de Araluce (Igorre) ha denunciado que se les está impidiendo el acceso a la planta y que empleados del grupo Batz, al que pertenece la compañía y que ha anunciado la disolución de esta empresa, han accedido esta madrugada junto con abogados y están desmontando la maquinaria. La dirección ha apuntado que la situación es «insostenible».

NAIZ|Igorre|2019/11/08
Araluce-ona
Trabajadores de Araluce, muy preocupados en la fábrica este viernes. (Luis JAUREGIALTZO | FOKU)

Trabajadores de la empresa Araluce de Igorre se han concentrado este viernes a las puertas de la planta ante un amplio despliegue policial de la Ertzaintza que custodia las instalaciones mientras «la desmantelan para cerrarla definitivamente», según han denunciado los operarios.

El grupo Batz anunció a primeros de octubre un proceso de disolución de Araluce que podría conllevar al cese total de actividad y el despido de 141 trabajadores. El comité, por su parte, exige que reconsideren esta decisión o que, al menos, ofrezcan un plazo de tiempo suficiente para buscar un inversor.

Fuentes del comité han explicado que a la 1.30 de la madrugada han accedido al interior de la empresa abogados liquidadores, junto con trabajadores del grupo Batz, que, según han indicado, están procediendo a desmontar maquinaria sin estar «capacitados para ello».

Asimismo, han precisado que, en ese momento, han ordenado salir a los trabajadores del turno de noche y no han dejado entrar a los de la mañana.

Meses de movilizaciones

Los trabajadores llevan meses de movilizaciones reivindicando el mantenimiento de esta compañía fundada en 1949 en Igorre y para salvaguardar los 141 puestos de trabajo.

La empresa, dedicada al diseño y fabricación de troqueles para automóvil, fue fundada en 1949 y adquirida en julio de 2016 por el Grupo Batz –perteneciente a la corporación Mondragón–, que en una de sus unidades de negocio se dedica a la misma actividad que Araluce.

El comité de empresa ha lamentado que la compañía haya iniciado un proceso de liquidación, pese a que Batz se comprometió a garantizar la carga de trabajo necesaria para hacer viable esta compañía.

Batz ha apuntado que, en la actualidad, el sector de automoción está atravesando momentos de «incertidumbre» y no se prevé que la situación vaya a «revertir a corto plazo». En este sentido, han señalado que no hay carga de trabajo para las dos compañías del grupo centradas en troquelería y han recordado que Araluce, ubicaca en Igorre (Bizkaia) está en pérdidas desde su adquisición y que la situación se ha hecho más «insostenible» en el pasado ejercicio.

Trabajos pendientes

La dirección anunció en octubre la intención de disolver la compañía y fuentes de la dirección han indicado esta tarde que desde que anunciaron la disolución de la empresa, los empleados «se han negado a acabar los trabajados pendientes y a entregar los ya finalizados», lo que «pone en riesgo su viabilidad».

Las mismas fuentes han señalado que este jueves mantuvieron un encuentro con el comité y con ELA, mayoritario en la empresa, con la intención de llegar a un acuerdo y buscar un solución pero han asegurado que el comité «se negó a aceptar cualquier propuesta y se levantó de la mesa».

Según han explicado, les ofrecieron ampliar el plazo para la disolución hasta el primer trimestre de 2020 de cara a poder buscar alternativas para garantizar la continuidad de la empresa. Han añadido que, en concreto, les plantearon a los trabajadores asumir de manera temporal la propiedad de Araluce, que el Grupo Batz les transmitiría «sin coste», además de «subcontratarles trabajos».

Altos cargosde Batz han señalado que el comité no aceptó la propuesta y, ante esta situación, han decidido decretar un cierre patronal temporal que se levantará en el momento en que los trabajadores «se comprometan a acabar los trabajos pendientes».

Asimismo, han explicado que este viernes han accedido a la empresa con la intención de llevarse un troquel ya acabado para entregar a un cliente, pero finalmente no se lo han llevado.

Solidaridad del sector del metal de Bizkaia

En el marco de una concentración que los trabajadores del Metal de Bizkaia, los sindicatos ELA, CCOO, LAB, UGT, ESK, CGT, USO y CNT han mostrado su solidaridad con los trabajadores y las trabajadoras de la empresa Araluce y han preguntado a la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras de Lakua, Arantxa Tapia, si su política industrial para Euskadi es que «los trabajadores sean despedidos».

En representación de los sindicatos del Metal de Bizkaia, el responsable del área del Metal de ELA, Mikel Etxebarria, ha denunciado la actitud de Batz y MCC, «que hoy, a la una y media de la madrugada, con la presencia de la Ertzaintza, ha sacado a todos los trabajadores que había en la empresa y ha querido sacar la maquinaria de las instalaciones», lo que no ha conseguido «gracias a la rapidez con la que han reaccionado los trabajadores de Araluce con la ayuda de la gente de Igorre».

Así mismo, ha advertido de que, «ahora mismo, se mantiene el cierre patronal», lo que los sindicatos del Metal de Bizkaia han considerado «absolutamente lamentable».

También ha denunciado «la actitud de la Ertzaintza, también hoy en Araluce», porque «ha jugado otra vez el papel de defender los intereses de la patronal y de las empresas, en contra de los intereses de los trabajadores».