Sin complicarse la vida, Kirolbet Baskonia bate con superioridad a Obradoiro (79-92)

Con 29 puntos de Tornike Shengelia y una fuerte defensa sobre Magee, los pupilos de Perasovic han sabido dominar el ritmo del partido sin especiales problemas.

Arnaitz Gorriti|2019/11/10
Baskonia
Luca Vildoza ha salido bien parado de su experiencia como único base puro. (T. TUIBAL / ACB PHOTO)

Kirolbet Baskonia ha resuelto con suficiencia una visita siempre compliocada a la cancha del Obradoiro. Luca Vildoza, pese a no brillar en el aspecto anotador, ha superado con nota su condición de único base del equipo, el propio Matt Janning ha sabido salir airoso de sus minutos como base, pero sobre todo Tornike Shengelia ha vuelto a ser el elemento diferencial, con 29 puntos –récord personal de anotación en la Liga ACB– y liderazgo en los escasos momentos de dificultad que en los que el Obradoiro ha dispuesto sobre el parqué. Asimismo, jugadores como Shields, Garino y Micheal Eric han estado ahí para garantizar el 79-92, sobre todo a la hora de controlar al peligroso Fletcher Magee, que ha firmado un paupérrimo 1 de 9 en triples.

Con el retorno de Shavon Shields a la convocatoria y al quinteto titular, el comienzo del duelo del Fontes do Sar ha sido por lo demás relajado, con las defensas poco intensas y viviendo del acierto, salvo en la defensa gasteiztarra del peligroso Fletcher Magee. En esa tesitura el talento gana y las primeras ventajas, con el propio Shields ciertamente activo junto con Shengelia, ha sido Kirolbet Baskonia quien ha dado primero. Tanto es así, que hasta Nik Stauskas ha sumado su primer mate desde que viste la elástica gasteiztarra.

No obstante, el Obradoiro siempre es un equipo incómodo, gane o pierda, y una serie de robos de balón del conjunto compostelano han supuesto una breve reacción que ha cambiado el marcador del 11-18 al 17-19, pero en estas ha asomado Shengelia para cerrar el primer cuarto con un triplazo desde el centro del campo para elevar el 17-22.

Shengelia y Vildoza han estado sobreexplotados, ya que el cuadro gasteiztarra ha jugado con un solo base puro, siendo janning el encargado de subir el balón en ausencia del argentino. Por otro lado, Shengelia ha impuesto su combinación de velocidad y fuerza para dominar a un Obradoiro indomable. Y es que los de Perasovic no han terminado de romper el partido en esa primera mitad, en buena medida porque la defensa sobre el pívot serbio Kravic ha dejado demasiados agujeros. Los galaicos, al ver que su porducción anotadora exterior ha estado bastante bien controlada, no han vacilado en meter balones y más balones a su pívot, lo justo para mantener a los de Moncho Fernández a rueda. Con todo, unos buenos minutos de Micheal Eric y Achille Polonara han supuesto un parcial de 0-5 para que los baskonistas se hayan podido escapar por 32-41, obligando a Moncho Fernández en pedir tiempo muerto. Apenas si ha habido reacción en el bando galaico en esa parte final más allá del un triple de Czerapowicz, de forma que Kirolbet Baskonia ha podido llegar a vestuarios con un cómodo marcador de 36-43 a su favor. A pesar de las ausencias en el bando gasteiztarras, la sensación que se ha impuesto es que los de Perasovic han gobernado el partido a salvo de chispazos de talento individual en su rival o eventuales lagunas de concentración en la defensa.

Un paso atrás para impulsarse

Solo ha habido un momento de zozobra en el partido, cuando el Monbus Obradoiro se ha puesto a un punto, 48-49, después de que Magee y sobre todo Álvaro Muñoz han encadenado un parcial de 12-2. Por fortuna, el tiempo muerto de Velimir Perasovic ha surtido efecto: un parcial de 0-12, con grandes minutos de Garino y Shields, para volver a abrir brecha y mantener la ventaja hasta el final del encuentro.

En lo restante del partido, Kirolbet Baskonia ha tenido el marcador bajo control, sobre todo gracias a la superioridad exhibida por un Shengelia indefendible para los de Moncho Fernández. Asimismo, la seriedad defensiva de los gasteiztarras ha limitado la reacción del Obradoiro a simples chispazos, en los que el cuadro galaico ha conseguido arrimarse por debajo de la decena de puntos. No obstante, jamás ha corrido peligro el triunfo gasteiztarra, en beuna medida porque siempre ha encontrado recursos para responder a los envites de su rival, como por ejemplo el juego sin balón de Nik Stauskas –demostrando que no solo se le da bien el tiro desde larga distancia– o unos buenos últimos minutos de Ilimane Diop en la pintura.

Tras este triunfo, Kirolbet Baskonia entra entre los ocho primeros de la Liga ACB con un balance de 4-4 –igualando a RETAbet Bilbao Basket, por ejemplo–, y afronta con mejores perspectivas un tramo de la temporada en el que disputará cinco partidos consecutivos –tres de la Euroliga y dos de la competición doméstica– en el Buesa Arena. El único lunar ante lo que se cierne es el estado físico de Pierria Henry, aquejado de un esguince que se produjo en la pista del Armani Milano y que pone en duda su concurso para los próximos envites. «Todavía cojea y sinceramente, no sé si estará listo para los partidos que viene», ha reconocido a este respecto Velimir Perasovic al final del partido.